El cambio de estrategia que les permitió a las cervecerías artesanales afrontar la crisis

El cambio de estrategia que les permitió a las cervecerías artesanales afrontar la crisis

Como en otros rubros de la economía, la cuarentena obligatoria impactó de lleno en el negocio de las cervecerías artesanales. Este sector, que antes de la pandemia se basaba en la comercialización de cerveza en barriles a bares y restaurantes, vio caer sus ventas y producción ante el cierre de esos lugares. Además, se cortó la cadena de pagos. Ahora, a pesar de que la apertura restricta de los locales lentamente los ayuda a salir adelante, deben recurrir al envasado, al delivery y la venta online para subsistir.

“Sin experiencia previa y sin flujo de ingresos, tuvimos que migrar a un modelo de venta totalmente nuevo para nosotros. El enlatado y embotellado nos permitió salir de los bares para pasar a las góndolas y al delivery y así llegar a más consumidores. Hoy, en lugar de trabajar con 50 clientes, lo hacemos con más de 100. Este cambio fue todo un desafío ya que implicó una reconversión en la comunicación y todo un trabajo para lograr llegar a la casa de este público acostumbrado a consumir cerveza artesanal en restaurantes, cantinas y cervecerías. Nuestro objetivo actual es llegar a generar más puntos de venta en todo el país”, explican Catriel Aubone, Juan Allegrina y Federico Ricci, dueños de Búlgara, una marca que en este tiempo pasó de vender 20.000 litros mensuales a menos de 500.

Por su parte, Iván Battista, responsable de Cervecería Rothenburger de Chivilcoy, revela que para mantener el equilibrio financiero de su firma debería estar vendiendo 15.000 litros mensuales y hoy sólo llega a los 4000. “Nuestro flujo más grande de venta siempre fueron los barriles, pero en este momento, la cerveza envasada es el canal más importante de venta que tenemos en la fábrica, ya que los bares recién ahora pueden tener algún tipo de apertura. Mientras tanto, vendemos online en distintas plataformas, en nuestras redes sociales y mediante distribuidores que forman parte de nuestra red de comercialización”.

Otra marca que se alinea a esta nueva modalidad es Cerveza Castelo. “El cierre de los negocios gastronómicos nos tuvo sin poder producir por más de dos meses. Somos una empresa familiar con una estructura acotada, con lo cual con unos 4000 litros mensuales de venta estaríamos en el punto de equilibrio. Lo bueno es que antes de la pandemia pudimos desarrollar el envasado en lata y ya en ese marco empezamos a venderlas, pero estamos muy por debajo de los objetivos de venta. Gracias al desarrollo del envasado en lata nos podemos mantener en pie”, declara Gabriel Castelnuovo, brew master.

El contexto nos obligó a embotellar, un canal al que nunca le habíamos dedicado tiempo. Ahora disponemos de botellas PET de litro para delivery y otras de 500cc de vidrio para comercios. Este nuevo formato nos permitió diversificar nuestros canales de venta, ya que ahora, además de bares, nuestros clientes son almacenes, vinotecas y fiambrerías”, precisa el Lic. Alexis Bracco, gerente de Bretonia Brewery.

Por otra parte, este contexto tan adverso propició acciones entre empresas. Por ejemplo, Quilmes lanzó una nueva partida de la cerveza colaborativa "La Pinta de la Paz", junto con la cervecería Mesta Nostra, con el objetivo de recaudar fondos para destinar al enlatado de nueve cervecerías artesanales afectadas por el aislamiento social.

Esta colaboración nació el año pasado con el fin de unir los conocimientos de ambas marcas, sus mundos y maestros cerveceros así como también aportar novedad al sector y al consumidor. Para Yuri Werefkin, Maestro Cervecero de Mesta Nostra, el desafío con esta nueva versión 2020 y en formato lata 473ml es doble: “por un lado, que la gente de todo el país tenga acceso a este producto que combina de una manera exquisita las levaduras “ale” y “lager” y da como resultado una cerveza con cuerpo y aroma frutal; y por el otro, ayudar a colegas y emprendedores a enlatar sus cervezas y colaborar para que continúen vendiendo y la rueda siga girando”.

Con esta iniciativa buscan colaborar con el sector ayudando de manera directa a cervecerías artesanales afectadas por la pandemia. La marca invitó a nueve artesanales a enlatar un total de 40.000 latas de cerveza, lo que equivale a 20.000 litros. Además de las arriba mencionadas, otras cervecerías beneficiadas son: Trent Craft Beer, Postanak Cerveceria Independiente, Costa de León y Cerveza Equum.

“Creemos fielmente que momentos como el que estamos viviendo exigen un accionar comprometido por parte de todos los sectores de la sociedad. La solidaridad, la responsabilidad y la prudencia son las mejores respuestas ante situaciones como esta, y si en la adversidad podemos ayudar a entretener y colaborar con los argentinos, nuestro rol de compromiso está cumplido”, apunta Laura De Bona, gerente de marca Quilmes.

El proceso de enlatado del producto está a cargo de Los Vascos, una empresa especializada en el mundo artesanal. Ya en la lata, cada productor de cerveza podrá distribuir y venderla de forma independiente. "A las cervecerías les da la posibilidad de tener latas a un costo menor y a nosotros nos dio la posibilidad de conocer a colegas con los que seguiremos trabajando en este proceso", concluye Matías Zubillaga, dueño de la firma.

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