Jugueteros: qué hacen los emprendimientos innovadores para ganarle a la crisis

Los jugueteros más pequeños son optimistas y crecen en el canal digital. Juguetes sin género, didácticos e inclusivos se animan a dar batalla. También, ganan terreno los regalos de experiencias, desde actividades teatrales a 'zoomcampamentos'.

Jugueteros: qué hacen los emprendimientos innovadores para ganarle a la crisis

Llega el Día del Niño, un momento clave para el sector juguetero y este año lo encuentra en un momento muy particular, marcado por una el aislamiento social que golpeó el bolsillo de los argentinos y a las industrias. No obstante, el rubro atraviesa la víspera de esta fecha, que es una de sus temporadas altas, con bastante entusiasmo y optimismo.

Sucede que, según explica Emmanuel Poletto, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), "durante la cuarentena, hubo buena demanda de juguetes, principalmente de juegos de mesa y didácticos". Sin embargo, reconoce que fue una etapa difícil desde lo productivo porque la mayoría –sobre todo las firmas más grandes- no pudieron funcionar hasta que se aprobaron los protocolos.

Hoy, están todas activas y el representante de la entidad que nuclea a 180 empresas afirma que "el juguete está ayudando a que los chicos no pasen todo el día frente a las pantallas mientras están encerrados". 

Además, el sector viene de un Día del Niño 2019 muy complicado, lo que influye en la comparación interanual. Poco antes de esa fecha se habían celebrado las PASO, seguidas de una corrida cambiaria, y las tasas de interés estaban por las nubes (lo que frenó el crédito y las inversiones). Como si esto fuera poco, arrastraban dos años previos de caída del consumo y estaban muy afectados por la apertura de las importaciones, que ingresaron al mercado productos del exterior a precios de dumping. Así, mientras hasta 2015 los juguetes nacionales concentraban el 50% del mercado, el año pasado los importados llegaron a acaparar el 70% y la capacidad ociosa de producción en el rubro llegó al 40%.

"Este año, empezaron a caer las importaciones de juguetes y a crecer las ventas y, si bien entre abril y junio hubo una caída del 40% en la comercialización a través de locales, las ventas online (que representan el 15% del mercado) aumentaron en un 400% en ese período", cuenta Polletto, quien asegura que las empresas se pudieron adaptar al canal digital y muchas pudieron tener un rendimiento positivo.

Otra variable que marca la tendencia para este Día del Niño es que, al haber muchas fábricas cerradas en un inicio, los productores más pequeños pudieron aprovechar la oportunidad. A eso se sumó que la comercialización online igualó a los más chicos con los más grandes en lo que respecta a la llegada al público masivo.

Para complementar amortiguar el efecto de la crisis, desde la CAIJ implementaron dos medidas que evalúan como centrales para impulsar las ventas: la extensión del AHORA 12 para las ventas online, que lograron acordar con el Ministerio de Producción, y la oferta de un 30% de descuento en compras realizadas con la tarjeta del Banco Nación.

Cómo lo viven los fabricantes

"Para 16 de agosto, las expectativas son positivas, a pesar del contexto. Los locales están empezando a abrir en todo el país, la venta online ha crecido mucho y las jugueterías han sabido reinventarse. Además, más allá de la dificultad económica, los padres quieren gratificar a los chicos porque este fue un año duro para ellos. El mercado se está moviendo", destaca Federico Galanterni, dueño de Casita de Muñecas, una fábrica de bebotes producidos industrialmente pero con terminación artesanal (son pintados a mano) que nació hace 8 años con una fuerte apuesta a fomentar la diversidad y la inclusión.

Los bebotes de Casita de Muñecas apuntan a fomentar la inclusión y la diversidad.

"Mis muñecos parecen bebés reales. Es por eso que los hacemos con apariencias muy diversas: con ojos asiáticos, con pelo y tez oscura y otro con síndrome de down, entre otras características", dice Galanterni. Sus más de 80 modelos tienen en una amplia gama de precios, desde los $1000 hasta los $6.000. "Hay para distintos bolsillos y desde marzo no hemos aumentado los precios", detalla.

