Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

U$D

DÓLAR
/
MERVAL

Al rescate de lecturas y juegos compartidos

Hace 7 años Pablo Zuker diseñó un kit de libros y juegos para armar y compartir con su nieto, y se le ocurrió llevar la idea a jardines de infantes. Hoy su proyecto llega a más de 300 escuelas, con la idea de revalorizar la comunicación entre generaciones.

Al rescate de lecturas y juegos compartidos

Todo empezó en el año 2010, cuando Pablo Zuker, jubilado, se quedó al cuidado de su nieto de 7 años por una semana, ya que sus padres tuvieron que viajar. "En esos días hicimos de todo: tomamos helados, remontamos barriletes, anduvimos en bote, y lo que más nos gustó fue ponernos a armar un autito de madera", cuenta.

"Mi nieto quedó tan entusiasmado al "trabajar con el abuelo", que me pedía volver a armar el autito. Entonces se me ocurrió, por qué no llevar la idea a las escuelas, para que los abuelos se junten con los nietos y tengan esa oportunidad mágica de jugar y compartir tiempo juntos?".

Y así, sin darle más vueltas al asunto, Pablo se puso a diseñar un kit de una valijita de hojalata, las piezas para armar un autito de madera y un libro, "Aventura con el auto mágico", que cuenta su experiencia y tiene instrucciones para el armado. "Empecé a ir con la valija a las escuelas, con la propuesta de organizar talleres para abuelos y chicos desde el nivel inicial (sala de cinco) hasta segundo grado", cuenta.

"Me recibieron muy bien y la experiencia fue siempre positiva, porque rescata una parte lúdica que lamentablemente, por el estilo de vida apurado en el que vivimos, se está perdiendo. Y hay muchos abuelos que están solos, no ven a sus nietos y sin embargo tienen mucho para dar", comenta.

"Al finalizar los talleres, adultos y niños cuentan que pasaron un momento feliz y disfrutaron mucho de algo tan simple como leer y escuchar una historia, o armar juntos un juego", relata.

Con el tiempo conformó una Asociación Civil y hoy su propuesta llega a 340 escuelas, hospitales y centros comunitarios de la ciudad de Buenos Aires, y la idea es llevarla a todo el país, y -por qué no- a otras escuelas del mundo. Para esto, el material está siendo traducido a seis idiomas.

Los talleres tienen una duración de una hora, y lo único que requieren es "sentar a dos niños con dos adultos, pensamos en los abuelos pero pueden ser padres o tíos, y con la valijita en el medio y el libro de instrucciones, ya se produce ese momento mágico de compartir el armado del juguete, mientras se cuentan anécdotas e historias", describe el también abuelo.

"Es increíble, pero hoy que cuesta tanto que los chicos mantengan la atención por más de 20 minutos, cuando hacemos el taller, nadie se va de la clase antes de una hora", asegura.

Recuperar el juego

Zuker, que durante muchísimos años se dedicó a la fabricación de productos promocionales en un pequeño taller propio, fue desarrollando el kit de lectura y juegos en base a ensayo y error. Hoy lo acompañan una veintena de "abuelos muy activos" que colaboran con los temas de administración y organización de la Asociación.

"Encontré un taller en Bariloche que armaba las piezas, y luego se mudó a La Pampa. Y a través de amigos libreros, mi kit llegó a México y me invitaron a la feria del libro de Guadalajara", cuenta con orgullo Zuker.

La selección de los materiales se hizo teniendo en cuenta criterios de sustentabilidad, como utilizar maderas de árboles implantados, pinturas no tóxicas y que todo el kit sea reciclable. Además, cada kit se acompaña de una guía de uso para que los docentes puedan preparar el taller y evaluar la actividad una vez finalizado.

En su búsqueda por expandir el proyecto, el abuelo Pablo comenzó a contactar empresas y fundaciones vinculadas a la niñez y la educación y hoy tiene más de diez sponsors que lo apoyan, entre ellos Nidera, Santander Río, Gire, Gas Natural Fenosa, Toyota.

Su proyecto fue declarado de interés por el ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma y fue incluído dentro de la Red de Escuelas para el Encuentro, Scholas Ocurrentes, promovidas por el papa Francisco. También fue invitado a participar del Congreso Mundial de Diálogo Intercultural e Interreligioso por la Paz y la Armonía que se realizó el año pasado en la sede de la UCA Buenos Aires.

"Hubo muchas personas que a lo largo de todos estos años, colaboraron para llevar adelante este sueño, cuyo único objetivo es brindar a las instituciones educativas materiales didácticos y capacitación para contribuir con la promoción del juego y la lectura, y fortalecer los lazos familiares entre las distintas generaciones", destaca el abuelo emprendedor.