Socio se busca: cinco claves para encontrar el partner ideal

Hallar a la media naranja para llevar adelante un emprendimiento no suele ser una situación que sucede por decantación. Lugares correctos, valores, objetivos y planes del negocio son algunos pilares a tener en cuenta para ubicar a la persona indicada.

Socio se busca: cinco claves para encontrar el partner ideal

La persona indicada puede no aparecer en el día uno. En algunos casos, el negocio ya nace entre dos o más personas, pero puede suceder que la idea es individual y hay que encontrar a la persona idónea que acompañe en el proceso. Así como hay muchos tipos de negocios, los hay de socios y de espacios donde encontrarlos.

Dónde hallar al socio indicado

"Un modo de hallar potenciales socios es participar de actividades de formación y networking para emprendedores en etapa inicial. Emprender no es una tarea que se haga escondiendo una idea por miedo a que la copien", dice Laura Gaidulewicz, directora de Binden Group, consultora especializada en herramientas de gestión.

En el caso de Papa, que desarrolla productos de decoración, accesorios y bolsos a través de la reutilización de descartes industriales y que genera trabajo a mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad económica, las socias se conocieron a través de un espacio en común. "Fue en el CMD en 2009. Participábamos en un programa con otras marcas que teníamos", dice Lorena Núñez, cofundadora de Papa, que cuenta con 10 empleados internos y 35 mujeres en la red de trabajo".

Algunas sociedades nacen a partir de profesiones en común con alguien que uno ya conoce. "Antes de emprender, mi socio y yo nos desempeñábamos en distintas firmas de tecnología, y nos encontramos porque yo tenía que colocar unos productos en el espacio de trabajo de él. Si bien nos conocíamos del secundario, no habíamos hablado de ser socios. Era 1989. Para fin de los 90 ya habíamos arrancado formalmente", dice Leonardo Chicar, socio de Microsystems, que ofrece servicios de consultoría e infraestructura informática. La firma tiene seis empleados y se proyecta cerrar el año con una facturación 35% mayor a la de 2017. "A veces existe la posibilidad de no asociarse de modo pleno en el momento cero; para ello lo ideal es tener objetivos que luego se pueden traducir en participación societaria", afirma Gaidulewicz.

Estar arraigado a la estrategia

"Cuando se busca un socio para desarrollar de base cero la firma, la misión, visión y valores que se construyan para emprender van a ser el marco que permite buscar la persona adecuada", dice Gaidulewicz y agrega: "Cuando el socio se incorpora en un negocio ya en marcha, las conversaciones son similares, pero los dueños actuales son quienes tienen la decisión final de si lo suman o no. En ese caso, hay que saber que va a implicar redefinir las reglas de juego".

Para asociarse hay que tener cosas en común, pero también complementarse. "Al comenzar un negocio es importante encontrar a una persona que comparta los valores, pero no todos los puntos de vista", comenta Chicar que, con su socio, comenzaron con una inversión de uSs 100 y hoy cuentan con una cartera de más de 35 clientes que tienen entre 10 a 500 empleados.

Para algunos, el socio es un compañero de ruta. "Me gusta trabajar en equipo. En mi empresa anterior también tuve una socia. No me imagino hacer todo sola", asegura Núñez que, con su emprendimiento, apunta a consumidores finales que aprecian el proyecto y a firmas que valoran la trazabilidad y el reporte de impacto, entre los que se encuentran bancos, laboratorios, consumo masivo, social media y tecnología.

Poner las cartas sobre la mesa

En la mayoría de los casos, al momento de empezar un negocio no se piensa en qué sucedería si no funciona o si se genera un gran cambio interno, como una venta. Pero es necesario trazar todas posibilidades para adelantarse a situaciones que pueden darse.

"Es bueno que cada potencial socio trabaje sobre su proyecto personal y que allí definan las reglas de juego. Esto suele soslayarse pensando en que está todo bien. Sin embargo, es la inversión más importante para garantizar la continuidad del negocio", indica Gaidulewicz y resalta la importancia de prever las cláusulas de salida: "Qué pasa si se quiere dejar de ser socios. Es clave barajar diferentes escenarios".

Trazar el modo de trabajo

"Planteamos cómo repartíamos el resultado desde el primer día. Si mi socio toma una decisión en la que no estoy de acuerdo, más allá de que pueda herir mi ego, pienso que la decisión no afecte de forma negativa la empresa", detalla Chicar.

Lo que cada socio aporta es uno de los temas a tratar desde el comienzo. Emprender es sinónimo de correr riesgos y hay que tener en claro qué nivel de compromiso para con el proyecto y los niveles de riesgo dispuestos a asumir.

"Cada vez nos lleva más tiempo tomar decisiones importantes. Después de tantos años, nos ponemos más conservadores. Cuando uno arranca, es diferente. Por eso, es importante la sangre joven que puede dar otra impronta a lo que uno hace para que el negocio crezca", reflexiona Chicar y recuerda la primera ganancia de la empresa: "Tuvimos como primer cliente a un programador que necesitaba un mouse. La ganancia habían sido unos pocos dólares, pero para fue el primer asiento de caja. Lo manejamos fifty-fifty sin retirar lo invertido ni la ganancia".

Dedicación full time

"Desarrollar una empresa que funcione es una tarea full life. Quien la funda, apasionado por construir algo que lo trascienda en el tiempo, que deje una huella, que pruebe que podía llevar adelante lo que soñaba, atraviesa por esta experiencia como un aprendizaje diario y no como una carga más al día a día", indica Gaidulewicz y resalta que, en las primeras etapas, en muchos casos, los socios son los que operan el negocio pagándose un sueldo menor a lo que vale la posición en el mercado, o utilizando recursos propios al servicio del negocio. "Para que una sociedad funcione, ambos deben dedicar una parte de su tiempo a trabajar sobre ella, sobre las decisiones que comprometen el futuro. Cuando los socios trabajan en el día a día de la empresa, muchas veces, este trabajo se deja de lado y es lo que termina generando la tormenta perfecta".

Para lograr que ambas impulsen el negocio, una de las claves es prestar atención a las cualidades de la otra. "La cabeza de mi socia va a mil y piensa a largo plazo. Yo trato de interpretar y bajar a algo más terrenal. Nos escuchamos y, por delante de nuestros intereses, está el objetivo mayor: el negocio", cierra Núñez.

Tips para novatos

En la página del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación se puede encontrar la información necesaria para dar de alta una sociedad, según el tipo de negocio sobre el que se busque avanzar.

Cuál conviene?

Sociedad anónima: la relación social está establecida por la posesión de acciones. Sus accionistas tienen una responsabilidad limitada a la cantidad de acciones que posean.

Sociedad de hecho: una agrupación entre dos o más personas que se obligan en común acuerdo a realizar aportes para concretar una actividad comercial. Las ganancias generadas por la actividad deben ser repartidas entre los socios.

SRL: Es una sociedad mercantil donde la responsabilidad está limitada al capital aportado y, por lo tanto, en el caso de que se contraigan deudas, no responde con el patrimonio personal de los socios, sino al aportado en dicha empresa.

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