Si bien reconoce que les ha ido mejor de lo que esperaban, comenta que al principio de la cuarentena tuvieron problemas con la producción, pero le encontraron la vuelta tercerizando algunos procesos ante la imposibilidad de abrir la fábrica. Además, utilizaron el stock que tenían acumulado para hacer frente a la demanda, ya que las jugueterías no dejaron de comprar.

"Los chicos están encerrados en casa los juguetes son una manera de entretenerlos. Esto mantuvo la demanda activa. También nos dedicamos con las jugueterías en fortalecer las ventas en línea brindándoles material de refuerzo para promover los productos por esa vía", relata el juguetero.

Otra experiencia positiva es la de Daniela Briñon, creadora de Zona de Sentidos. Ella ofrece juguetes apuntados a estimular el desarrollo de chicos con discapacidades y concibió esta propuesta en 2013, motivada porque tiene una hija de 10 años con parálisis cerebral. Le costaba encontrar herramientas que la ayudaran a estimularla y decidió fabricarlas ella misma.

Daniela Briñon fundó Zona de Sentidos en 2013.

Briñon comenta que para este Día del Niño bajó un poco la demanda respecto del resto de la cuarentena –período en el que las ventas crecieron un 30%- y delinea algunas de las tendencias que se fueron dando en los últimos meses. "La página web se volvió el primer canal. Antes era parejo entre el showroom y la web, pero con el asilamiento la gente se digitalizó", detalla.

"Para esta fecha especial, implementamos los envíos sin cargo para las comprar de partir de $ 3000 y en julio hicimos descuentos de 10% para compras que superen los $1000. El objetivo fue adelantarnos al domingo y que todos pudieran recibir sus productos con tiempo", cuenta. Otra iniciativa que impulsó es una campaña por el Día de la Niñez, que consiste en que "las familias muestren en nuestro blog a sus hijos tal como son: niños que necesitan disfrutar de un paseo, de un caramelo, de todo lo que puedan", afirma.

Asegura que su proyecto se vio potenciado a raíz de la pandemia y atribuye esto a que los chicos necesitan ayuda para tolerar el encierro y la ansiedad, motivo por el cual creció la demanda de algunos de sus objetos terapéuticos (mantas y chalecos de peso y objetos sensoriales).

"Nos costó abastecer la alta demanda habitual del Día del Niño", advierten Matías Carro y Celeste Mura, dueños de la marca UOVO. Ellos también tienen una historia que vincula familia y un emprendimiento. Son pareja y empezaron hace cuatro años a fabricar juguetes de madera.

"Primero hicimos algunos didácticos por placer y, con el tiempo, nos enfocamos en el desarrollo de juegos de rol, como cocinas, comiditas y bancos de herramientas. Nuestros productos son muy coloridos, tienen identidad propia y están despojados de género", dicen al presentarse.

Este año, enfrentaron la cuarentena con temor, principalmente, porque al principio no pudieron trabajar. Sin embargo, a las pocas semanas lograron abrir el taller porque se habilitó la venta de productos de madera. "Comenzamos de a poco y con mucha precaución, pero por suerte pudimos trabajar", recuerdan.

Como estrategia de venta, se avocaron a hacer mucha actividad en las redes, tanto en sus canales, como en los de sus clientes mayoristas. Al día de hoy, registraron en estos meses un fuerte incremento en la demanda on line y la cantidad de productos vendidos durante la cuarentena creció un 50% respecto de los meses previos. Tal es así que para este día en que se homenajea a los más pequeños no pudieron aumentar las ventas por los retrasos que arrastraban en la producción.

Con impronta editorial

 

Lucía Vidal, una ilustradora, diseñadora gráfica y animadora de dibujos, también hace su aporte al mundo del juguete a través de su proyecto Infinicuentos, que nació como una idea en 2012 y se concretó en 2015 con la publicación de su primer libro-juego. "Son juegos de papel cartulina que vienen con dibujos en blanco y negro para que cada niño los pinte y cuente su propia historia y el último tiene una laca encima porque es para dibujar y borrar. Son líneas impresas que son la base para ir agregando líneas y convertirlo en lo que se quiera", describe.

Infinicuentos, un proyecto impulsado por Lucía Vidal.

