Pymes en tiempos de pandemia: entre la preocupación y el pedido de ayuda

En medio de una crisis económica histórica, las pequeñas y medianas empresas industriales deben afrontar una parálisis que pone en peligro su futuro. El reclamo de apoyo estatal.

Pymes en tiempos de pandemia: entre la preocupación y el pedido de ayuda

La crisis del coronavirus puede convertirse en un golpe mortal para las pymes. La cuarentena decretada por el presidente Alberto Fernández tiene por misión impedir una catástrofe sanitaria en el país, pero todos coinciden que provocará una severa crisis.

Ante la pregunta sobre qué se puede hacer, por el momento, desde las empresas no hay mucho que decir. Salvo las que se dedican al rubro alimentación o que proveen productos o servicios básicos o esenciales, todos debieron cerrar obligatoriamente y solo pueden avanzar en algunas tareas administrativas o cumplir con sus clientes de manera online.

La gran incógnita ahora es cuánto tiempo más habrá esperar para retomar el trabajo. De eso depende en gran medida cuáles serán los pasos a seguir. Pero queda claro que hay empresas que no resistirán mucho tiempo en esta situación.

Todas tienen una gran responsabilidad social en este momento. Deben seguir abonando los sueldos de sus empleados, cubrir cuentas y mantener a sus respectivas familias. Además de cumplir con los impuestos y otros gastos. Y hay que agregar, por si esta crisis no fuera suficiente, que la gran mayoría de ellas viene de sufrir las consecuencias del derrumbe de las economía que se produjo en los últimos años y que dejó las espaldas económicas y financieras demasiado debilitadas a la gran mayoría de ellas.

Emergencia

Aunque hay empresas que tienen una mejor perspectiva, son las industrias ligadas a productos no esenciales las que se llevan la peor parte. El Cronista Pyme conversó con algunas firmas que se dedican a esos rubros.

"A contramano de muchas, nuestra empresa estaba en un buen momento, pero esta situación nos complicó todo", señala Diego Labandeira, socio gerente de Soldanet, una compañía que comercializa productos de soldadura.

"Como toda pyme, vivimos del día a día y no tenemos un colchón para aguantar. Debimos mandar a nuestros empleados a casa y no sabemos cuando podremos retomar. Pero habrá que seguir pagando los salarios, las facturas y cubrir el resto de las cuentas", señala.

Maximiliano Pellegrino, titular de Preimpregnados Argentinos, una pyme que fabrica productos plásticos, señala en igual sintonía: "No es un país cómodo económicamente, estamos ya en una crisis muy grande y ahora habrá que pagar sueldos sin facturar. No se cuánto se va a poder soportar. Si no se hace nada, lamentablemente, muchas empresas van a quebrar".

Patricia Malnati, dueña de la Jomsalva, productora de artículos de caucho, plantea que con la perspectiva de que se extienda la cuarentena la situación se vuelve muy preocupante y poco clara. "Me cuesta ver qué va a pasar. En Italia y España la cosa se alargó. Estamos tratando de ver cómo podemos sostener la parte económica, pero también como sostener desde los social a nuestros empleados".

Para Gustavo Dellacha, del CNIP (Centro de Negocios Industriales de Pilar), "el impacto en las pymes será grande. Venimos soportando muchos años de inestabilidad, pérdida de rentabilidad y falta de reglas claras. El freno de la actividad económica producto de la pandemia puede ser el golpe final de muchas de nuestras pymes".

¿Qué hacer?

Por supuesto que siempre es útil la creatividad, el ingenio, la actitud proactiva. Algo que será central a la salida de este enredo. Pero, sobre lo que no hay discusión, entre las fuentes consultadas, es que las pymes necesitarán de medidas políticas urgentes para lograr superar este enorme problema que llegó desde el exterior.

Tanto desde la Unión industrial de la Provincia de Buenos Aires (Uipba), como desde Came (Cámara de Comercio de la Argentina) y la agrupación empresaria pyme ENAC (Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino) plantean, entre otras, fuertes medidas de estímulo, exenciones impositivas, postergación de pagos, apoyo bancario de emergencia y subsidios estatales en diversas formas para sortear la crisis.

Una de las propuestas que más se reiteran es la solicitud de un programa de asistencia financiera a través de los Repro por un lapso de 3 a 12 meses, para ayudar a pagar los salarios.

Por otro lado, se reclama la suspensión de embargos o penalidades por falta de pago o abono fuera de término en deudas bancarias, como así la refinanciación de saldos deudores al 0%.

Otro punto central es la activación de líneas de crédito a bajo interés. Aunque en este punto, los empresarios plantean que no es viable tomar un crédito para pagar salarios o para gasto fijo si las empresas están paradas.

Asimismo, se piden exenciones impositivas y el lanzamiento de una moratoria sin multas o penalidades.

Desde Enac proponen, además, la profundización de medidas de protección a la industria nacional, como el compre argentino o el control del comercio exterior.

Para Dellacha, del CNIP, en foco debe estar puesto, en cambio, en dejar de mantener "este nivel de Estado gigantesco e improductivo. Definitivamente, este problema deberá generar cambios estructurales que venimos evitando o las consecuencias serán aun mucho peores".

Labandeira, de Soldanet, plantea el futuro próximo desde una perspectiva más práctica. Lo principal, dice, será "que medidas tomarán respecto del pago de impuestos y que apoyo vamos a tener, porque los sueldos tenemos que seguir pagándolos, la gente tiene que seguir comiendo. Y los sueldos en nuestro país es la gran masa de capital que una pyme debe disponer. Hay varias familias dependiendo de nuestra empresa y necesitan también ellas dinero para vivir".

Pellegina, de Preimpregnados, señala por su parte que tiene conciencia de que el Estado no podrá resolver todos los problemas, porque la situación económica general no es buena, pero cree que igualmente deberá tomar decisiones fuertes para que las cosas no empeoren.

"Lo primero es relevar a las empresas del pago de las tarifas de los principales servicios. Para las pymes es una carga que hoy no estamos en condiciones de afrontar. Y lo segundo es generar un plan para permitir un descenso de los gastos normales, como eximir por un tiempo las cargas sociales", apunta.

Malnati, de Jomsalva, plantea que en estos tiempos para su empresa es esencial realzar un trabajo de contención para sus empleados. "Apelamos a la creatividad, a diseñar alternativas que nos permitan crecer en un futuro, pero también estamos preocupados en como contener a nuestros empleados". Pero "aunque lo social es importante", dice "desde los económico necesitaremos ayuda urgente".

"La propuesta de un crédito, como se plantea, a una tasa del 24% no nos sirve si la tomamos sólo para pagar salarios porque no podremos pagarlos más adelante", señala el empresario. "Lo que necesitamos, por ejemplo, es que Anses subsidie a los empleados mientras no podamos trabajar".

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