Sale $ 50, un "todo por 2 pesos" renovado

 Dos socios readaptaron el antiguo modelo de compra y triplicaron su facturación en pocos meses.

Sale $ 50, un

Nelson Dana (55 años) y Gonzalo Suli (38 años) son socios comerciales y se conocen desde hace años. Gonzalo manejaba un local de polirrubro en el barrio porteño de Liniers y Nelson era su proveedor.

La idea de Sale $50 surgió de la mano de Dana. "Tenía el concepto en la cabeza desde que finalizó todo x $2", dice. El proyecto era viable, pero ¿tendría resultado en la actualidad?. Por eso, decidieron hacer una especie de prueba piloto. Aplicaron la idea en el comercio/bazar de Suli y observaron los resultados.

"El local que tenía una histórica facturación de entre $ 200.000 y $ 300.000 mensuales. En los primeros tres meses la facturación se triplicó y se amplió la galería de gente", remarca Suli. El negocio había nacido. Se puso en marcha hace ocho meses.

"La propuesta es vender a un importe único y así poder captar la atención de las personas, que con ese monto pueden hacer un lindo regalo", explica Dana, quien acaba de cumplir 25 años de experiencia como comerciante.

La estrategia de negocio

El objetivo es que sea accesible. Apuntan a un público amplio, que va del trabajador hasta a una persona con un poder adquisitivo más amplio, quien seguramente va comprar 10 regalos y va a gastar $500.

"Vendemos todo a $ 50. No hay artículos más económicos y sí lo hubiera simplemente se agrupan para que tenga ese único valor", dice Suli.

Es una marca que renueva el concepto, es una refundación/readaptación del todo por $ 2. "Contamos con más de 700 artículos en exhibición, con la posibilidad de seguir incorporando mercaderías porque compramos en plaza y porque es la oportunidad", indica Dana.

Evalúan tener 10 locales abiertos en los inmediato. "Este año, sobre la base de la apertura de unos 30 locales, estimamos una facturación anual de u$s 100.000 por local, siempre dependiendo de la zona y el metraje", remarca Suli.

Hoy tienen dos locales propios en Laferrere y Liniers y tres franquiciados en Casanova, San Justo y Gran Bourg. Además, hay cinco en proceso de franquicias. Todos se autoabastecen con un mínimo de dos o tres empleados por local.

"No decidís cuánto gastar, sino qué comprar" es el lema de la marca. Generalmente, las familias no entran al negocio por una necesidad puntual, sino que entran atraídas por la fórmula del precio y al observar la gran variedad en artículos (librería, regalaría, bazar y juguetería)desean volver otro día por aquello pendiente o atractivo. "El regreso está asegurado". Además, el rubro no tiene temporadas, no tiene perecederos, no tiene talles ni colores, no tiene riesgos y no tiene competencia.

"Nuestra franquicia no va a estar nunca amenazada por el e-commerce porque nadie va a entrar en Internet para comprar cosas de tan poco valor porque el gasto de envío lo va a superar. Aparte nuestros precios, con absoluta seguridad, van a ser extremadamente, competitivos", amplía Dana.

"Tenemos un horizonte muy ambicioso, si consideramos que Sale $ 50, es similar a todo por $ 2. Recién ahora, estamos tomando acciones de venta para la marca y las franquicias... Estamos como un avión por despegar", finalizan.

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