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Cómo revalorizar productos y evitar que terminen como residuos

En los últimos años se están gestando espacios para extender productos que suelen considerarse residuos, se renuevan las ferias americanas o se crean nuevos bienes con materiales de descarte.

Cómo revalorizar productos y evitar que terminen como residuos

Con la cultura de comprar y tirar, cada vez se producen más residuos, tanto de las industrias que generan descartes en los procesos productivos, como por parte de los usuarios que consumen rápidamente bienes que terminan en la basura. No obstante, a medida que se conocen los impactos de la industria, se están gestando espacios para extender a productos que suelen considerarse residuos, se renuevan las ferias americanas o se crean nuevos bienes con materiales de descarte de los procesos productivos.

Feboasoma

Al observar la gran cantidad de descartes que se producían en la industria textil, dos arquitectas comenzaron a idear un proyecto que produjese una reconversión del material industrial y lo volviese a instalar al sistema.  Así nació Feboasoma, una empresa que apunta a la economía circular a través de la recuperación de descartes textiles de todo tipo y calidad. Con ellos crean elementos de diseño para ambientar espacios y productos para absorber sonidos.

En su inicio comenzaron a trabajar con un proveedor de ropa, que les brindaba sus descartes. Con el tiempo, fueron sumándose más proveedores y, hoy en día, las empresas y otras industrias son las que llaman para brindarles sus descartes.

De todos modos, desde Feboasoma afirman que aún se descartan cientos de toneladas cada día, y ellos solo pueden recuperar una mínima parte: todavía hay mucho material para más proyectos. Por otro lado, apuntan que los productos son socialmente responsables y de diseño, revalorizando los materiales, ya que son una materia prima perfecta, solo hay que buscar la manera de abordarla.

Contacto: http://www.feboasoma.net/

Vivienda Digna

¿Qué hacer con los muebles viejos al momento de renovarlos? Aparte de la venta, existen alternativas como “Sume Materiales”, de Vivienda Digna, que da una oportunidad a todos los elementos del hogar que ya no se utilizan. Se reciben elementos de todo tipo: materiales, muebles, aberturas, bazar, griferías, sanitarios, electrodomésticos. Y desde la organización se encargan de buscarlos y refaccionarlos –de ser necesario–, para luego ofrecerlos en su corralón social, donde personas de bajos recursos pueden acceder a ellos a un precio promocional.

Con respecto a la recolección, en un día tradicional, la operatoria implica el retiro de 10 toneladas de donaciones, que de otra manera terminarían en la basura. El corralón cuenta con dos sedes (Boulogne: Loria y Piedrabuena; y La Tablada: Irigoyen 510) y está abierto de martes a sábado de 8 a 17 hs. Las familias que lo necesiten pueden registrarse en el programa y, tras una entrevista con las trabajadoras sociales, acceder a un descuento superior teniendo en cuenta su situación socioeconómica.

Donaciones: 0810-555-7863, logistica@viviendadigna.org.ar o viviendadigna.org.ar.

Club de reparadores

En la actualidad, se cuestiona a la industria electrónica por la obsolescencia programada de sus productos, es decir, los objetos diseñados para tener una vida útil corta, e incluso para que no sea posible repararlos. Pero, para frenar esta tendencia, dos amigas crearon el Club de Reparadores: un evento itinerante de reparación colectiva, gratuito y voluntario, con el objetivo de reparar y extender la vida útil de las cosas, para evitar que se conviertan en residuos. “Reparar es mejor que reciclar porque es más eficiente extender la vida útil de las cosas que convertirlas en nuevas materias primas”, indican desde la entidad.  En los encuentros se invitan a reparadores de oficio y a personas con objetos rotos y ganas de repararlos. Al ser un evento colectivo se comparten herramientas, saberes y experiencia. Dentro de los bienes que más solicitan reparar se incluyen auriculares, lámparas, camisas, pantalones y mochilas. Desde su inicio, llevan realizadas 27 ediciones oficiales, con 1453 objetos reparados de un total de 1799 que fueron recibidos.

Reciclarg

Profundizando en el problema tecnológico de los residuos electrónicos y eléctricos (RAEES) –se generan más de 8 kilos al año por habitante en la Argentina y todavía no existe un tratamiento a nivel nacional–, la empresa Reciclarg, en Mendoza, se dedica a la recepción, acondicionamiento y recuperación de materiales provenientes de estos desechos.

