Otro paso a la profesionalización

El 70% de los pedidos de certificaciones provienen de pymes. Cuáles son las normas que demandan las pequeñas empresas. Las claves a considerar.

Las certificaciones buscan dar confianza puertas adentro y fuera de la firma. Se agrupan en las orientadas solo a los productos y servicios (como las de requisitos de seguridad o de eficiencia energética) y las vinculadas a sistemas de gestión. El 70% de las empresas que certificamos son pymes: las normas de gestión las ayudan a ordenarse, a administrar procesos y permiten optimizar los resultados.

Las más solicitadas son:

Sistemas de Gestión de la Calidad (ISO 9001). Orientada a mejorar la satisfacción de clientes, refuerza la imagen de la organización, adquiriendo una ventaja competitiva, reduce los costos de no calidad, disminuye los reclamos por problemas en su manufactura o prestación, mejora el cumplimiento de los plazos y aumenta la motivación del personal.

Sistema de Gestión de la Seguridad y la Salud Ocupacional (OHSAS 18001). El foco está en los empleados y busca eliminar los riesgos para su salud y seguridad. Genera más motivación y reduce días caídos por accidentes, retiro y ausentismo por enfermedades, haciendo más eficiente el uso de recursos humanos y económicos.

Sistema de Gestión Ambiental (ISO 14001). Permite enfocar los objetivos de la organización en aspectos ambientales, identificando los impactos ambientales, legislación aplicable y planificando su gestión y cumplimiento, buscando asegurar que los productos y actividades de la organización sean gestionados de manera que no afecten al ambiente, más allá de los límites establecidos en la legislación aplicable y en la planificación de la gestión.

Buenas Prácticas Agrícolas (14110). Busca asegurar una producción sustentable de alimentos. Abarca el manejo del suelo, los sustratos, los cultivos, la maquinaria y equipos, la gestión de plagas, los productos fitosanitarios, los fertilizantes, la cosecha, entre otros, incluyendo los RR.HH., ambientales y la gestión de calidad de los procesos involucrados en la cadena de valor agroindustrial. Con una vigencia de tres años, es acompañado de un anexo, de renovación anual, donde se detallan los productos y los sitios alcanzados.

ISO 22000, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), HACCP y FSSC 22000. Asegurar la inocuidad de los alimentos es una necesidad global para preservar la salud. Las organizaciones que producen alimentos necesitan diseñar y mantener sistemas de gestión que aseguren la inocuidad de sus productos, la certificación es su reaseguro. Entre ellos, las BMP y HACCP, un instrumento para comunicar el compromiso de la firma en asegurar la inocuidad de sus productos. Certificar HACCP disminuye las inspecciones de los clientes, los reclamos y devoluciones, aumenta la eficiencia de los procesos productivos y facilita el cumplimiento de requisitos legales. La ISO 22000 o FSSC 22000 permite demostrar la correcta implementación de un sistema de gestión de inocuidad en cualquier eslabón de la cadena de suministros de alimentos. Estas certifican la gestión de inocuidad, mientras que BPM -HACCP certifican que se tiene implementado un sistema que asegura la inocuidad.

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