U$D

Dólar Banco Nación
/
Merval

Avanza el desarrollo de etiquetas de eficiencia energética para hogares

Al igual que los electrodomésticos, las viviendas también podrán exhibir información sobre su consumo energético. El INTI ya se encuentra trabajando en una experiencia piloto para desarrollar la certificación.

Avanza el desarrollo de etiquetas de eficiencia energética para hogares

Según estimaciones del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, la climatización representa entre un 40 y un 55% del consumo total de los inmuebles, y en un contexto actual de aumento de los servicios y una creciente preocupación ambiental, se deben considerar nuevos aspectos para disminuir el consumo de energía y lograr una mayor eficiencia de los recursos. En este punto, el Instituto Nacional de Tecnología e Industria (INTI) está trabajando para diseñar e implementar una etiqueta de eficiencia energética en los hogares.

Este sistema les permitirá a los ususarios conocer cuánta energía requiere para el funcionamiento de una vivienda -cáculo que depende de las condiciones de instalación y construcción- y elegir al momento de alquilar o de comprar un inmueble.

Para poder analizar las mediciones y establecer el consumo, durante el mes de marzo el INTI estuvo realizando una experiencia piloto con 500 hogares de Rosario. Los resultados de esta primera experiencia permitirán determinar un Índice de Prestaciones Energéticas (IPE), que se utilizará como parámetro para el etiquetado.

La arquitecta Bárbara Brea, parte del equipo de trabajo, explica que "La Clasificación Energética de Edificios INTI (CEEI) es un instrumento que califica la eficiencia energética de una vivienda, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas a través de la entrega de información objetiva".

Mirá también

Hacia una moda que no caduca

Sólo el 1 por ciento del material utilizado para producir prendas es reciclado y menos del 15 por ciento de la ropa es recolectada para ello. Sin embargo, la tendencia de extender el uso de los objetos ya tiene exponentes locales también en este sector.

A nivel general, en la prueba piloto se registraron principalmente cuestiones edilicias tales como espesores de paredes, materiales de construcción empleados, orientación de las aberturas y además se registró el equipamiento activo, tales como estufas o equipos de aire acondicionado. Los datos obtenidos se transcribieron en un programa que permite simular la cantidad de energía por metro cuadrado que necesita el inmueble. Pero, para lograr mediciones más precisas y determinar el tipo de consumo, se analizan dos aspectos principales: "Por un lado, la etiqueta contempla la Calificación de la Arquitectura, (la demanda de energía del inmueble). En este punto, obtienen una mejor valoración las viviendas que usaron un diseño adecuado al clima donde se ubican, y una correcta aislación, es decir, que la aislación térmica (techo, muros y pisos), sea eficiente, por sobre el mínimo que exige la normativa argentina sobre Acondicionamiento Térmico en Edificios", desarrolla la especialista.

Por otro lado, también tiene en cuenta los equipos y el tipo de energía, conocer de dónde proviene esa energía, (consumo de energía primaria). "En este punto tendrán una mejor calificación las viviendas que usen equipos eficientes e incorporen energías renovables para iluminación, calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria", continúa explicando Brea. Las mediciones son realizadas por personal técnico certificado y empadronado, que extrae datos de los planos de obra, y visita el edificio para verificar las instalaciones.

Con respecto al diseño de las etiquetas, Brea indica que poseerá colores y letras que van desde la A a la F, siendo esta última la menos eficiente, -como la de los electrodomésticos-, pero en el caso de los edificios la etiqueta incluirá información sobre cada uno de los ítems evaluados, y parámetros de referencia, ya que es más complejo que los electrodomésticos.

Asimismo, el objetivo de esta metodología es que pueda ser implementada en edificios ya construidos y que sea preciso y simple en su aplicación para que las nuevas construcciones puedan adoptarlo. En esta misma línea, están trabajando junto con IRAM para que se plasme en una Normativa Nacional. "Si bien ya existe una norma IRAM (11.900) que contempla un etiquetado energético edilicio, esta nueva propuesta es mucho más completa y precisa", destaca la especialista de INTA.

Lo siguiente a definir es la implementación, ya que por ahora el trabajo del INTI consiste en desarrollar la metodología y, a futuro, también será el organismo que certifique el procedimiento. Sin embargo, cómo será aplicado lo definirá el IRAM en la normativa pertinente. "Será de mucho peso la decisión de los gobiernos provinciales y municipales de adoptar y hacer uso obligatorio el etiquetado, ya que por ahora se planea trabajar con certificadores que se capaciten y registren para tal efecto", precisó Brea. Tampoco está definido el costo que tendrá.

Desde la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética del Ministerio de Energía y Minería de la Nación están apoyando fuertemente esta iniciativa. "En junio de 2016 se creó una mesa de Eficiencia Energética en Edificios que reunió a varios actores del Estado, y este mes, solventada por MinEM, se llevará a cabo una Jornada Federal de Especialistas para la confección del método de evaluación de los recursos de diseño bioclimático, el cual no tiene precedentes normativos nacionales ni internacionales, y por lo cual consideramos necesaria la participación de referentes de todo el país", finalizó Brea.

Este tipo de iniciativa ya se utiliza en otros países del mundo, como en la Unión Europea donde, desde 2013, es obligatorio que todas las viviendas posean una certificación que informe al comprador el nivel de eficiencia energética del edificio.