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Las grandes marcan la cancha

Aún antes de que se publiquen las licitaciones de renovables, son varias las empresas que proyectan inversiones y desarrollos en la materia. La eólica parece la diva y la articulación, clave.

El Parque Eólico Rawson, de Genneia, ya generó 1.150.000 MWh de energía.

El Parque Eólico Rawson, de Genneia, ya generó 1.150.000 MWh de energía.

Parecería faltar poco. Pronto, en las vastas llanuras de la Patagonia argentina se alzarán intimidantes molinos de viento; y, aquí y allá en el territorio nacional, paneles solares reflejarán los paisajes regionales. Todo está por hacerse y las licitaciones públicas lanzadas, ayer, por el gobierno de Mauricio Macri podrían ser el empujón final que el mercado estaba necesitando para emprender la marcha hacia el desarrollo de las energías renovables en el país.

Con 1,9% -según el Informe Anual 2015 de Cammesa- de participación de fuentes limpias en la matriz eléctrica, la meta de alcanzar el 8% a fines de 2017 y 20% en 2025 no solo se erige como un importante desafío, sino también como una gran oportunidad. Y muchas son las empresas que están comenzando a apostar por ellas, en tanto que otras tantas vienen haciéndolo desde hace algunos años.

Entre ellas, el ejemplo casi obligado a citar es el de Genneia, la empresa que cuatro años atrás puso en marcha el Parque Eólico Rawson (Chubut), el más importante de la Argentina. Al día de hoy, este generó 1.150.000 MWh de energía -286.100 MWh solo en 2015-, permitiendo al país un ahorro de u$s 238 millones en importación de combustibles y la liberación a la atmósfera de 782 mil toneladas de dióxido de carbono (equivalente a lo que liberan anualmente 261 mil automóviles). En el contexto local, la relatividad de estas cifras es importante: representan el 59% de lo que se produjo en materia de energía eólica de 2012 a 2015.

Articulaciones

Otro dato que es menester subrayar al hablar del Parque Eólico Rawson es que este fue, además, el primer proyecto argentino de generación eólica registrado y comercializado en el mercado voluntario de bonos de carbono. Y, también, por ser protagonista de la mayor operación de compra-venta de tales bonos entre empresas privadas del país.

La contraparte de Genneia en esta operación fue Natura Cosméticos. La filial local de esta compañía brasileña acompañó a la argentina en el proceso de certificación (a través del standard VCS -Verified Carbon Standard) de 70 mil bonos, que luego adquirió. Esta operación implicó una inversión de u$s 300 mil por parte de Natura, quien, a partir de ello, certificó una reducción de 70 mil toneladas de dióxido de carbono, neutralizando las emisiones que generó en territorio nacional entre 2013 y 2016.

El dato parece aislado, pero no lo es, ya que, como menciona Juan Bosch, presidente de SAESA, la huella de carbono es una de las razones -más allá del consumo en sí- por el que las firmas pueden verse motivadas a volcarse a las energías renovables. "La forma más sencilla de reducir la huella de carbono es modificar su compra de energía, en especial, en un país como el nuestro en que, al menos en la actualidad, buena parte de la energía proviene de generadores que utilizan combustibles líquidos. Modificar eso es una forma rápida de reducir la huella de carbono también", profundiza.

En el caso particular de Natura, sus operaciones locales no la colocan en la categoría de gran usuario, por lo que no cuenta con la opción de salida a las compras colectivas que el Estado realizará a través de Cammesa. Es por ello que la vinculación entre huella de carbono y fomento de las renovables se vuelve más estrecha.

Su trabajo conjunto con Genneia, por otra parte, es un ejemplo de las articulaciones que los proyectos renovables permiten no solo entre privados sino también entre públicos y privados. Otro es el que protagoniza la química Dow Argentina con la estatal INVAP.

Aún antes de que se publicara la reglamentación de la Ley 27.191, estas empresas firmaron un memorando de entendimiento para avanzar en el desarrollo de un parque eólico en Cerro Policía, un área de 16 kilómetros cuadrados ubicado a 50 kilómetros al sur de Villa El Chocón, en Río Negro, donde INVAP hizo estudios de viento desde durante los últimos 30 años.

En principio, la idea es llevar adelante el proyecto en dos fases. La primera incluye la instalación de cinco molinos (15 MW de potencia), transformadores y equipos de transmisión para conectar el campo de los electroductos del sistema del Comahue, lo que implicará una inversión cercana a los u$s 50 millones. En la segunda, por su parte, se alcanzarían 50 MW de potencia instalada a través de 20 turbinas eólicas, por un total de u$s 123 millones.

El interés que despertó este anuncio sorprendió a sus propios protagonistas. "Se acercaron muchas firmas, inversionistas, nacionales y extranjeros, cantidad de bancos y organismos multilaterales. Hacía mucho que no me pasaba que un proyecto despertara tanto interés", cuanta Gastón Remy, presidente de Dow Argentina. Y no solo el mercado respondió, sino también sus propios colaboradores. "Nunca recibí tantos mails internos como cuando lanzamos este proyecto, sobre todo de millennials", añade.

