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Tendencias comerciales: por qué el formato de galerías dejó de ser atractivo

El formato de las galerías comerciales languidece, aunque hay excepciones. Cuáles funcionan y por qué.

Tendencias comerciales: por qué el formato de galerías dejó de ser atractivo

La borgeana Galería del Este, en la calle Florida; la Galería Jardín en la misma arteria o la Bond Street, sobre avenida Santa Fe... Distintas razones explican cómo el formato, tan característico de la Buenos Aires de la segunda mitad del siglo pasado, logra subsistir en un momento en que los mismos shoppings atraviesan por un período de transformación. Es lógico: es el consumidor quien más se transforma y replantea a todo el retail, en una coyuntura adversa para el consumo, en general.

En lo que hace puntualmente a las galerías, Jorge Gayoso, broker de LJ Ramos, explica que se trata de un formato prácticamente perimido o en vías de extinción. ¿A qué obedece el ocaso? Al cambio en los tránsitos, a un nuevo consumo, a los cambios en la oferta y a la demanda. "Los cánones lucrativos son distintos y también las ha perjudicado el comercio on line. Han quedado obsoletas; son un formato de hace 60 o 70 años y lo cierto es que no traccionan gente. Ya no se camina por las galerías", sostiene.

"Ni qué decir las que están en provincia de Buenos Aires, en el primer cordón, en avenida Maipú o Crovara, por ejemplo, donde no se produjo ningún tipo de reconversión", señala el profesional de LJ Ramos. De acuerdo con el broker, aquellas que cuenten con espacio aéreo no tardarán en reconvertirse y tendrán un destino residencial, como sucede con otras áreas de CABA - como la avenida Córdoba- donde existe esta posibilidad y el paseo comercial a cielo abierto está dando lugar a otro tipo de proyectos. 

Aunque lo cierto es que Gayoso también cita con precisión cuáles son las excepciones que desafían a la inexorable regla del tiempo y sus consecuencias: los cambios de época. "Se trata de las galerías especializadas", puntualiza. "Por ejemplo, la ya citada Galería Jardín, focalizada en informática, o la Bond Street, con un público joven", describe y destaca que en esa posibilidad de apuntar a la segmentación está una de las claves de su supervivencia. 

Según indica, también quedan las situadas en las avenidas Acoyte y Rivadavia  -donde el valor del m2 comercial es uno de los más cotizados de la ciudad- y algunas sobre avenida Cabildo, con oferta de indumentaria y que funcionan muy bien. "Tienen locales chicos, accesibles, con alta rotación y en las que prácticamente no hay vacancia. Estas son las que sobrevivieron a los grandes cambios. Las demás están muertas", dice el profesional de LJ Ramos sobre éstas últimas.

Christian Giménez, gerente de la división Locales de Adrián Mercado, suma excepciones y menciona algunas galerías situadas en Once, que sobreviven por estar ubicadas en un centro de transferencia, con un consumidor que vive en el conurbano pero que compra en la Capital.  En el ejemplo citado, la oferta se concentra en ropa, calzado y accesorios pero, en otros lugares como Pompeya o Constitución, se diversifica hasta alcanzar rubros más esenciales como farmacia o hasta alimentos.

"De aquel formato que significaba un paseo elegante y que en algunos casos eran sinónimo de lujo, quedan unos pocos ejemplos que albergan obras de arte, pero que se encuentran semivacías", comentan en Adrián Mercado. Entre estos casos, podría mencionarse a las emblemáticas galerías Santa Fe, al 1600 de esa avenida, con obras de Soldi, Berni y Torres Agüero -algunas de ellas, hoy verdaderamente deterioradas-, en abierta contraposición con la Galería Pacífico, reconvertida en shopping y con clientes en su mayoría turistas extranjeros.

Clusters

Asimismo, indica Giménez, otro destino del formato es la clusterización, donde una misma oferta compite y se potencia al mismo tiempo, "sobre todo, vinculados al área de servicios y a un grupo de gente… barberías, por caso, o tatuajes. Hay varios ejemplos, esto no sólo es tendencia aquí sino en el resto del mundo", afirma el ejecutivo de Adrián Mercado.

Giménez agrega que quienes visitan hoy una galería van directamente al local que buscan, no hay paseo, ni caminata por los pasillos, sino que se dirigen a un negocio específico a buscar un producto o un servicio preciso. "Esto explica la diferencia en los valores de los alquileres entre un local a la calle y otro dentro de la galería: el primero puede llegar a valer tres veces más que el segundo", detalla. De hecho, en algunos casos, el valor de las expensas y el del alquiler tienen paridad. 

"Además, en el local que está a la calle-continúa el gerente de Adrián Mercado- hasta se puede discontinuar la oferta, con un producto distinto al que predomina en estas galerías temáticas. Por ejemplo, en la Galería Jardín, exactamente sobre una de las entradas de Florida, hay uno de venta de sweaters, una oferta disruptiva frente a la de tecnología que impera en el lugar".

Iuri Izrastzoff, gerente de Izrastzoff Compañía Inmobiliaria, también señala que la actividad de las galerías comerciales sufrió una desaceleración en los años ´90 y que en la actualidad no muestran signos de reactivación. "Las grandes marcas se desplazaron a los shoppings y unas pocas lograron reconvertirse con una nueva propuesta. Actualmente, los locales que dejaron las marcas reconocidas las ocupan diseñadores independientes, monotributistas con convocatoria reducida, casas de informática, feria de ropa usada, coleccionistas de antigüedades o showrooms de empresas que venden sus productos por Internet y necesitan un espacio de display y vidriera para llegar de manera directa a los usuarios finales o entregar sus productos", enumera.

Como salida frente a los cambios, los profesionales coinciden en que para que el formato sea viable es necesario aggiornarlas, para dotarlas de dinamismo y para que el cliente tenga experiencias. "Que tengan juegos, o que ofrezcan comidas sería una posibilidad", aconseja Gayoso, desde LJ Ramos. "Las grandes transformaciones por las que atraviesa el retail no sólo implican a las galerías; hoy  comienzan a verse otros formatos, donde la gente, más allá de comprar, busca encontrarse, conectarse, charlar y divertirse, servicios que se combinan con negocios de conveniencia; esos son los formatos que se vienen y que tienen éxito en el mundo y que también empiezan a desembarcar en la Argentina", finaliza Giménez.

"Las galerías con mejor actividad son las que lograron instalar un "local ancla" que llama al consumidor y de paso, éste visita el resto de los locales", evalúa y sostiene Izrastzoff. "Hay algunas que lograron instalar, por ejemplo, un supermercado o un café, que terminan brindando por su ubicación y comodidad un buen movimiento al resto de los locales. El desafío pasa por encontrar ése local ancla que sostenga la afluencia porque, hoy, el valor de alquiler de los locales en estas galerías continúa derrumbándose", concluye.

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