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Tras el techo de cristal

Las empresas suman iniciativas para empoderar a las mujeres y reforzar su liderazgo. Los desafíos.

El techo de cristal es una barrera invisible a la que todavía se enfrentan las mujeres en el mundo empresarial. Existen limitaciones para su ascenso laboral y el desarrollo de sus carreras profesionales. Pero, hoy, muchas firmas buscan tomar el desafío de comenzar a implementar programas de diversidad para prestar atención a esta problemática.
La R.E.D. de Empresas por la Diversidad de la Universidad Torcuato Di Tella organizó un encuentro para promover la equidad de género y el desarrollo de las mujeres en posiciones de liderazgo.
Los prejuicios y estereotipos, presentes en el mundo laboral, atrasan el desarrollo de las personas. "Las mujeres enfrentamos el dilema de la visibilidad y la vulnerabilidad. Estamos más expuestas a cualquier situación en una organización, por lo que es fundamental construir una base sólida cada vez que exponemos algo, tenemos que saber por qué lo hacemos y fundamentarlo", dice Lidia Heller, advisor de la R.E.D.. En este sentido, es muy importante el autoliderazgo de la mujer y la posibilidad de que esta pueda reconocer sus potencialidades.
"Los programas enfocados en diversidad tienen que tener recursos. En general, no tienen una estructura determinada ni presupuesto. Dependen de otras áreas y no tienen una entidad propia. No deben estar enfocados solo a las mujeres. Hay que trabajar también el concepto de las nuevas masculinidades", añade.
Un concepto clave para tener en cuenta a la hora de pensar programas de diversidad es el de Full Life Integration. Alejandro Melamed, director General de Humanize Consulting, explica: "Tenemos que hacer programas donde la gente pueda ser protagonista de su propia vida. La sustentabilidad de las personas es lo que nos puede dar sustentabilidad en las organizaciones. Cuando uno está bien, genera mejores ideas".
"Son pocas las empresas argentinas que están aplicando programas vinculados a la diversidad. Hay algunas experiencias exitosas con iniciativas de Work Life Balance, flex time o implementación de lactarios. Estos son modos de retener a este talento tan preciado que son las mujeres profesionales con trayectoria. La mujer va perdiendo el incentivo y ambición a medida que va encontrando barreras", profundiza Heller.
La Fundación Encontrarse en la Diversidad trabaja en la elaboración de planes de acción que surgen de un diagnóstico participativo sobre las dificultades que atraviesan y los logros que alcanzan las empresas. Establece que el primer paso consiste en identificar las particularidades y los conflictos propios de cada realidad organizacional. Ariel Dorfman, coordinador General de la Fundación, admite que hay un largo camino por recorrer en el sector empresario vinculado a la temática y destaca que las soluciones deben salir de la misma organización. "Nosotros, como facilitadores, intentamos dar luz a ciertas partes que antes estaban invisibilizadas", detalla.
Y completa: "Algo muy efectivo en Europa fue que la persona pueda visibilizar su identidad y contarla dentro de la empresa. Puntomatic es una firma española que hizo un proyecto donde se regalaban lavarropas a los hombres que hicieran un curso de cómo lavar la ropa. La iniciativa generó un montón de solicitudes, hicieron un sorteo y el que ganaba tenía que usarlo durante seis meses. Visibilizaba a la sociedad que esa labor la pueden hacer hombres y mujeres. Así, crecieron diez veces las ventas".