Las pymes se están profesionalizando

El especialista analiza cómo será la demanda laboral en las firmas más pequeñas durante el año. El jefe de Finanzas, como figura clave.

Profesor de Dirección de Empresas en el IAE Business School, donde dicta clases desde el año 2000, Pablo Alegre atendió el llamado de Pyme y compartió su visión sobre los ejes de agenda de las pequeñas y medianas firmas, en función a las preocupaciones expresadas por sus alumnos en las aulas. No se puede obviar el tema económico. Las pymes están insertas en una importante incertidumbre. Les preocupa la reducción de márgenes, la posible falta de financiación por parte de los bancos y el estrés financiero por si los plazos de sus clientes pueden extenderse, observa.
* Con este marco, ¿qué recomienda a sus alumnos para potenciar las ventas de sus firmas?
Las pymes que pueden aprovechar alguna oportunidad son las que están más sólidas, económica y financieramente. Y que tienen alguna propuesta diferencial para los clientes. En momentos de desaceleración de las ventas, en general, las firmas creen que contratando más vendedores pueden vender más. No necesariamente es así. Lo importante es tener buenos vendedores. Y, así y todo, a un vendedor, sin una buena propuesta, tampoco se le hace fácil el trabajo.

* ¿Hacia dónde se enfocará la demanda laboral pyme este año?
Este mes vengo escuchando que, en principio, no estarían demandando nuevos puestos. Lo positivo es que sí se escucha el tema de hacer un esfuerzo extremo para no reducir la plantilla. Hay empresas más golpeadas que, lamentablemente, tuvieron que reducir el personal. Y hay otras que ya venían con problemas internos y que debieron achicarse. En las pymes, está ocurriendo que el dueño, en los últimos años, empezó a tomar un rol más estratégico y se vio obligado a delegar tareas operativas a favor de sus empleados. En esto, se encontró que no todos estaban preparados para asumir esa responsabilidad. Las empresas se vieron obligadas a capacitar a estos recursos. Eso hizo que trabajaran la gestión del cambio de los recursos humanos. A pesar de un contexto complicado, encontraron una forma de motivar a los mandos medios, con el salario emocional.

* ¿El rol del gerente de Finanzas gana protagonismo?
Totalmente. A los dueños de las pymes les impacta fuertemente el tema de manejo financiero, de presupuesto, de proyecciones financieras, de flujos de fondo, de desvíos financieros. Para las pymes, dejó de ser un tema lejano. Eso ayuda a la organización porque, básicamente, los ordena. Una pyme con números ordenados empieza a entender cómo mejorar lo comercial. Empiezan a ver quiénes son los clientes más rentables, cómo cambio la relación de valor, cliente, proveedor. El jefe de Finanzas empezó a ser capacitado, para entender cómo agregar valor financiero a la empresa.

* ¿Esto se articula como parte del camino de profesionalización?
El número uno entendió que tiene que cumplir su rol, es decir, estar en lo estratégico, no tanto en lo operativo y, a partir de ahí, generó un cambio de profesionalización de los mandos. Además de la forma de hacer negocios, no solo de mejorar la fuerza comercial, sino, también, de mejorar los procesos de producción, los recursos humanos; si es una empresa familiar, mejorar la relación familia-empresa, es decir, la sucesión de los padres a los hijos; cómo mejoro la manera de hacer negocios y la práctica gerencial de mis hijos para que ellos la deleguen en los mandos medios. Esto se está dando en la mayoría de las pymes, que se están profesionalizando.

* El IAE recibe un importante cadal de estudiantes de extranjeros, ¿las preocupaciones de estos empresarios coinciden con las locales?
La problemática interna es casi la misma, con iguales desafíos. Hemos tenido jóvenes que son hijos de dueños de empresas de Ecuador, Colombia, Paraguay, Uruguay. Lo que se modifica es el contexto. Esos países, más estables, no tienen problemas de financiamiento ni graves acoples macroeconómicos. La pyme está en un contexto un poco más relajado que ahora. Esta es la diferencia entre esas pymes regionales y las argentinas.
Laura Mafud