Las pymes y el dólar: ganadores y perdedores por la volatilidad

Mientras que algunos sectores se vieron beneficiados por la volatilidad de la divisa, otros temen por su futuro. Cómo se prepara el sector privado frente a este contexto.

Las pymes y el dólar: ganadores y perdedores por la volatilidad

A partir de la fuerte suba del dólar, se reconfiguró el escenario económico. Entre las pequeñas y medianas empresas, se puede encontrar tanto ganadoras como perdedoras de la corrida cambiaria.

"La suba del dólar impacta de manera diferenciada según el perfil de la empresa que se trate. Gran parte de las pymes argentinas están enfocadas en el mercado interno, el cual se verá debilitado en el corto plazo, porque la suba del dólar implica un menor poder adquisitivo de la población. Asimismo, esta situación coincidirá con necesidad de las pymes de trasladar la suba de costos de insumos a los precios de los bienes. Como aliciente, esta suba del tipo de cambio les brindará un margen de protección frente a productos importados. Las pymes comerciales, por su parte, enfrentarán un flojo nivel de demanda en lo que queda del año", explica Marcos Cohen Arazi, investigador del IERAL de la Fundación Mediterránea.

Además, Cohen Arazi señala que la suba del dólar implicará un alivio y una mejora de las posibilidades para las pymes enfocadas en mercados externos, que estuvieron fuertemente castigadas en los últimos años. Esta situación permitirá a estas empresas ofrecer sus productos a precios más competitivos o mejorar su rentabilidad, siempre y cuando la inflación doméstica no suba demasiado. "Entre 2011 y 2017 dejaron de exportar 2100 pymes, lo que implicó que el número de pymes se redujera en un 34%, según la Cámara de Exportadores de la República Argentina. Esta suba del tipo de cambio podría ser el puntapié para una recuperación de este segmento. Algo similar podría ocurrir con las economías regionales en general", resalta.

Según el vocero de CAME Pedro Cascales, los grandes ganadores de esta coyuntura son las empresas vinculadas al comercio en las provincias de frontera y todo lo que tiene que ver con el turismo receptivo porque se abaratan los costos turísticos en el país. "En las provincias de fronteras vemos que las largas colas que se producían para pasar desde Misiones o Mendoza se han reducido enormemente o se han cortado. Por otro lado, el sector de la exportación seguramente va a tener una mayor competitividad de la que tenía hace un mes atrás. La industria nacional debería aprovechar este contexto ya que los productos importados se encarecieron en más de un 45%, a lo largo de este mes y medio", comenta Cascales.

Además, Cascales expresa que estas oscilaciones tan altas generan incertidumbre sobre todo en aquellos que están importando materias primas o bienes de capital porque se incrementan los costos en pesos. Aquellos que tenían deudas en dólares ven como se encarecen.

Por su parte, Camilo Tiscornia, economista y director de C&T Consultores, observa que lo que afecta en general a todas las pequeñas y medianas compañías es el aumento del costo del crédito. Enfatiza: "Las pymes suelen tener escaso acceso al financiamiento barato".

Cómo prepararse de cara al futuro

"Es importante una adecuada lectura de la situación de corto y mediano plazo. En el corto plazo la situación financiera es sumamente compleja, por el magro nivel de actividad, y por la importante suba de tasas de las últimas semanas. No obstante, los cambios recientes que se vislumbran en la macroeconomía, como el apoyo del Fondo Monetario Internacional y la recalificación de Argentina como emergente, aumentan la probabilidad que la Argentina retome un sendero de crecimiento económico luego de siete años de virtual estancamiento. Esto brinda mejores referencias para el mediano plazo, aunque debe tenerse presente los nuevos condimentos que necesariamente prevalecerán y que las pymes deben considerar: habrá tasas de interés reales positivas, el tipo de cambio será flexible y habrá menores chances de atraso cambiario, las tarifas de energía estarán a precios similares a los internacionales y existirá mayor competencia con el resto del mundo, es decir una apertura económica", desarrolla el investigador de IERAL.

Tiscornia califica a este momento como complejo y, en línea, observa: "Cuando el dólar sube, se paralizan todas las decisiones. Nadie se quiere jugar a poner un precio porque no sabe si queda descolocado en el corto plazo. Por otro lado, tenemos un contexto donde hay una caída de poder adquisitivo muy fuerte. Por lo tanto, no se crean las condiciones de demanda para validar los aumentos de precios que intentarán seguir al dólar".

Cómo paliar la situación

"Para atender la situación en el corto plazo, el gobierno ya está mostrando un menú de medidas de apoyo a través de subsidios de tasas de interés. Son medidas razonables en un marco de transitoriedad, porque también se considera transitoria la excesiva subida de las tasas. La limitante de estas acciones es que generalmente no alcanzan a difundirse entre todas las empresas. Las que puedan aprovechar estos programas se verán beneficiadas, las otras no. El alerta temprana para identificar situaciones sectoriales especialmente críticas puede ser fundamental para priorizar el acceso a crédito en esos casos, como también una adecuada difusión de estos beneficios entre los diversos sectores y regiones del país. Luego, la normalización macroeconómica será una herramienta fundamental para respaldar a las PyMEs, ya que hoy están jaqueadas por causa de los diferentes ajustes que debió transitar la economía", desarrolla el economista Cohen Arazi.

Empresas en primera persona

Percles SA es una empresa textil que hace uniformes para las Fuerzas Armadas y de Seguridad. El dueño Mario Goldhar cuenta que todos los productos de sus proveedores están dolarizados, aunque sean argentinos. "El algodón se cosecha en Chaco, pero toda la vida tuvo precio internacional", enfatiza.

Como expectativa, Goldhar dice que a medida que esto siga así va a tener que calcular sus precios a un dólar equivalente a $40. "Quizás sea caro o me quede corto", comenta.

Daniel Risafi es director de Borcal, una empresa líder en calzado de protección personal y es prosecretario de la Cámara de la Industria del Calzado. "Estamos sumergidos en una crisis muy importante en la fabricación de calzado. De todos modos, el impacto del dólar nos ayuda un poco porque nos coloca en un lugar un poco más competitivo. Sin embargo, tenemos un aumento en el costo de las materias primas como por ejemplo el cuero", afirma el empresario.

Frente a esta situación, Risafi cuenta que están bajando los costos en estructura. "En lugar de pensar en exportar y producir, hoy tengo que tratar de subsistir. Estoy en un sector muy golpeado. Venimos mal desde 2012. Las políticas no nos ayudaron", enfatiza.

Marcelo Chevalie fabrica muebles a medida en Jujuy. El Mundo de las Placas, su firma, tiene siete empleados y apunta a la demanda del mercado local. Además, Chevalie distribuye placas de aglomerado y vende artículos para carpinteros. "La suba del dólar se traslada a la suba de precios con lo cual competitivamente no nos mejora mucho la situación. Los precios se acomodan a la devaluación y volvemos a estar con los mismos parámetros. Esta movida económica va a venir acompañada de una recesión", asegura.

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