Seguros para pymes: entre el desafío y la oportunidad

Seguros para pymes: entre el desafío y la oportunidad

Las pymes cumplen un rol trascendental en la Argentina, ya que son un motor productivo clave. A nivel local, el 98% de las empresas pertenecen a este sector, representando el eslabón más dinámico de toda la economía y una de las principales fuentes de generación de empleo. 
Su gran capacidad productiva requiere maquinaria, capital humano, tecnología y recursos que en escenarios fluctuantes están expuestos a riesgos complejos. Resguardar el esfuerzo de capital y trabajo cotidiano es importante para cualquier emprendedor o compañía pequeña
Si bien desde la teoría todos podríamos coincidir en este punto, en la práctica el panorama es diferente. Al día de hoy, la penetración de las coberturas pyme en nuestro país sigue siendo limitada. El seguro Integral de Comercionaming comercial del seguro para pymes- representa tan solo el 1,45% del mercado asegurador, según datos de la Superintendencia de Seguros de la Nación; mientras que la actividad económica que desarrolla el sector impacta en un 52% en el PBI. 
Estos números plantean un interrogante principal: ¿Por qué en la Argentina el sector pyme no está asegurado? Según un relevamiento realizado por La Caja entre más de 50 entrevistados –que incluyen potenciales tomadores, consultores, productores, contadores-, existen diferentes factores que contribuyen con esta situación.

Los seguros no logran valorarse como un aliado fundamental para la protección


La conciencia aseguradora sigue siendo muy baja en nuestro país, sobre todo en este target. Las pymes perciben los riesgos a los que se exponen a diario, pero el seguro sigue siendo considerado sólo frente a la obligatoriedad. De esta manera, “estar cubierto” no es una prioridad. La mayor parte de los encuestados afirman haber experimentado un siniestro no contemplado en su póliza debido a un mal asesoramiento o desinformación, hecho que en algún momento los hizo desistir de una posible renovación. 
La planificación financiera de las pymes suele no contemplar los seguros, al mismo tiempo que este sector presenta dudas sobre la utilidad de las coberturas y desconoce los beneficios. Esto conlleva a que, en el caso de hacerlo, protejan los bienes equivocados y olviden u omitan la actualización de montos.


La consultoría especializada escasea

 

El desconocimiento de las pequeñas y medianas empresas respecto a los beneficios de las pólizas tiene también raíz en la comunicación y el asesoramiento. La información que ofrecen las aseguradoras en sus canales de comunicación es considerada escasa. Esto da lugar a los “asesores pyme” -consultores, contadores, abogados-  que no tienen ningún vínculo con las compañías de seguros e impulsan la contratación de seguros como parte de su recomendación profesional, en muchos casos sin contar con todos los datos que necesitarían.

 
La oferta y la demanda todavía deben encontrar puntos en común

Entre los aspectos a mejorar por parte de las aseguradoras, se destaca la posibilidad de que brinden o adapten el producto a cada rubro, negocio o riesgo y que puedan estar al día sobre las novedades del mercado (nuevos rubros y necesidades).

Para este target sería relevante contar con productos y un asesoramiento enfocado en cada actividad y perfil del tomador; y que esto incluya poder anticiparse a riesgos no previstos. Otro punto a considerar es su interés por recibir servicios adicionales relevantes y diferenciadores que les sirvan como herramientas para apuntalar el crecimiento de su negocio.
 
Si bien las pymes que actualmente más pólizas traccionan siguen siendo las más “tradicionales”: bares, restaurantes, heladerías, cervecerías, locales de ventas, cadenas deportivas, dietéticas, alimentos saludables, hoteles, teatros, estacionamientos; los rubros más demandantes de los últimos 2 años ya empiezan a evidenciar que la demanda provendrá de otros sectores. Entre ellos, se incluyen los microemprendimientos (producción de cerveza artesanal, venta ambulante en ferias); los profesionales independientes, los emprendimientos en domicilio particular (estudios de fotografía y/o diseño, venta de indumentaria, elaboración de alimentos); y los comercios y servicios informáticos.

Pero las perspectivas para los próximos años van un poco más allá. Las pymes con mayor potencialidad de requerir un seguro son aquellas que se dedican a la tecnología y fintech (big data, ciberseguridad y antifraude), las profesiones cibernéticas, la robótica (impresoras 3D, robots comerciales), la nanotecnología (nanomedicina, nanobots, nanoelementos) y el transporte (monopatines).


Proyecciones alentadoras

 

Lo descripto indudablemente plantea desafíos, pero las perspectivas son positivas y contemplan oportunidades para las empresas que quieran potenciar el desarrollo de los seguros para este sector. ¿Cuál debe ser el foco?

Lo importante son las coberturas. Si bien no existen productos creados específicamente para atender a cada uno de los nuevos negocios, solo es cuestión de incorporar los riesgos asociados a los mismos dentro del seguro Integral de Comercio.

Algunas compañías ya vienen trabajando en ello y actualmente cuentan con la flexibilidad para asegurar, por ejemplo, un coworking de manera efectiva. Por supuesto, la instancia superadora será crear el “seguro de coworking”, pero en definitiva se trata únicamente del naming.

La información es el motor del cambio. Las aseguradoras deben asumir un papel más activo en términos de difusión. Deben educar a las pymes sobre la importancia de estar aseguradas y abocar campañas informativas para este target. Para esto es clave el relacionamiento con cámaras empresarias y asociaciones profesionales. 

Los servicios como factor de diferenciación. Dado que casi todas las empresas se están esforzando para que sus carteras acompañen de manera eficaz las necesidades de las pymes, la oferta ya es -y seguirá siendo- similar. Lo que generará valor agregado será la facilidad de acceso a las coberturas. Y en este punto la digitalización es clave: cotizar y asegurar de manera 100% online será lo que marcará la agenda de las pequeñas y medianas compañías en el corto plazo.

Es cierto que el mercado asegurador pyme tiene retos, pero los beneficios aparejados merecen el esfuerzo. Quienes los asuman podrán liderar el sector y destacarse. El terreno está fértil, solo es cuestión de pasar a la acción.
 

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