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Los nuevos horizontes de Miami

Con una creciente oferta de torres de lujo, la ciudad estadounidense sigue a la pesca de inversores de todo el mundo. Las últimas zonas a las que apuestan los desarrolladores y sus proyectos.

Los nuevos horizontes de Miami

Hay 250.000 argentinos residiendo en Miami, dato que explica por qué grandes desarrolladores del país -Eduardo Costantini, Edgardo De Fortuna, Alan Faena, Jorge Pérez, Carlos Melo- eligen esta urbe para llevar a cabo sus proyectos más ambiciosos, y cifra que, también, contextualiza por qué las iniciativas con sede en esa ciudad fueron las vedettes de la última Expo Real Estate, realizada el 24 y 25 de agosto en Buenos Aires.

Pero hay más motivos. De cara al océano Atlántico, su infraestructura portuaria y aeroportuaria acompañan el privilegiado y estratégico lugar que ocupa en el mapa, que prácticamente la coloca como puerta de entrada al mar Caribe y a todo Estados Unidos. Su cosmopolitismo resulta, así, casi una consecuencia natural de su ubicación y, dicen los que la conocen bien, también de su proverbial hospitalidad.

Todas estas razones contribuyen para que Miami -el segundo centro financiero de su país- se haya convertido en cabecera regional de las grandes compañías, generando un clima de negocios que, por propiedad transitiva, ha llevado a las marcas internacionales más importantes del mundo a establecerse en la ciudad, la cual, además, ha incrementado en paralelo una interesante y nutrida propuesta cultural.

Sumados todos estos factores, los desarrolladores advirtieron rápidamente que la oferta en materia de ladrillos no estaba enteramente conformada; dicho de otro modo, tomaron nota acerca de la carencia de propiedades de lujo que sintonice con este presente que atraviesa Miami. Alicia Cervera Lamadrid, directora de Cervera Real Estate, firma con varias décadas de presencia en la ciudad, es taxativa al respecto: "La oferta de inmuebles suntuarios en la ciudad es, de hecho, propia del siglo XXI".

La bróker explica que fue a partir de la década pasada que comenzaron a vislumbrarse propuestas en este sentido: torres que ofrecen espectaculares vistas, caracterizadas por su diseño, amenities e infraestructura. Según detalla Cervera, Elysee Miami, un edificio frente al mar de 57 pisos, es una de las novedades que suma la ciudad en ésta, su categoría más exclusiva, tanto por su singular "fisonomía" -tiene una forma telescópica de tres niveles- como así también a raíz de que sólo contará con 100 unidades.

Por otro lado, el renombrado arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, "el más elegante de los que ejerce su práctica en los EE.UU.", según The New York Times, es el encargado del diseño de otra de las nuevas propuestas de la ciudad que tiene al lujo como principal argumento. Se trata, en concreto, de One River Point, dos torres de 60 pisos unidas en su cima por un puente de cristal. Adriana Vargas Hernández, directora de Ventas de esta iniciativa, afirma que, por cierto, existe en el mercado de Miami un cliente "viñolysta", que es exigente y educado pero que, por sobre todo, busca ladrillos que lleven la firma de este profesional.

Ciudad versus playa

Los proyectos citados se encuentran a minutos de la zona de playas, uno de los indudables atractivos de este rincón de la Florida pero que definitivamente no es el único. De acuerdo con las entrevistadas, Miami tiene mucho para ofrecer a aquellos que además de un agradable bronceado buscan entretenimiento, gastronomía y, por supuesto, también compras. Y marcas.

Se trata, en conjunto, de una oferta que crece a un cuarto de hora del mar, contexto aprovechado por los desarrolladores (de esto se trata este negocio) que vieron de antemano la potencialidad de las nuevas áreas que, además, concitó inversión pública. Según reconocen Cervera Lamadrid y Vargas Hernández, tanto en el caso de One River Point como en el de Elysee, la tierra se ha comprado a muy buenos precios, lo que les permite ser correlativos a la hora de vender.

Con precisión, las torres situadas a orillas del río Miami están en el límite del Downtown y Brickell y tienen como vecinos al Art Museum Miami y al American Airlines Arena. Allí, en One River Point, las propiedades arrancan en los u$s 750.000. Ubicado en East Edgewater, "la zona elite de Miami, cada vez más elegida por los argentinos y de rápido crecimiento", según Cervera Lamadrid, Elysee está enclavado al este de Biscayne Boulevard, también a minutos de Design District, con precios que oscilan entre u$s 1,4 millón y 14 millones.

¿Existe una rivalidad entre los nuevos polos de desarrollo de la ciudad y la arena dorada propia de Miami Beach? Vargas Hernández no lo expone de esa manera, pero sí subraya las ventajas que el casco urbano tiene para ofrecer: "Hay una vibrante vida nocturna propia de la ciudad", señala, destacando que, de todos modos, llegar al mar no insume más de un cuarto de hora desde el río Miami. "A siete minutos de la playa, los precios pueden caer hasta un 50%", indica, por su parte, la titular de Cervera Real Estate.

La nueva oferta de Miami tiene claros destinatarios. Por un lado, aquel que quiere establecerse de manera permanente, afincándose en la ciudad con su estructura familiar y que, sin dudas, aprovechará su faceta más urbana. Por el otro, el inversor que, consciente de su posicionamiento como centro económico financiero -Miami se encuentra entre las 10 ciudades de mayor crecimiento de los EE.UU, ocupando la cuarta posición según el reporte Top 10 Boom Town Across America-, piensa en una inversión inmobiliaria que le brinde una renta.

Datos del mercado indican hubo un aumento de 5% en el promedio de precios de alquileres en departamentos de un ambiente entre abril de 2015 y el mismo mes de 2016. "La demanda supera ampliamente la oferta", sentencia Cervera Lamadrid y detalla que el metro cuadrado de los departamentos de súper lujo cotiza en los u$s 65. "Estimamos que en Elysee, la renta que puede obtenerse estará entre los u$s 40 y 50 y siempre en ascenso", comenta.

Aun cuando todos coinciden en el afecto mutuo que se prodigan Miami y los argentinos, no sólo es al sur del Cono Sur donde hay potenciales compradores para la nueva oferta inmobiliaria de la ciudad. "En los Estados Unidos, la gente se muda en promedio cada tres años", añade la bróker, en relación a otro de los segmentos a los que apunta con Elysee y a los que se dirigen los desarrolladores con sus nuevos proyectos, en general.

"Recibimos consultas de colombianos, venezolanos y paulatinamente también regresa al mercado el cliente brasileño", enumera, en tanto, la directora de Ventas de One River Point, remarcando, así y todo, las expectativas que hay con el cliente argentino y el blanqueo de capitales, un concepto que como residente estadounidense le resulta un tanto ajeno pero que, no obstante, representa una gran oportunidad para el desarrollador local, según se encargaron de explicarle en Buenos Aires. "De todas formas -remata Vargas Hernández- Miami, hoy, se construye con el comprador del mundo".