Conquistaron las góndolas con un snack saludable

Dos socios rosarinos dieron forma en 2014 a Establecimientos Fin del Mundo, con la que desarrollan productos como barras de arroz. Ya despachan 5 millones de unidades por mes y exportan el 20%.

Conquistaron las góndolas con un snack saludable

Dos rosarinos lanzaron en 2014 una pyme que se proponía un audaz objetivo: deleitar los paladares del mundo con una golosina que prometiera ser sana y nutritiva. Crearon un snack saludable dulce a base de arroz y en medio de una fuerte crisis del sector no pararon de crecer, pasando de trabajar en un pequeño galpón a una moderna nave que despacha 5 millones de barritas por mes. Bajo la marca Crowie conquistaron las góndolas de todo el país y ahora quieren salir a comerse el mercado externo, donde ya colocan el 20% de su producción.

Juan Pablo Ferreti y Pablo Scarafia fueron los fundadores de la firma, que registraron con el nombre de Establecimientos Fin del Mundo. Con dos perfiles bien diferenciados -contador público uno, ingeniero industrial el otro-, se lanzaron a la aventura con nula experiencia en el rubro. "Queríamos ser distintos, ofreciendo un producto más fresco, con packaging distinto y por sobre todo rico. Buscábamos una golosina permitida de bajas calorías sin ser necesariamente dietética", recuerda Ferreti.

Los primeros pasos lo dieron en un espacio de 200 metros cuadrados, donde funcionaba una antigua fábrica de galletitas en la que invirtieron u$s 200.000 para reciclarla y equiparla. En poco tiempo ganaron clientes y la necesidad de crecer en volumen los obligó a mudarse en menos de un año y medio. Pasaron a una planta de 800 metros cuadrados, donde incorporaron tecnología de punta: fundidoras, extrusoras de arroz, bañadoras de chocolate, túneles de enfriamiento continuo y envasadoras.

Además de kioscos y autoservicios, las barritas Crowie sumaron mercados alternativos como el turístico a través de viandas y la presencia en los frigobares de cadenas hoteleras como Hilton y Four Seasons.

Las barritas contienen dos ingredientes naturales: arroz yamaní y las semillas de amaranto. Junto con la cobertura de chocolate conforman un mix que sus socios definen como una colación "rica, liviana y divertida". Tienen un valor calórico de entre 48 y 63 calorías, muy por debajo de otras golosinas.

"El packaging y el hecho de ser diferentes del resto creo que son nuestras principales ventajas sobre la competencia", valora Ferreti, quien también destaca la estrategia de posicionamiento en redes sociales, donde se ven a las barritas en las más diversas situaciones.

El año pasado, merced al traslado a una moderna nave de 3000 m2 pusieron en marcha una nueva línea salada con las mismas propiedades saludables y lanzaron un snack elaborado con harina de arroz y sin tacc.

Para 2020 la pyme buscará colocar en el mercado un tercer artículo, esta vez en formato de tostadas clásicas. "Este es un año para estar atentos. La falta de financiamiento a buenas tasas hacen que las inversiones se demoren más de lo que uno quiere, pero de todas formas avanzaremos con ese proyecto", agrega Ferreti, quien detalla que hoy la firma factura u$s 1,5 millón por año y emplea a 35 personas.

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