Pymes: qué oportunidades ofrece la telemedicina

La pandemia impulsó esta alternativa, principalmente a través de las consultas virtuales. Las oportunidades en el sector salud de la mano de la tecnología

Pymes: qué oportunidades ofrece la telemedicina

En un contexto de extrema incertidumbre, la necesidad de optimizar costos de funcionamiento, incorporar clientes y explotar nuevos mercados se torna imprescindible. El sector salud no es la excepción, pero encuentra en la tecnología un aliado para conseguir ese objetivo. En ese marco, la telemedicina -que hasta hace poco era una tendencia incipiente- se transformó en una realidad que llegó para quedarse.

El primer paso se dio a través de las videoconsultas, que crecieron de manera exponencial y fueron aceptadas por muchos como una alternativa de tener contacto con el médico sin importar la distancia. La tendencia es confirmada desde Cober, una empresa de servicios de salud, que además es dueña de Sanatorio Colegiales: hoy, de cada 10 pacientes que piden una visita a domicilio, siete la hacen online y cerca del 70% u 80% de los casos se resuelven vía teleconsulta. Este servicio está disponible desde hace un par de años, sin embargo, hace dos solo el 20% de los pacientes aceptaba la teleconsulta. 

La firma, de hecho, cuenta con una plataforma de videoconsulta para atender a la demanda espontánea, que funciona como una guardia virtual y que se usa, por ejemplo, para pacientes crónicos, ya evaluados, que necesitan una prescripción para continuar su tratamiento. Durante estos meses, la cifra también se incrementó. Al igual que la gestión de autorizaciones: de cada 100 autorizaciones de órdenes, antes se hacían 80 de manera presencial. Hoy se hacen todas de modo remoto. Y desde Cober estiman que este hábito llegó para quedarse y calculan que poscovid que 90% de las autorizaciones se realizarán online. Con el chat sucede algo similar: mientras que antes la gente llamaba al call center, ahora buena parte de mudo al chat online desde la web. Las cifras precovid daban cuenta de 800 llamadas antes y 200 chats. Ahora son 600 llamadas y 400 chats.

Pero hay aún todo un terreno por descubrir, en el que las pymes podrán seguir innovando y sacarle máximo provecho. Desde las recetas digitales hasta la automatización del envío de medicamentos, existe un amplio fértil campo de oportunidades.

A pesar que algunas iniciativas son difíciles de pensar hoy -como el telemonitoreo de pacientes en condiciones crónicas-, no cabe dudas de que serán una realidad mañana. Ya lo demostró la pandemia: lo que hasta marzo era una tendencia hoy es una necesidad. La capacidad de las empresas de convertir, adaptar o desarrollar espacios tradicionales en plataformas digitales es una de las llaves que abrirá las puertas ante el complejo panorama que vive actualmente el sector privado.

Pymes innovadoras

Uno de los casos de éxito en materia de telemedicina es la firma Llamando al Doctor, nacida en 2016 en una incubadora tecnológica de Sunchales, Santa Fe. Desde la irrupción del coronavirus atendió más de 200.000 consultas, lo que significó un descomunal crecimiento del 3400% en su volumen de operaciones. Su core business pasa por conectar pacientes con profesionales de la salud a través de una plataforma digital que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. Hasta 2019 la firma contaba con 30 médicos, pero el crecimiento exponencial de la demanda generó que el plantel actual ya esté por arriba de centenar.

La gran mayoría de los usuarios accede al servicio gracias a los acuerdos que la empresa vino rubricando con diferentes prepagas y empresas de salud en los últimos años. Un gran salto se dio en 2018, cuando luego de acordar con Galeno su red de potenciales clientes llegó a un millón y medio de personas (hoy ya está superando los 3 millones).

Aunque formalmente cuenta cuatro dos años de vida, Llamando al Doctor lleva diez en la cabeza de Ingrid Briggiler, la médica oriunda de Santo Tomé que ideó este emprendimiento al observar el tiempo que perdían sus profesores para atender consultas en clase. "Pensaba en cómo monetizar esos llamados", dice Briggiler, para luego comentar que el primer paso lo dio en 2013, cuando invirtió u$s 12.000 de su bolsillo para armar un prototipo inicial.

Otro de los emprendimientos que creció fuerte en el último tiempo es Doc24, nacida también en 2016 en la ciudad de Rosario, con una inversión inicial cercana a los $ 5 millones. Solamente en materia de videoconsultas, durante la pandemia multiplicó por diez su volumen de operaciones. En tanto, comercialmente duplicó la facturación, que para fin de año calcula que cerrará en u$s 3 millones.