Antes de la pandemia, Vidal asistía mucho a ferias y con la cuarentena pensó en abandonar su proyecto porque no tenía cómo vender. "Pero después los clientes me empezaron a contactar y me pedían los juegos y, ahora, para el Día del Niño, las jugueterías y librerías hicieron muchos encargos. Hay gran movimiento y también hice nuevos clientes", cuenta.

Quizás esto se deba en parte a que no se quedó quieta y realizó transmisiones en vivo por las redes sociales en los que jugaba con chicos y grandes para mostrarles los productos. Otra estrategia que implementó fue mantener los precios sin cambios desde marzo y, ahora, de cara a esta fecha destacada en el calendario de la industria a la que pertenece, empezó a hacer historias de Instagram para contarle a la gente en qué jugueterías y librerías se venden sus productos. Parece que resultaron buenas maneras de promoción. "Tuve ventas durante la cuarentena", celebra.

También desde el mundo editorial y del diseño, Carolina Schalvelzon encabeza Mil mundos, que desde 2015 comercializa láminas con dibujos de diseño propio realizados por ilustradores en blanco y negro. Vienen en dos medidas (de 118 x 82 cm y 118x41cm) y tienen imágenes llamativas para que los chicos las pinten de manera grupal y armen historias. También venden reducciones en formatos más pequeños que son para colorear de a uno. Ella también destaca el buen desempeño que está teniendo su emprendimiento en este Día del Niño. "Tuve mucha más demanda que otros años. Me costó mucho, pero estoy muy contenta y me puse a desarrollar productos nuevos", afirma.

Mil mundos comercializa láminas con dibujos para colorear

Hasta la cuarentena, esta diseñadora editorial solo realizaba ventas mayoristas y tenía una tienda online que no estaba activada. Cuando sus clientes se vieron obligados a cerrar, se paralizaron sus ventas y, a los quince días, muchas personas que tenían las láminas de antes le empezaron a escribir contándole que las sacaron del placard y las empezaron a pintar. "Ahí fue que decidí activar la tienda y conseguí cómo hacer envíos", recuerda. Luego, los jugueteros fueron armando su comercialización online y se reactivaron las ventas mayoristas.

"Vendimos muy bien porque pudimos adaptarnos rápidamente, llevando todo el taller a mi casa, activando la página y respondiendo a la demanda. Así, las ventas crecieron un 100% respecto del año pasado (en cantidad de unidades)", comenta Schalvelzon.

Tal como lo señala Poletto, queda a la vista que las empresas más pequeñas de juguetes, o emprendedores, aportan mucho valor agregado a la industria del juguete porque suelen ser muy innovadoras y creativas para diferenciarse. No ganan por volumen, sino porque apuntan a un nicho de mercado determinado. Pero también se caracterizan por ser flexibles, lo que les permitió adaptarse para llegar a este Día del Niño con una perspectiva positiva y mirar al futuro con ganas de seguir creciendo.

Experiencias como regalo

 

No solo los juguetes son un buen presente, también las experiencias creativas y artísticas son posibilidades interesantes para ofrecerles a los chicos algo diferente en su día.

Así, existen propuestas como la de Guguita porcelana Fría, que ofrece a través de Facebook, Instagram y WhatsApp su taller digital PequeArteSanos, en el que enseña a trabajar con porcelana, colorante y otros materiales, con el objetivo de que los chicos conecten con la creatividad y desarrollen la motricidad y el bienestar emocional.

Otra propuesta original es la de Teatro Ciego, que a través de las redes sociales y de su propia tienda de e-commerce ofrece su Box Infantil, una experiencia sensorial a domicilio para que niños y niñas vivan una jornada única poniendo en juego su imaginación. "Esta propuesta invita a viajar con los sentidos sin moverse de casa", cuentan los creadores del proyecto.

Laberinto Masticable promociona a través de Alternativa Teatral, Facebook e Instagram, sus zoomples (cumpleaños por Zoom) con un formato sin homenajeados, solo amigos que se juntan para pasar un rato divertido. Además, los días 14 y 15 de agosto tienen nuevas fechas de zoompamentos, una experiencia de salida dentro de casa.

Todas estas propuestas buscan capitalizar "el poder de adaptación de los niños" con una mentalidad dinámica y utilizando las redes sociales como sostén. Seguramente, esta tendencia llegó para quedarse, aun cuando pase la pandemia.

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