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El reto, la movilidad sustentable

El avance de la tecnología y el crecimiento mundial de la sociedad suponen cambios de hábitos que impactan no sólo en la forma de consumir sino, sobre todo, en los procesos e insumos necesarios para diseñar y producir. En este escenario, el cuidado del medio ambiente es un factor esencial. Así como otras industrias deben adaptarse a esta realidad, la automotriz se transforma en uno de los pilares clave para contribuir al crecimiento a través de la promoción de la movilidad sustentable.
En el proceso productivo es necesario involucrar a los sistemas de gestión ambiental que permitan considerar objetivos para el desarrollo y monitoreo de indicadores (lo que impacta en el consumo de agua y de energía; y de generación de CO2, de residuos y de compuestos orgánicos volátiles). En el diseño las tecnologías de propulsión alternativas contribuyen a reducir el impacto al medio ambiente, a través de innovaciones como los vehículos híbridos, eléctricos o de propulsión a hidrógeno.
En este sentido los vehículos híbridos y de celda de combustible producidos en serie son una respuesta al desafío del cambio y uno de los más claros resultados 40 años de investigación y desarrollo asociada al cuidado constante de los aspectos ambientales en el ciclo de vida del automóvil. Partiendo del concepto de "el vehículo adecuado, en el lugar oportuno, en el momento justo", el modo de diseño, producción, comercialización, servicio posventa y disposición final son los desafíos para toda la industria automotriz.
El impacto real en estas nuevas tendencias de consumo se dará cuando se integre esta cadena productiva al sector económico, lo que implica la elección del consumidor y el soporte de los sistemas institucionales y educativos.
Para consolidarse como agente de cambio es fundamental una mirada integral del sistema productivo que además de la productividad y eficiencia de los procesos, prevea la posibilidad de implementación de las innovaciones en toda la cadena de valor para que empresas (automotrices, autopartistas y concesionarios), el sector público y privado y el cliente final sean partícipes de la creación de nuevos modelos económicos de consumo responsable.