Green Roof

El oficio de jardinero se muda a las alturas

Desde 2010, se dedica a construir jardines en techos y azoteas. En lo que va del año, lleva facturados $ 2 millones y espera duplicar esa cifra en 2014, cuando se reglamente la Ley porteña de Techos Verdes.

Las terrazas verdes son una tendencia en el mundo que busca compensar la pérdida de vegetación en las ciudades. Sus beneficios van desde un mayor aislamiento térmico, reducción del uso de energía y de las emisiones de CO2 a la atmósfera, hasta la mejora estética y el incremento del valor de la propiedad.
En ciudades de Europa y los Estados Unidos, su uso está muy extendido, desde hace una década. Pablo Rosati conoció el sistema en uno de sus viajes como directivo de una empresa familiar de productos aislantes e impermeabilizantes. En 2010, decidió traer la idea a la Argentina y fundó Green Roof. A diferencia de otros emprendimientos, como se trató de un spin off de aquella empresa, no recuerda haber hecho una inversión inicial. Haber trabajado en el rubro de la construcción durante 16 años me facilitó contactar a proveedores y clientes, y también conocer cómo es el manejo en las obras, dice Rosati. Al principio, Green Roof funcionó en las oficinas de Procrett, la empresa familiar, pero siempre mantuvo una estructura de personal y bancaria diferente. Por el momento, somos siete personas fijas y, en 2014, nos mudaremos a otra oficina, detalla.
Hoy, la firma factura $ 2 millones y espera, de cara al nuevo año, duplicar esa cifra.
La compañía se encuentra desarrollando representantes en distintos puntos del país, Uruguay y Chile. Por el momento, apuntamos a edificios públicos y corporativos, tanto para construcciones nuevas como refacciones, apunta el emprendedor. Las terrazas de la legislatura porteña, el Teatro San Martín y la torre de American Express figuran entre las construcciones realizadas por Green Roof.
El costo de instalar una techo verde es, en el corto plazo, superior al de uno convencional. Sin embargo, en el mediano y largo, resulta más conveniente y sustentable, dado que pueden duplicar o triplicar la vida útil de una membrana, al eliminar la contracción y expansión por los cambios bruscos de temperatura, explica Rosati.
Además, disminuyen el consumo energético en enfriamiento y calefacción de los ambientes, reducen la infraestructura de drenaje, permiten aprovechar el agua de lluvia y compensan las emisiones de CO2 para aquellas empresas que tienen planes de reducción del impacto ambiental.

Menos ABL
La instalación de techos verdes es aún incipiente en edificios y casas particulares, pero comenzará a generalizarse a medida que se implementen normas de construcción que la impulsen (ver recuadro).
A comienzos de 2013, la legislatura porteña promulgó la Ley de Techos o Terrazas Verdes. La normativa, que aún no entró en vigencia por falta de reglamentación, beneficiará a los consorcios de la ciudad con una reducción en la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) de hasta el 20%.
Para estar a la vanguardia en esta tendencia de la llamada arquitectura bioclimática, los profesionales de su compañía (arquitectos, paisajistas) se capacitan en forma constante.
Para 2014, el titular de Green Roof espera duplicar su facturación y extender los servicios a otras ciudades del país y América latina.
María Gabriela Ensincku Fundación: 2010
u Actividad: diseño y construcción de terrazas y techos verdes en edificios públicos y corporativos
u Facturación: $ 2 millones
u Empleados: siete