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Una agenda al rojo vivo

por  FLORENCIA SALVI

Gerente de Sustentabilidad AmCham Argentina
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Una agenda al rojo vivo

La discusión de los gobiernos en torno al acuerdo de París le dio escala mundial a la importancia sobre el cambio climático impulsando la sustentabilidad a la cima de del podio. Las portadas en los diarios más importantes del mundo se preguntan si el sector público, el privado y la ciudadanía cambiarán sus hábitos para lograr los compromisos asumidos respecto de la reducción de las emisiones de efecto invernadero así como si llegarán los cambios de hábitos de producción y consumo, entre muchos otros grandes temas que hoy ocupan un espacio por fuera de la "agenda verde". Hoy, son parte de la política y están bajo la mirada expectante de los ciudadanos globales.

El sector privado entendió el mensaje y está trabajando en la transición hacia una economía sustentable y en un punto tomó el liderazgo, comunicándole, por ejemplo, al gobierno de los EE.UU. en una carta que firmaron 30 empresas americanas, que más allá de la decisión del Presidente, seguirán orientando su labor para cumplir las metas propuestas.

Por su parte, organizaciones como la Ellen Macarthur Foundation, que surgió hace 7 años para acelerar la transición hacia una economía circular, trabajan con socios globales como Google, Nike, Unilever, Renault, H&M, Danone e Intesa SanPaolo. Un ejemplo de economía circular es el de IKEA, la firma sueca que se puso como meta que el 50% de los materiales que usa en sus productos provengan del reciclado en 2017.

Desde el sector financiero y post crisis de 2008, aparecieron las inversiones de impacto o Impact Investment, que son fondos de inversión dedicados exclusivamente a start-ups que no sólo se proponen generar ganancias económicas sino que miden sus resultados sociales y ambientales. Según datos del Global Impact Investment Network, este mercado representa US$ 114 millones de activos bajo administración de los cuales latinoamérica representa un 9 % del total. En el mundo surgieron y se desarrollaron con éxito fondos como Bridges, ClearlySo, Acrux o Start Green. En la Argentina es un tema nuevo. Y se acaba de presentar el Grupo de Trabajo sobre Inversión de Impacto, surgido con el objeto de contribuir a consolidar el ecosistema de inversión local.

Por otra parte, Sistema B Argentina fue clave para dar soporte a empresas de triple impacto. Casos como Guayaki, Tonka y otras, nos permiten demostrar que se puede generar a la par ganancias económicas como de valor social y ambiental.

Existen muchos actores sociales que trabajan para que todo esto sea una realidad. Cámaras como la AmCham que recorrió la evolución de esta temática, contribuyendo con la construcción de agenda, buscando las nuevas fronteras, a través de diversas estrategias como el Premio Ciudadanía Empresaria, que en 2008 introdujo la categoría Gestión Empresaria orientada a la Sustentabilidad reconociendo por primera vez en la Argentina a las empresas que incluyen la sustentabilidad en su estrategia corporativa. Y ahora en 2017, proponiéndonos distinguir las iniciativas temáticas sociales, ambientales y de gobierno corporativo que estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas. Por otro lado, el ambicioso horizonte de una nueva categoría: "Empresas del Nuevo Paradigma" para aquellos que son disruptivos en la forma de generar negocios.