Farid Nallim, su cofundador y gerente General, explica que ellos trabajan sobre tres ejes. En primera instancia, reciben aparatos eléctricos y electrónicos. Aquellos que todavía funcionan, son testeados para corroborar su correcto desempeño y poder ser devueltos al mercado, donde son vendidos para financiar el proyecto. Los que no funcionan, pasan por el taller donde se separan los materiales como el cobre, el vidrio, el aluminio y el plástico, que luego son enviados a las empresas de reciclaje. Por último, con los desperdicios generados durante el proceso de separación, se procede a un supra reciclaje a través del que realizan collares, juegos y bijouterie.

En Mendoza, tienen puntos de recolección en donde los ciudadanos pueden dejar los materiales. Además, realizan campañas de concientización y recolección en otras provincias, como San Juan y San Luis. Desde sus inicios en 2010, la recolección ha ido en aumento. En total, se han recuperado 280 toneladas. Se puede participar asistiendo al club con objetos para reparar o como reparador.

Las próximas fechas se pueden encontrar en http://reparadores.club

Reciclando Aceite

Un litro de aceite puede llegar a contaminar 1000 litros de agua, y dañar tuberías, tapar cloacas y desagües. Para enfrentar esta problemática, en 2011 se creó el proyecto Reciclando Aceite. “La iniciativa nace a partir de una necesidad cotidiana, de tener el aceite en casa y no tener donde entregarlo para que sea reciclado. En ese momento, a diferencia de los demás residuos (PET, cartón vidrio, etc.), el aceite no contaba con contenedores especiales donde se pudiese entregar para su reciclaje”, comenta Miuki Barriga, cofundadora del proyecto. Por este motivo, se propusieron brindan herramientas para que las personas puedan reciclar el aceite de cocina en su propio hogar elaborando jabón ecológico; para ello realizan talleres a través de los cuales enseñan cómo hacer el jabón con la técnica “Proceso en frío” (la forma en la que se hacía jabón antiguamente con grasa animal) y crearon, además, la marca BAWI, de jabones hechos con aceite.

Desde Reciclando Aceite apuntan que la Ciudad de Buenos Aires y algunos municipios de la provincia de Buenos Aires reciben aceite, pero solamente industrial, que es utilizado para biocombustible. En este sentido, el domiciliario es el más desatendido. En el resto del país no existen iniciativas articuladas que aseguren la correcta disposición del aceite y su reciclaje. Es por ello que, con este proyecto, la organización busca brindar un espacio para la recepción de este material, lograr su reutilización y darle un nuevo uso.

En la web www.reciclandoaceite.com se pueden conocer los puntos de entrega y está disponible un tutorial para hacer jabón en el hogar.

Renová Tu Vestidor

Desde el lado del consumidor, la industria textil lleva a una rápida acumulación y renovación de prendas. En este contexto, en 2013, tres amigas organizaron una feria con un concepto sencillo: vender a muy buenos precios aquello que no usaban y estaba impecable. En esta primera edición, dice una de las creadoras, “las mujeres que venían no solo compraban mucho (había cola para entrar), sino que muchas querían dar su ropa que ya no usaban para vender”. A partir de esto armaron el proyecto, y en la actualidad cuentan con web oficial y una app. Para fines de 2017, participaban más de 400.000 mujeres en la comunidad, logrando dar una segunda oportunidad a 200.000 prendas.

Un dato para tener en cuenta: con las compras de segunda mano, se ahorraron 430 millones de litros de agua durante el último año provenientes de la industria textil. En los vestidores de Renová Tu Vestidor (RTV) hay prendas nuevas con etiqueta y muchas diseñadoras que publican sus diseños o chicas con locales multimarca que venden sus productos. Estas dos categorías representan cerca del 40% de las ventas. En el caso de los productos que no pasan por sus controles de calidad, desde RTV aconsejan donarlos a distintas organizaciones.

“Todos tenemos ropa ocupando lugar en nuestro vestidor que está en perfecto estado y tiene un valor de reventa”, manifiestan. Durante 2017 la venta de ropa usada se multiplicó por tres.

Web: www.renovatuvestidor.com.