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De punta en blanco

El negocio de los ladrillos revive en Punta del Este. Proyectos premium y marcas glamorosas dinamizan la oferta de la ciudad más cosmopolita del Uruguay. Los nuevos desarrollos más allá de Maldonado y la oferta que no sólo apunta al ABC1.

Los ladrillos rivalizaron con el jet set durante esta temporada en Punta del Este y sus zonas de influencia. Aunque no acapararon las portadas de las llamadas revistas de actualidad, efectivamente, hubo noticias importantes en materia de inversiones inmobiliarias que trajeron aire fresco al sector y a la ciudad, la cual venía de vivir un 2015 si no alicaído, demasiado tranquilo para las expectativas que suelen tener quienes desarrollan y venden casas, edificios y departamentos de la categoría que exige la urbe más cosmopolita del Uruguay.
Por lo pronto, fue el mismísimo intendente de Maldonado, Enrique Antía, quién informó que arribarán varios proyectos a Punta del Este, los cuales redundarán en inversiones por más de u$s 300 millones durante los próximos tres años. "Entre ellos, la ampliación del Conrad, que a partir de estas obras tendrá más de 1.000 cuartos", señaló a manera de ejemplo en relación a la iniciativa que, sólo ella, demandará más de u$s 200 millones, monto destinado a multiplicar por tres su capacidad hotelera con dos torres de 22 pisos, además de la remodelación y ampliación de la construcción ya existente.
Pero si se trata del aquí y ahora y de conjugar jet set con ladrillos, la novedad más impactante estuvo dada por la visita de Eric Trump, hijo del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, a los efectos de "ver y celebrar" la evolución de la Trump Tower Punta del Este, ubicada en la parada 9 y 1/2 de La Brava, que hoy alcanza su octavo piso de construcción. En concreto, el proyecto arquitectónico que lleva el apellido más polémico de la política estadounidense ofrecerá 156 exclusivas unidades de entre 112 m2 y 310 m2, distribuidas en 24 pisos, y totalizará una inversión de u$s 100 millones.
"Punta del Este es una marca muy fuerte. Aquellos que nunca han visitado el balneario lo primero que piensan es en exclusividad, lujo, confort y una gran calidad de vida, lo mismo que cuando se menciona Trump Tower. Se trata de dos marcas que hablan un mismo idioma y que engloban un mismo concepto", define Juan Di Salvo, director comercial de Fortune, firma comercializadora de la iniciativa.
Con más del 60% de sus unidades vendidas, con un valor del m2 que oscila entre los u$s 4000 y 6000, es posible trazar un perfil del comprador de la torre desarrollada por YY Development Group: "Son empresarios que buscan obtener la mejor calidad de vida y tener el mejor producto, tanto para asegurarse el descanso absoluto y la perfecta atención mientras vacacionan en Punta del Este como para quienes eligen la ciudad como residencia permanente. Si bien la mayoría proviene de la Argentina, de diversas provincias, también se han sumado muchos uruguayos, estadounidenses y, particularmente, europeos en los últimos meses", retrata Di Salvo.
De todas las latitudes son, también, los interesados en Look Brava, la torre más alta de Punta del Este, con departamentos que arrancan en los u$s 200.000 hasta los 500.000 y el penthouse que cotiza a u$s 1 millón. "También hay muchos repatriados, uruguayos y argentinos que viven en el exterior y que quieren un departamento para pasar el fin de año y las vacaciones", afirma Alejandra Covello, titular de Covello Internacional, firma que comercializa propiedades tanto en Buenos Aires como en distintas ciudades del otro lado del Río de la Plata, como Carmelo y Montevideo, además de Punta. "Es un público joven, de entre 30 y 45 años", agrega, en referencia a la franja etárea del cliente del edificio sito en parada 10.

