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Moda que transforma

La firma Stay True apuesta a cambiar la vida de un comunidad del Chaco y lograr producir algodón orgánico en la Argentina.

Esto es el futuro", pensó Martín Alonso en 2004 cuando, como distribuidor de la marca Harley, etiqueta que pertenece a Nike, en la Argentina conoció un producto hecho con algodón orgánico.

Como player del sector textil con 20 años de experiencia -hace productos para terceras marcas y tiene su marca propia, Stay True que certificó como empresa B en 2015- sabía que era algo que en el país no existía y que entrar en ese mundo con su propia etiqueta significaba una ventaja competitiva porque el mundo ya estaba haciéndolo.

"En la Argentina todavía estamos en un estadio de poca conciencia con respecto a las marcas y los consumidores compran una etiqueta más allá de sus valores. Pero es algo que se viene", advierte Alonso.

Fue así que comenzó a investigar. Y también fue así que supo que en la Argentina, a pesar de su capacidad de cultivo de algodón, no existían productores de algodón orgánico y menos aún certificados.

"Si no tenés la certificación apelás a la confianza. Por qué, ¿quién dice que sos orgánico?", analiza Alonso. Él, con Harley ya había trabajado con proveedores de Brasil. Sin embargo, para iniciar su proyecto eligió el algodón de Perú, país de donde importaba el rollo, en un principio, para luego producir remeras localmente. Luego, con los problemas de exportación comenzó a importar la fibra.

Sin embargo, Alonso sabía que tenía que dar un paso más y se certificaron los procesos locales como hilandería y estampado. Sin embargo, a pesar de que la Argentina tiene capacidad de cultivar algodón orgánico, él tenía que seguir importando de Perú.

Entonces, hace menos de un año comenzó una prueba piloto en el Chaco para lograr la primera producción de algodón orgánico y biodinámico en Argentina. Y no fue cualquier prueba. Más allá de conseguir el producto orgánico la iniciativa se convirtió en un programa de transformación social y ambiental en esa provincia. "La comunidad Qom tiene una fuerte tradición algodonera pero también una alta tasa de deserción a causa de una plaga denominada El Picudo que provocó que debiera desistir de la producción de algodón desde hace 10 años", relata Alonso. El campo que está ubicado a 250 kilómetros de Resistencia, no cuenta con agua potable, sus ríos está contaminado debido a las fumigaciones aéreas y su única alternativa para producir terminó siendo el árbol de algarrobo.

"A pesar de todas estas dificultades, observamos el lugar como ideal para comenzar el programa de desarrollo de algodón orgánico, pero basado en los conceptos de la agricultura biodinámica", explica el empresario.

El objetivo de la empresa, entonces, en términos de la biodinámica, es regenerar las capas de la tierra en las que conviven 300 familias para producir algodón, pero también, con la intención de lograr una granja sustentable en la que la comunidad pueda trabajar y auto abastecerse de comida. Para el proyecto, el INTA Sáenz Peña los proveyó de semillas libres de OGM, es decir que no fueron modificadas genéticamente, y ofreció apoyo técnico.

Actualmente, Stay True está trabajando en 1 hectárea por familia. El desarrollo está en proceso de certificación orgánico y de la certificación Démeter. "El algodón orgánico no daña el ambiente pero no lo mejora, sí la biodinámica porque se trata de una agricultura regenerativa y hacia ese camino vamos", explica Alonso.

"Pagamos a kilo de algodón un 20 por ciento por encima de lo dispuesto por la Cámara de Algodoneros", asegura Alonso, quien explica que el algodón orgánico no tiene que ser más caro. "Gastás menos en pesticidas y menos en maquinaria ya que se recoge a mano".

Por el momento está trabajando 13 familias, aunque se proyecta que se puedan incorporar a las 300. Para marzo se espera la primera producción: unos 400 kilos disponibles con los cuales podrá realizar las remeras. "No somos una organización civil. El proyecto tiene que ser sustentable", señala.

Las remeras confeccionadas con este algodón serán comercializadas online y, al igual que todos los productos de Stay True el 10 por ciento de su facturación será donada a comedores escolares.

Las remeras de algodón y estampado orgánico de la marca vienen presentadas en un packaging sustentable, de papel reciclado con certificación FSC, con etiqueta elaborada por el programa de Terapia Ocupacional de Hospital Borda y una carta personalizada de agradecimiento por la compra que incluye un dibujo original hecho por niños de los 30 comedores con los que la marca colaboró con donación de alimentos orgánicos.