El fast food vegano que se reconvirtió por la cuarentena

Lucas Marion lidera Estilo Veggie, un local de comida con el que factura $ 3,5 millones al mes. Momentáneamente, transformó su negocio a delivery de platos y viandas freezadas. 

El fast food vegano que se reconvirtió por la cuarentena

Venta de algunos platos del menú y viandas freezadas solamente por delivery y posteo de recetas en redes sociales a diario son algunas de las medidas que tomó Lucas Nicolás Marion, al frente de Estilo Veggie, un local de comida vegana, en el marco de la cuarentena obligatoria que atraviesa la Argentina para tratar de prevenir la expansión de coronavirus. "En estos días de plena incertidumbre, decidimos cerrar con el fin de adherirnos a la situación y ser responsables de la salud de nuestro equipo", comparte el CEO de la firma que factura entre $ 3 y $ 4,5 millones al mes.

Fundada en 2017, tras una inversión inicial de $ 3 millones (entre capital propio, préstamos y socios), Estilo Veggie busca generar conceptos amigables con el medioambiente, basándose en la alimentación vegana como principal actividad económica. "El nuestro es un concepto que busca romper con los paradigmas sobre que la comida vegana es aburrida o insípida, y queremos mostrar que el desarrollo del ser humano no debe tomar indiscriminadamente los recursos de la naturaleza y que una marca puede crecer exponencialmente, ayudando a las comunidades a los animales y al ambiente", comparte Marion.

El emprendedor tenía 26 años cuando comenzó a darle forma a Estilo Veggie. Antes de eso, el joven había realizado actividades de lo más variadas: trabajó en una imprenta, manejó alquileres de máquinas de imprenta digital, fue cajero en un centro de copiado, hizo relaciones públicas en boliches, participó en un emprendimiento de reciclaje y rediseño de muebles en desuso, vendió indumentaria y artículos importados, desarrolló una app para control de cultivo, tuvo una wafflería gourmet y fue supervisor en una fabrica. "De todo lo que hice, sin lugar a dudas, Estilo Veggie es mi diamante en bruto y mi mayor orgullo", dice.

De momento, la compañía, que emplea a 34 personas, cuenta con un local en Palermo, que se articula como la base central. De no haberse suspendido a causa de la pandemia, este año hubiera estado presente con sus platos en el Lollapalooza.

"Este va a ser un año de mucho crecimiento, con un centro de elaboración para asegurar la calidad de nuestros productos y más puntos de venta para llegar a las personas de diferentes lugares que nos solicitan presencia", adelanta.

Para concretarlo, la empresa espera pronto poder llegar a las góndolas de los supermercados y, ya de cara al segundo semestre, las fichas estarán puestas en expandir su formato de fast food y crecer a través de franchising, con el asesoramiento de una consultora especializada.

"Esperamos para 2020 tener funcionando al menos cinco franquicias", comenta el emprendedor, que apostó a este tipo de negocio por una conjunción de cuestiones: "Querer generar un profundo impacto socioambiental y creer que uno, con la comida, puede relacionarse de forma diferente con las personas; ya que, una vez satisfechas, abren el corazón y uno puede llegar con el mensaje. Además, el veganismo no solo se basa en el respeto por los otros seres vivos, sino que también es algo positivo para el ser humano y tiene un gran impacto en la naturaleza".

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