Respecto del proyecto, el ejecutivo deslizó que actualmente están en la búsqueda de terceros que quieran sumarse, ya que la mirada "no es hacer un negocio, sino liderar un cambio". De esta manera, la filial local de Dow busca continuar la senda que ya está transitando en otros países -en Estados Unidos, por ejemplo, es el tercer consumidor más importante de energías renovables-, apostando a las alianzas público-privadas para lograrlo, del mismo modo en que antes lo había hecho con YPF y el shale gas, combustible que transforma en insumos "claves y primarios" para diversas industrias.

El proyecto que la une con INVAP se encuentra, hoy, en etapa de formación y se tomarán seis meses para estructurarlo, aunque el interés que hasta ahora ha recibido lleva a que ya estén considerando hacer un proyecto más grande del que originalmente habían contemplado. Por otra parte, a través de él buscan no solo suministrar las necesidades energéticas de Dow en el país, sino también destinar al mercado o a terceros el excedente. "Las oportunidades que ofrece la Argentina respecto de las energías renovables son enormes. Y el impulso que están tomando ya no se frena. El mundo se está moviendo en esa dirección. Ya no es solo una cuestión económica. Va más allá", reflexiona.
Algunas de ayer…

Ledesma es otra de las empresas con amplio historial en esta materia, contando ya con 49% de participación renovable en su matriz de consumo energético. Según describe Miguel Ullivarri, jefe del Departamento de Medioambiente de dicha compañía, las fuentes que ella utiliza incluyen la fibra de caña de azúcar que se muele durante la zafra, la biomasa -"cada tres toneladas de esta energía se reemplazan mil metros cúbicos de gas", detalla el ejecutivo- y la hidráulica (en este último caso la proporción no es superior al 2%). El 51% restante corresponde a gas.

Por el momento, la jujeña no tiene planes de comercializar el excedente de lo que la ley le exige en consumo (8% para el 31 de diciembre de 2017 y 20% en 2025) al mercado, sino continuar operando en el cambio de su matriz energética, aumentando las renovables y reduciendo las fósiles. La iniciativa, que se denomina "Gas Cero", data de 2009.

"También se trabaja, con inversiones, en mejoras tecnológicas para apuntalar la eficiencia energética. A su vez, desde 2007, se hacen evaluaciones de gases de efecto invernadero de cada proceso productivo. En el último año, la reducción fue del 3% y, en los últimos seis, de 21%. Aspiramos a seguir creciendo. De esas emisiones, 50% estaban asociadas al gas. Por otra parte, tenemos 100 mil áreas en conservación, que compensan casi el 60% de las emisiones del complejo", describe Ullivarri.

…otras de mañana

Entre las compañías que están viendo el impulso de las renovables como una oportunidad de negocio se incluye YPF. Es dentro de su Yacimiento Manantiales Behr, ubicado en el departamento de Escalante, provincia de Chubut, y más específicamente en la Cuenca del Golfo San Jorge, que la petrolera proyecta construir y operar un parque de 30 aerogeneradores para la generación de energía eléctrica que se integrará al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) con una potencia de 100 MW.

El parque contará con una superficie aproximada de 20 kilómetros cuadrados y abastecerá, entre otras, las demandas energéticas de las operaciones de YPF. En este sentido, informaron a Socialmente Responsables desde la empresa, "dentro del parque se prevé la construcción de un edificio para el funcionamiento de la Subestación Transformadora (SET). Se plantea una SET con salida de 132 kV (alta tensión) para la conexión al sistema (mediante línea a construir) y otra salida en 35 kV (media tensión) para conexión con sistema de tensión de distribución

interna del yacimiento".
Sumado a los proyectos específicos de generación, se encuentran aquellos negocios ligados a estas tecnologías. En este sentido, los especialistas anticipan el desarrollo de diversas iniciativas asociadas a la provisión de insumos o servicios a estos emprendimientos. Uno de los que ya están en marcha son las coberturas que Allianz Argentina lanzó recientemente tanto para las energías eólica y solar, como para los biocombustibles, tres líneas de seguros que se desarrollaron como productos específicos para el país.

"Allianz Argentina está ofreciendo coberturas que abarcan riesgos propios de tareas de construcción y montaje de los parques (tanto desde lo tecnológico y la construcción, como en el marco de los Recursos Humanos), riesgos de la naturaleza, y riesgos propios de la operación. También cubrimos hidroeléctricas y termoeléctricas con las coberturas tradicionales. Y biomasa, aunque no con un producto específico", explica Carlos Biondi, gerente de Incendio y Seguro Técnico de esta compañía que, en Suecia, Alemania, Finlandia e Italia, cuenta con un departamento específico de inversiones en parques eólicos y solares.

Y, si bien en la Argentina, por el momento, Allianz no proyecta inversiones de este tipo, el propio edificio que posee en la avenida Corrientes es un símbolo de su compromiso con el medioambiente: en su terraza cuenta con un techo verde, en que se erigen dos molinos eólicos y paneles solares.

Por todos estos proyectos, por todos los que están siendo proyectados, y por los que se pensarán en los próximos meses es que, para Bosch, serán los privados quienes marcarán la cancha de las renovables, liderando la marcha hacia su desarrollo. "Nuestro objetivo es que los Power Purchase Agreements (PPAs) privados sean de lo primero que ocurra. Queremos ganarle a Cammesa y demostrar que el privado es más ágil que el público. Y no es que queramos una puja con el gobierno, al contrario. Yo creo que el gobierno quiere ver al mercado privado moverse", concluye, seguro del efecto multiplicador que esto puede generar. Es que, remata Remy, "cuando las empresas grandes se meten, generan un interés".