Interés, prudencia y financiación

Aun cuando todos reconocen que hay un interés renovado por los ladrillos esteños, también están los que advierten reflexión y prudencia antes de concretar una compra. "El año pasado fue difícil; en 2016 definitivamente se percibe un ánimo mejor pero la decisión es tranquila", grafica Covello, coincidiendo con otras fuentes que mencionan el estado anímico del cliente, y que lo asocian con el fin de las restricciones a la compra de dólares en la Argentina, vigentes hasta el año último.
"En líneas generales, el comprador se inclina por productos terminados o que están a punto de concluirse", subraya la broker al momento del análisis. Otros proyectos comercializados por Covello son Veramansa, del Grupo Sutton, en la parada 42, y la torre Esmeralda, desarrollada por el Grupo Portland. "Se trata de productos que no compiten entre sí y que están destinados a distintos mercados", aclara. Según explica, mientras que el primero se enfoca en familias, el segundo se dirige a quienes buscan un ticket de compra menor al de los otros dos, desde los u$s 200.000 hasta los u$s 500.000.
"Entendemos que el mercado de Punta del Este va a comenzar a recuperarse paulatinamente durante este año, ya que en 2015 tuvimos más consultas y se cerraron algunas operaciones", apunta, por su parte, Hernán Siwacki, socio gerente de Capital Brokers, comercializadora de Gala Vista, torre desarrollada sobre un parque de 4.500 m2, sita en avenida Roosevelt y Pedragosa Sierra, muy cerca del shopping, que cuenta con departamentos de distintas dimensiones, cuyo metro cuadrado arranca en los u$s 2.500.
Según destacan en la empresa, los precios varían (y mucho) cuando el pago es al contado, ya que así se obtienen "importantes descuentos". Asimismo, remarcan las facilidades que se ofrecen para adquirir un apartamento -tal como se dice en Uruguay- en Gala Vista, y que consisten en abonar un anticipo del 50% y un saldo en 48 cuotas sin interés. Ciertamente, no es el único caso donde el factor financiero cuenta: la torre Green Life, en la parada 12 de La Mansa, también ofrece la posibilidad de pagar en cuotas, en pesos uruguayos, con una indexación fijada por el Banco del Uruguay, de entre el 8 y el 9% anual.

Producto y competencia

Cuando la pregunta apunta a averiguar cómo se compite en la ciudad esteña, la opinión de los protagonistas del sector es divergente. "Se da principalmente por las ubicaciones de los proyectos, por la cercanía a playas o a centros comerciales u hoteles como el Conrad que valorizan el emprendimiento y son los más buscados", evalúa Siwacki, desde Capital Brokers. "Otro elemento importante son los amenities que ofrece el proyecto y, finalmente, y dado el contexto actual, la relación precio/servicios influye más que lo habitual", concluye, no sin antes enfatizar que, por caso, en Gala Vista hay expensas acotadas: u$s 160 para un departamento de un dormitorio.
Covello sostiene que toda Punta del Este se está desarrollando y que no hay una zona vedette que se destaque sobre otra. Coincide, además, en que amenities y servicio son razones que inclinan la balanza de una compra -"ésta es la única ciudad que tiene emprendimientos inmobiliarios con servicio de limpieza idénticos al de un hotel"- y opina que las vistas que ofrece la península son un factor excluyente a la hora de decidirse por tal o cual proyecto. En lo que hace a la oferta, analiza que los departamentos apto profesional -como los de las torres Green Life- comienzan a ser muy apreciados ya que, en la ciudad, hay muy pocos edificios que admiten el ejercicio de una actividad.
Ciertamente, en el análisis de los productos, y en el exceso o escasez de la oferta de cada uno de ellos, también surgen espacios donde poder competir. Así parecen haberlo advertido en Haus Developers, empresa desarrolladora de Paquebot, un emprendimiento de cuatro pisos sito en el centro de la ciudad y que demandó una inversión de u$s 4 millones. "Por ejemplo, en un edificio de ocho unidades no es un problema la situación brasileña porque no se necesita vender a nivel masivo, de hecho cuatro de nuestras unidades fueron compradas por clientes de ese país", informa Pablo Lowenstein, socio director de la compañía.
De acuerdo con el desarrollador, los departamentos de Paquebot, para la oferta habitual de Punta del Este, son "modestos" y no apuntan al segmento premium. "Son para familias, con uno o dos chicos, que les gusta la practicidad de estar en el centro, cerca de todo y en un edificio que no lo impacta seriamente los gastos", define, en relación a las unidades de dos dormitorios, dos baños, balcones y cocheras, que ya fueron vendidas casi en su totalidad (sólo quedaba un departamento, al cierre de esta edición), a un valor de u$s 3.000 el metro cuadrado.
"Creo que Punta del Este es un mercado muy particular, que no tiene el movimiento de una ciudad tipo porque es muy estacional, pero de a poco esto está cambiando con una oferta más completa de actividades fuera de temporada", añade Lowenstein, consultado por la situación del mercado y por las posibilidades de desarrollo de la urbe uruguaya. "Pero lo cierto es que, más allá de la coyuntura, esta ciudad siempre es una buena inversión porque se trata de un lugar muy consolidado y de un verdadero paraíso en el mundo", finaliza.

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