Financiamiento pyme: de golpe de suerte a realidad

Pymes: cómo financiarse en el mercado de capitales

El aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige en nuestro país desde hace algunos meses le agregó un condimento especial a este 2020. Planteó nuevos desafíos y potenció necesidades que ya se venían registrando en la era pre-pandemia. Una de ellas es la financiación de las pequeñas y medianas empresas.
Históricamente, la Argentina se caracteriza por tener elevados costos de financiamiento como consecuencia de la dificultad de acceso al mismo. Y, si se obtiene, la inflación hace que las tasas de referencia también sean altas, lo cual se traslada a un porcentaje significativo de los costos. Para las pymes, el escenario se suele complejizar un poco más: muchas veces deben recurrir directamente a la autofinanciación.

Financiarse en el mercado de capitales


Sin embargo, ya se comienza a vislumbrar un panorama alentador. En el último tiempo, el mercado de capitales se consolidó como una alternativa de financiación eficaz para este sector. La prueba es el crecimiento de su volumen; en un año se duplicó el financiamiento de las pymes en el mercado, según datos de la Comisión Nacional de Valores. 


Si bien el principal desafío es potenciar su visibilidad en nuevos ámbitos, solo es cuestión de tiempo. Según estadísticas del Banco Central, el mercado de capitales descuenta el 12% de los cheques de pago diferido, que son los que generalmente se utilizan para la financiación de este grupo de pequeñas y medianas empresas. Y el terreno parece estar lo suficientemente fértil.


¿Cuál es el diferencial? Las tasas son competitivas: los cheques y pagarés avalados se descuentan a tasas del 10% anual. El aval es otorgado por una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), entidad que se compromete a pagar en el caso de que el obligado no lo haga. Para ello, las SGRs cobran comisiones que rondan el 3% sobre el valor avalado.


En este escenario de financiación se venden también cheques y pagarés no avalados, pero en ese caso las tasas son más altas debido a que el inversor tiene más riesgo, ya que debe confiar únicamente en el pagador. Las tasas de financiamiento siempre dependen de la calidad crediticia de este último.


Otro distintivo es que el mercado de capitales exige menos requerimientos. Es cierto que hay más participantes: el ALYC, que vende el instrumento en el mercado, y la SGR, que interviene en el caso de que sea un instrumento avalado. Sin embargo, ambas entidades suelen pedir una cantidad más reducida de documentos que una entidad financiera, con lo cual establecer esa relación es más fácil, simple y ágil.


Y para esto último, la digitalización desempeña un rol clave. Todo el proceso se puede hacer de manera online sin presencia física: desde la inauguración del vínculo con la ALYC y la SGR, hasta la creación de los documentos que se descuentan en el mercado. 


A través de EPYME, la plataforma de Caja de Valores en la cual la pequeña y mediana empresa se registra sin costos, es posible generar pagarés digitales y buscar Echeqs a favor de la pyme. Estos instrumentos digitales luego se pueden avalar por una SGR y ser enviados al mercado para ser vendidos.

En estos últimos dos meses, la financiación en el mercado arrojó resultados extraordinarios. En menos de dos meses -desde el principio de la cuarentena y hasta el 15 de abril-, se emitieron 10.183 Echeqs, alcanzando un valor de $ 14.668 millones, lo cual representa el 25% de todos los cheques que se depositan en Caja de Valores. Por su parte, los pagarés electrónicos crecieron de 10 a 221 por un valor de $ 222 millones.

En resumen, el mercado de capitales hoy es el ámbito más propicio para que las pymes puedan encontrar una ayuda –y hasta herramienta de auxilio- tan necesaria en este contexto. El mercado transformó el financiamiento de un golpe de suerte a una realidad concreta y tangible.

(*) El autor es gerente de Servicios al Cliente de Caja de Valores (BYMA) y director del MAV.

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