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Un pequeño impulso para que ellas logren sus sueños

La organización trabaja desde 2005 en Salta, Jujuy y Tucumán en la promoción y desarrollo de las mujeres en estado de vulnerabilidad. Sus ejes son: salud, capacitación y microcréditos para emprendimientos productivos.

Emprendimientos de subsistencia evolucionan y crean empleo.

Emprendimientos de subsistencia evolucionan y crean empleo.

En los años 90, en la localidad de El Alto, Bolivia, dos docentes, la boliviana Carmen Velasco y la estadounidense Lynne Paterson, decidieron hacer algo para promover la inclusión social de las mujeres de su comunidad, quienes vivían sin acceso a la salud, la educación o el empleo. Casi sin infraestructura, abrieron un primer centro de atención sanitaria donde también comenzaron a dictarse cursos. Poco después consiguieron financiamiento para otorgar microcréditos para apoyar el autoempleo y emprendimientos productivos. Así nació Pro Mujer, una ONG que hoy está presente en cinco países de la región y llegó a la Argentina en 2005, donde tiene tres centros de servicios en Salta, uno en Jujuy y uno en Tucumán.
En estos primeros 11 años en el país, la ONG atendió a más de 50.000 mujeres y otorgó más de 270.000 créditos por $ 710 millones. "En el área de salud, junto a algunas empresas y laboratorios que nos apoyan, hacemos campañas de prevención de cáncer de útero y mama, y también de enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes y el sobrepeso, que son los principales factores de riesgo que enfrentan las mujeres", detalla Denise Ferreyra, coordinadora general de Pro Mujer Argentina.
La entidad trabaja con mujeres en situación de pobreza, pero no de indigencia ya que "cuando la propia supervivencia y alimentación está comprometida, se requiere primero la asistencia del Estado", aclara Ferreyra. "La mayoría de las mujeres que se acercan tienen estudios secundarios completos o incompletos, e incluso terciarios, aunque no hayan logrado un título habilitante. Hay una gran demanda de capacitación en oficios, y también en educación financiera, que son herramientas para generar una actividad productiva o negocio, y tomar decisiones acertadas", comenta la directiva de Pro Mujer.

Microcréditos solidarios

El sistema de microcréditos (financiado con aportes de organismos multilaterales como el BID y otras ONGs internacionales) funciona en base a la conformación de grupos solidarios de unas 15 mujeres, al estilo del Graamen Bank creado por el premio Nobel de la Paz Mohamed Yunus. "Impulsamos que grupos de tres o cuatro mujeres que se conocen, sumen al grupo otras tres o cuatro mujeres cada una. Se otorgan créditos individuales, a partir de $ 2.000 por cada proyecto, pero el grupo es garante de su devolución, que se realiza en cuotas quincenales. Si una emprendedora no puede pagar la cuota, el grupo responde por ella. Pero el porcentaje de mora es muy bajo", explica la coordinadora de Pro mujer.
A medida que se cancelan los créditos, el monto puede ir aumentando hasta los $ 20.000. Además, las participantes van reuniendo un historial crediticio que les sirve para poder bancarizarse. Los microemprendimientos más habituales se dan en los rubros de gastronomía, artesanías y servicios como peluquería y cosmética. Pero también en rubros "no tradicionales" para las mujeres como plomería, electricidad y albañilería que empezaron con la autoconstrucción de la propia vivienda y se transformaron en un emprendimiento.
"Son negocios que empiezan como fuente de autoempleo, y muchos de ellos evolucionan hasta convertirse en pymes", destaca Ferreyra. "Hay mujeres que comenzaron vendiendo empanadas hechas en casa en la calle y hoy tienen un negocio de catering, o una señora que hacía limpieza en casas de familia y hoy ofrece un servicio de limpieza de oficinas para el que contrata a otras mujeres", cuenta.

Identikit

- Nombre: Pro Mujer
- Inicio: En la década del 90 en Bolivia. En 2005 llegó a la Argentina
- Misión: Promover el desarrollo integral de la mujer a partir del acceso a salud, capacitación y financiamiento para crear su propio emprendimiento
- Área de influencia: Provincias de Salta, Tucumán y Jujuy. En los últimos 11 años asistió a 50.000 mujeres y otorgó 270.000 créditos por $ 710 millones
- Contacto: www.promujer.org

Inequidades

- En la Argentina, más del 50 % de los pobres son mujeres, y entre ellas el desempleo suele ser mayor que entre los varones, según datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).
- La brecha de acceso al mercado laboral es hoy del 30%. Mientras el 75% de los hombres que integran la PEA (población económicamente activa) está empleado, entre las mujeres de la PEA el nivel de empleo llega al 45%.
- El trabajo doméstico no remunerado, que está mayormente a cargo del género femenino (limpieza, cuidado de los hijos y adultos mayores), resta posibilidades a las mujeres de salir al mercado laboral. Según la Encuesta de Uso del Tiempo del Indec, las mujeres dedican tres horas más en promedio cada día que los varones a este tipo de tareas no remuneradas.