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Sustentabilidad en la manera de hacer las cosas

Durante este año, el mayor logro que alcanzamos los que trabajamos en sustentabilidad en las compañías de consumo masivo fue haber logrado incorporar la sustentabilidad como un indicador clave en el negocio, y que este sea un factor determinante a la hora de tomar decisiones y parte de los objetivos de cumplimiento individual.
Esto es resultado de las exigencias del mismo consumidor, quien prioriza o elije a aquellas empresas que tienen propósito, son transparentes, y se comprometen genuinamente en generar un impacto positivo en el medioambiente y en la comunidad en la que operan. Al mismo tiempo, esperan que generen acciones y productos que promuevan el consumo consciente, y que fomenten hábitos positivos e inteligentes.
Las compañías tenemos que adaptarnos a estas nuevas necesidades o exigencias, y pensar a los consumidores como usuarios de los productos. En definitiva, debemos construir el camino hacia una economía circular, la que pretende, por un lado, reducir el consumo de recursos naturales para disminuir el impacto en el medioambiente y, por el otro, conseguir que los productos mantengan su valor formando parte de un ciclo continuo de reutilización y reciclado.
El gran desafío que afrontamos las empresas y los que trabajamos en sustentabilidad es hacer que la sustentabilidad esté en la manera de hacer las cosas. Sin duda, esto se debe lograr a través de la adopción de prácticas sustentables, la implementación de nuevas tecnologías en la elaboración de productos, la integración de los aspectos ambientales y sociales en el plan de negocios, en la toma de decisiones y en todas las actividades diarias. Así, deben trabajar para disminuir el consumo de recursos naturales, centrándose en la gestión eficiente del agua, el uso racional de la energía, la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero y el incremento de la reciclabilidad de los residuos generados en la producción convirtiéndolos en subproductos para otras industrias. Estas iniciativas deben contar con indicadores medibles y verificables, para que puedan contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que interpelan a las compañías, los consumidores y todos como ciudadanos a comprometerse en aspectos ambientales, sociales y económicos para desarrollar un mundo mejor .
En este sentido, promover hábitos sustentables entre los consumidores y hacer que la sustentabilidad sea parte del negocio es el desafío más grande para las empresas. Para lograrlo, el compromiso tiene que ser transversal a toda la compañía, sobre todo, a los que trabajan en ella. Las empresas y marcas tenemos la responsabilidad de ser los primeros agentes de cambio, para contagiar comportamientos positivos y responsables, y así el consumidor podrá tomar decisiones inteligentes.