Las recetas de pymes resilientes en tiempos de coronavirus

La llegada de la pandemia paralizó muchas empresas, pero las más atentas y creativas lograron reinventarse y continuar con sus negocios

Las recetas de pymes resilientes en tiempos de coronavirus

La Argentina siempre obliga a repensar negocios, encontrar la luz al final del túnel mucho antes y sobrellevar situaciones impensadas. La pandemia del Covid-19 implica tomar decisiones drásticas, reinventarse, acomodarse y mantener la mente abierta. Esa es la única manera de generar ingresos en medio de la cuarentena.

LA PANDEMIA

"Fue muy difícil llevar adelante la empresa. Contábamos con la mitad del equipo y, al principio, estuvo la dificultad para abastecernos de materia prima a través de los proveedores habitables. Estos factores, sumado a un pico de ventas en las tres tiendas nos obligaron a reforzar el esfuerzo", comenta Alejandro Castro, dueño y managing partner de Dulce Dona y agrega que: "afrontamos largas jornadas de trabajo con casi ningún franco durante el último mes. La pandemia nos encontró en plena expansión comercial, ya que tenemos planificada la apertura de otros tres puntos de venta, y el incremento en ventas nos forzó a llevar la capacidad de producción al máximo".

Ezequiel Naumiec, gerente general y propietario de Bodega Trina, se encontraban inaugurando la bodega cuando se decretó la cuarentena, justo cuando los clientes comenzaban a visitarla y realizaba eventos sociales y corporativos. "Los primeros días fueron desconcertantes, hubo que comunicar la postergación del evento, devolución de mercadería, frenar de manera total toda la planificación y buscar, de manera veloz, otro foco para ver la viabilidad del negocio a corto plazo. No teníamos idea de cómo subsistir, ya que hay una cosecha / elaboración al año".

Dos negocios que se vieron afectados de diferentes maneras pero bajo la misma mente empresarial, eso le sucedió a Tito Loizeau que lleva adelante Caramba!, empresa de marketing y, al mismo tiempo el restaurante temática Capitán Deli Theatre. Por el lado de la agencia, los proyectos regionales fueron suspendidos y los nacionales frenaron sus proyectos, además de las renegociaciones de presupuesto que no se tenían previstos; en conjunto generó un impacto al más del 60% de la facturación.

En el caso del restaurante, que se encuentra dentro de un cine, la situación fue diferente. Las dos semanas previas a la cuarentena reflejaron una baja del 50% del público. "Hoy estamos cerrados y sabemos que seremos de las últimas actividades en volver a abrir".

En Megatlon la experiencia fue similar, fue uno de los primeros rubros que se vieron afectados. "Esta pandemia es lo que definimos Cisne Negro, no se puede prever y menos tener un protocolo que contemple la posibilidad de cerrar todos los gimnasios juntos. Si bien tenemos procesos contra cíclicos, una situación como la actual escapa a toda lógica predictiva", explica Raul Wainraich, director Comercial de Megatlon.

INNOVAR

"A los pocos días empezamos con la cosecha de la Uva, por suerte la actividad agrícola se pudo llevar a cabo. Lo positivo fue que era lo único que podíamos hacer, así que nos enfocamos en lograr un excelente vino. Las condiciones meteorológicas fueron óptimas y la mano de obra estaba con muchas ganas de trabajar al aire libre. La cosecha resultó ser de las más cuidadas, con tiempos de trabajo que no corrían contra reloj, lo que falta en otras cosechas", indica Naumiec.

La actividad física fue una de las acciones que en esta cuarentena desbordó las redes sociales y ganó adeptos. En el caso de Megatlon la reacción fue rápida y lograron armar un Task Force con profesores y el equipo de marketing y comunicaciones para producir contenido audiovisual para ofrecerles a sus clientes diferentes clases, tips de entrenamiento y videos tutoriales que, a partir del 19 de marzo, socios y socias comenzaron a recibir. "Fuimos ágiles para actuar y acompañar a nuestra comunidad. Implementamos Megatlon en Casa porque sabíamos que la situación afectaría a la psiquis de cada uno y que el entrenamiento diario y la liberación de endorfinas ayuda a reducir el estrés", señala Wainraich y especifica que crearon una grilla de más de 10 clases diarias y consultorios de temáticas de interés respecto al cuidado personal, nutrición y entrenamiento. Decidimos, también, brindarlo en forma gratuita a toda la comunidad y lo que recibimos a cambio son grandes muestras de reconocimiento y agradecimiento.

Megatlon, además, implementó un programa de entrenador virtual personalizado con 150 profesores de sala que permite otorgar 1500 turnos diarios personalizados de entrenamiento.

Dulce Dona, en su momento de expansión, tuvo que redefinir el negocio. "Los primero días definieron nuestro rumbo. Nos informamos que los locales de comida con la modalidad Take Away tenían permiso para operar, y no dudamos. La decisión fue siempre mantenernos abiertos; fue la premisa por la que pudimos salir airosos de esta crisis, planificación diaria y a medida que las circunstancias nos lo permitían proyectábamos un poco más hacia adelante", apunta Castro y detalla que decidieron estar presentes en las plataformas de delivery PedidosYa y UberEats para facilitar la llegada a sus clientes. Además, implementaron el envío con mensajes positivos, cariñosos y divertidos en el packaging, fue tan buena la receptiva de nuestro público que lo mantendremos post pandemia.

En el caso de Caramba! El cambio fue radical, tuvieron que pensar un negocio desde cero, pero la clave estuvo en entender qué elemento iba a ser necesario antes de que resultara se obligatorio, y se centraron en la fabricación de tapabocas. "Pensé, ¿cómo vamos a hacer si queda una sola persona infectada para que no contagie a todos de nuevo? Y vi la obviedad en que la respuesta era el tapabocas. Cuando prendí la televisión ese día todos los expertos decían que no eran necesarios pero mi instinto me hizo pensar que en China y Japón todos lo usaban así que seguí mi instinto", cuenta Loizeau.

Así, pasó de una empresa de Marketing y un restaurante a crear una marca de máscaras que tuvieran técnica y moda, que fueran innovadoras y con marca. Lo hicieron posible junto a Gastón Greco y crearon The Micro Mask. En un principio, realizaron 20 prototipos, buscaron materiales, estudiaron mascaras chinas, armaron la marca y la registraron; además de una buena web y tienda online, todo en tiempo récord.

Luego de la primera entrevista, y con una proyección de vender 200 máscaras por día, multiplicaron por 20 el objetivo en pocas horas. "Teníamos más demanda de la que podíamos fabricar, así que decidimos contratar a todo el equipo del restaurante para empacar y armar los pedidos, cada uno trabajando desde su casa, con una logística complicada pero no imposible", cuenta Loizeau. Así, le dieron trabajo a 8 talleres y sus familias. Hoy, más de 100 personas, de manera directa e indirecta, trabajan allí.

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