"Todas las variables del negocio se han visto impactados de forma positiva", cuenta Pablo Utrera, socio y CEO de Doc24, una empresa que por ahora viene creciendo de forma orgánica, pero que está evaluando alternativas de financiamiento para dar los próximos pasos: "Queremos ser el proveedor más versátil e integral en soluciones de telemedicina", dice.

"La pandemia ha funcionado como catalizador, generando que la telemedicina se está acelerando, esté creciendo. Eso hizo que aparezcan más competidores, muchos inversores con interés en involucrarse en este sector", explica Utrera, quien destaca que hay por delante "un montón de lugares para que sigamos innovando y agregando valor en lo prestacional".

Oportunidades

 

Recientemente, un grupo de empresarios conformó la Cámara Argetina de Salud y Tecnología (Casyt), cuyos objetivos son empoderar al ciudadano, promover la transformación digital y generar un mayor acceso a la salud, a través de la implementación de la tecnología. "El coronavirus validó la hipótesis que la telemedicina es útil y un buen complemento del sistema actual, por lo que existe una oportunidad real para todas aquellas empresas que se quieran dedicar a tecnologizar sus procesos", manifiesta Ingrid Briggiler, vicepresidenta de la entidad.

La empresaria subraya la reciente sanción de la ley de prescripción electrónica como último hito, pero mencionó otros campos que seguramente serán una realidad en un futuro cercano, como la automatización de las autorizaciones médicas, el monitoreo a distancia de signos vitales de los pacientes o el uso del big data. "Es posible pensar que todos los datos puedan quedar registrados en la nube y a partir de allí un médico, accediendo a esos parámetros, pueda comunicarse con su paciente cuando vea que algo ande mal", cuenta Briggiler.

El diagnóstico es compartido por Utrera, quien desde Doc24 afirma que "la videoconsulta fue nuestro primer producto, pero ahora queremos sumarle valor a la cadena prestacional de la telemedicina". En ese marco, ya trabajan en nuevos desarrollos, vinculados al telemonitoreo de pacientes en condiciones crónicas, cuidados domiciliarios y tele rehabilitación.

"La telemedicina, cada vez, va a ser en forma más marcada, una parte integrante de la práctica médica tradicional. Si se logra que las empresas que vienen más del mundo tecnológico, generen vínculos con las firmas del sector salud, creo que se pueden generar cosas muy interesantes en conjunto", reflexionó.

Uno de los últimos emprendimientos surgidos al calor de la nueva normalidad es Nuevo Método (Nume), que cuenta con el respaldo de tres ginecólogas y tiene por objetivo facilitar la recepción de pastillas anticonceptivas. La idea es que, tras una primera evaluación médica, la paciente se desentienda de los trámites para que le llegue el medicamento todos los meses. 

Otra de las novedades que emergió en estos meses de confinamiento obligatorio vino de la mano de la firma tecnológica Neoris, que presentó su producto Patient Track, una solución para telemedicina y gestión a distancia. El mismo permite no sólo llevar la atención clínica a la casa del paciente (evitando los traslados innecesarios a centros de asistencia y hospitales), sino que también da continuidad operacional a los médicos en cuarentena, proveyendo teleorientación a sus pacientes desde el hospital o desde su casa, otorgando información oportuna y fidedigna validada por profesionales de la salud.

"La Organización Mundial de la Salud pidió acciones urgentes. Patient Track no es sólo una solución de teleconsulta, sino que habilita interacciones inteligentes entre los pacientes y el ecosistema de atención médica para lograr un mayor involucramiento y conectar todos los puntos a lo largo del recorrido del paciente. El cuerpo médico y administradores de la Institución Médica pueden ver las analíticas y seguimiento de los pacientes para toma de decisiones y se trabaja en la relación de una manera más proactiva", señala Fernando Ansaldo, líder global de Salud de Neoris.

Nuevos mercados

 

Las oportunidades no están dadas únicamente en el mercado doméstico. Tanto Llamando al Doctor como Doc24 están explorando con éxito el camino de la internacionalización, fundamentalmente en América latina, donde existen facilidades ideomáticas y dos grandes plazas, como Brasil y México.

En el caso de la firma fundada por la hoy vicepresidente de la Casyt, ya está presente en el país vecino desde el mes pasado, donde desembarcó de la mano de la filial de Sancor Seguros. También explora posibles acuerdos con México, Bolivia y Perú, en estos dos últimos sitios planteando la posibilidad de colaborar entre poblaciones que tienen menos presencia de médicos de lo que recomendado, para poder resolver ese déficit.

Doc24, en tanto, ya opera en Brasil desde 2019, donde tiene una estructura comercial y médica propia. En tanto, ya se encuentra generando los primeros clientes en Perú, que será el próximo desembarco.  

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