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La veta comercial detrás de un puzzle artesanal

Padre e hija combinaron sus intereses y conocimientos en una empresa que produce rompecabezas en madera a partir de imágenes que reciben de sus clientes. La personalización se convirtió en el eje de la firma y el e-commerce, en su canal de ventas.

Luz Menéndez Behety, de Puzzle Personalizado.

Luz Menéndez Behety, de Puzzle Personalizado.

Un puzzle puede ser un universo íntimo y único. Esa es la receta que supo aprovechar Luz Menéndez Behety. "A partir de una foto provista por el interesado, se arma el puzzle deseado, que no se vende en otro lugar y que nunca va a ser igual a otro. La imagen se adhiere a la madera por medio de un proceso de secado, refilado y calado. El acabado es mate o brillante y de calidad fotográfica. Todo casero. De ahí, el valor agregado que tiene regalar un presente de este tipo", cuenta quien, junto a su padre Carlos, es la ideóloga de Puzzle Personalizado, una pyme que elabora rompecabezas –principalmente en madera– en forma completamente artesanal y a la medida de sus clientes, gestada en 2007 con una inversión inicial de $ 5.000 y que hoy exporta a Chile, México, los Estados Unidos, España, Inglaterra y Dinamarca.

Puzzle Personalizado elabora rompecabezas –principalmente en madera– en forma completamente artesanal y a la medida de sus clientes.

Por aquel entonces, el dúo fusionó sus intereses y habilidades para dar lugar a la pasión familiar por lo manual. Ella, diseñadora gráfica, busca darle el toque distintivo a cada pedido. Él, un fanático de la carpintería, transforma las fotos en rompecabezas, cortando, a mano, pieza por pieza. Así fue como los conocimientos de Carlos sobre fabricación de objetos en madera, ebanistería y carpintería; sumados a los de Luz sobre diseño, marketing, publicidad y comunicación dieron vida al proyecto. Agustina, hermana de Luz e hija de Carlos, participa como encargada de redes sociales, prensa y difusión; mientras que el equipo de trabajo se halla integrado también por socios, diseñadores, ilustradores, proveedores, motomensajeros y cadetes, entre otros colaboradores.

La firma impulsa su negocio a través del e-commerce. “Empezamos con una tienda virtual por los costos. Nuestra prioridad no es un crecimiento desmedido, sino un desarrollo controlado que nos permita sostener el fin inicial: fabricar productos 100% artesanales, únicos y exclusivos", dice quien, antes, se desempeñó como responsable de Marketing y Diseño Gráfico de una reconocida proveedora de insumos de informática. "Queremos ampliarnos un 60% el año que viene y abrir nuevos mercados", añade. 

La firma impulsa su negocio a través del e-commerce y no posee un local físico.

Recuerdos en madera

Además de puzzles, ofrecen una variedad de productos personalizados, como rompecabezas imantados, figuras de gran tamaño, merchandising empresarial, fotolibros, fotomosaicos y juegos de mesa. Y como la lista es extensa, al igual que los desafíos que afrontan, no se restringen a elaborar únicamente los ítems que forman parte del portfolio. "Hay muchos que no tenemos en stock, pero que los realizamos especialmente", menciona al respecto Menéndez Behety, al tiempo que comenta que los precios van desde los $ 80 hasta los $ 5.000, dependiendo del puzzle elegido, la cantidad de piezas, el material y el tiempo de entrega, entre otros factores. “$ 600 es el valor del puzzle estándar -A4 de 24 piezas- y el que más se vende”, detalla la entrepreneur.

En segundo lugar, le sigue el de 48 piezas, con un costo de $ 800. Otras opciones más económicas son el formato 15 x 20 de 20 -que sale $ 300 y se entrega en una lata cilíndrica personalizada con tapa metálica- o el de 24 piezas -que tiene un valor de $ 500, y viene con una caja premium de madera de cedro con broche-.

¿Cómo funciona el mecanismo? El cliente envía a la firma la imagen en alta resolución, aunque por un costo adicional se puede escoger un collage o incluir alguna frase. Una vez esbozado, recibe -también por correo electrónico- el diseño para aprobarlo. Recién ahí, comienza la producción física del rompecabezas.

El cliente envía la imagen en alta resolución, y una vez esbozado el diseño, lo recibe para aprobar su producción.

Los consumidores de Puzzle Personalizado son, en su mayoría, particulares, colegios, agencias de publicidad, casas de fotografía, empresas e instituciones. “Nos encanta sentirnos cerca de ellos y nos esforzamos por brindar la atención más personalizada que podemos. Conectados casi las 24 hs. los 365 días del año, por mail o por Facebook, tratamos de responder con la mayor rapidez posible. Consideramos que cada uno es único y buscamos que se sienta de esa manera”, cuenta Menéndez Behety y agrega: “No salimos a buscarlos, nos llegan solos. Eso no tiene precio. La gran mayoría lo hacen por recomendación, lo cual nos llena el alma”.

Pedidos personalizados 

Si bien los creadores no tienen calculada una cifra exacta de la cantidad de rompecabezas producidos desde que empezaron, estiman que rondan el millón. “Nuestra meta inicial era vender un puzzle por día. En la actualidad, superamos las 15 unidades diarias, sin contar los pedidos especiales y los que surgen espontáneamente por el boca en boca”, dice la socia emprendedora en relación a la demanda que enfrentan hoy.  Y remata: “Nos encanta ver la cara de sorpresa que pone la gente cuando ve su rostro inmortalizado en un rompecabezas. Es algo llamativo y nos gusta generar lindas sensaciones”.

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