La banca pública trata de paliar la falta de financiamiento pyme

Los tres principales bancos públicos elaboran líneas especiales, con el objeto de ayudar a financiar capital de trabajo en un contexto de tasas muy altas luego del derrumbe financiero post PASO.

La banca pública trata de paliar la falta de financiamiento pyme

El financiamiento de corto plazo es una de las principales víctimas de la crisis de balanza de pagos que arrancó en 2018 y que en estos días de largo proceso electoral todavía sacude a las variables financieras.

A la caída en la actividad económica que disminuye la demanda para las pequeñas empresas comerciales, industriales y de servicios, se suma así una dificultad extra que es la de conseguir financiamiento barato que cubra las brechas entre los cobros y los pagos. Tan es así que, para las empresas que han logrado mantener un nivel de actividad saludable, no es raro encontrar que obtienen resultados operativos superavitarios que se vuelven deficitarios cuando se agrega el resultado financiero.

Y el último cimbronazo cambiario post PASO, que disparó 23% al dólar y llevó a la tasa de referencia al 85%, no mejoró las cosas.

Aun antes de eso, los préstamos comerciales –como se engloba al financiamiento para empresas- de todo el sector financiero se encogían. El stock de préstamos de bancos para empresas se redujo más de 40% interanual en el primer semestre en comparación con mismo período de 2018. La cifra es en términos reales, es decir, descontando el efecto de la inflación sobre el valor de los montos otorgados.

Las réplicas del temblor que golpeó al mercado local luego de la contundente victoria opositora en las primarias llegaron a prácticamente todos los mercados, con efectos incluso en uno de los refugios que habían encontrado las empresas más chicas: el mercado de capitales. Con tasas en pesos inestables, el financiamiento a través de descuento de cheques en el mercado de capitales se desaceleró, restringiendo el acceso a una de las vías más baratas de apalancamiento que quedaban.

Como respuesta a ello, desde los distritos que controla el oficialismo lanzaron a los bancos de capital público a generar opciones para permitir al sector superar el impacto sobre la cadena de pagos, en un esfuerzo por sostener la actividad económica en un año recesivo.

Una de las entidades que más fuertemente intentó reaccionar fue el Banco Ciudad, con un amplio paquete orientado a las compañías más pequeñas.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta hizo el anuncio poco después de las primarias, en un intento por mostrar iniciativa ante el impacto de las PASO en las variables económicas. La Ciudad parece un bastión para el oficialismo, pero el Gobierno no quiere que la profundización de la recesión y el estrés financiero hundan al distrito en el período entre las primarias y la definición de las elecciones, esperado recién para octubre o –en caso de ballotage- para el mes siguiente.

El financiamiento a empresas cayó más de 40% interanual en términos reales en el primer semestre

Con un paquete que busca colocar financiamiento por $ 2600 millones en el segundo semestre de este año se enfoca en varias líneas. Una, destinada a descuento de cheques para empresas porteñas. Se trata de hasta $ 2.000.000 a 90 días por empresa, con tasas de descuento del 28% (casi 50 puntos porcentuales por debajo de los valores de mercado) y del 25% en el caso de empresas radicadas en la zona sur de la Ciudad. La línea se extiende hasta los $ 5.000.000 a 90 días con tasa del 29%.

Para proyectos de inversión, con líneas para bienes de capital y capital de trabajo con sociedades de garantía recíproca el banco ofrece hasta $ 10 millones con tasa del 35%. También desarrolló líneas específicas para empresas conducidas por mujeres y la línea Ciudad Emprendedores, para empresas que facturan menos de $ 15 millones anuales, con tasas fijas del 37% para la zona sur de la Ciudad y del 40% para el resto, entre todo un paquete con promociones para comercios y para consumo.

También el banco del distrito conducido por María Eugenia Vidal puso al banco público a tratar de llenar el espacio que dejan vacío la volatilidad cambiaria, de tasas y la falta de liquidez resultado de los intentos por calmar al frente cambiario.

En el caso de Banco Provincia, su línea principal se enfoca en el descuento de cheques de pago diferido para MiPyMEs, que tiene una tasa de 29% anual y que colocó $ 29.000 millones en el primer semestre del año.

A fines de julio se sumó otra destinada a empresas de los 17 parques industriales bonaerenses, con misma tasa y $ 20 millones de monto máximo. Para los casos de proyectos de inversión el plazo máximo es de 48 meses, incluyendo un período de gracia optativo de hasta 6 meses únicamente para el pago del capital. Para capital de trabajo asociado a la inversión el límite de amortización es de 12 meses.

Además, creó otras líneas específicas como Provincia Empresas UVA (recomposición de capital de trabajo), Préstamo Estímulo Pyme y el Programa Pyme Productivo Primera Exportación, que acompaña con asesoramiento técnico al financiamiento.

La mayor carga recae, sin embargo, sobre el nivel nacional, porque el Banco Nación es el principal actor del sistema público, con la mayor red de sucursales y el territorio más amplio para cubrir.

El Banco Nación se sumó al movimiento para intentar generar alternativas de financiamiento para el sector de pequeñas empresas. A través de su tradicional línea Carlos Pellegrini, paraguas debajo del que se agrupan decenas de variantes de financiamiento específico para pymes de cada sector productivo. Incluye la financiación de proyectos de inversión que aumenten o dinamicen la capacidad productiva de la empresa de que se trate, la adquisición de bienes de capital de origen nacional nuevos, la adquisición de bienes de capital de origen extranjero nuevos, cuando no exista oferta local, la adquisición de bienes de capitales usados, nacionales o extranjeros, entre otras variantes.

En materia de capital de trabajo comprende aquellos recursos que requiere la empresa para poder operar, como ser aquellos destinados a cubrir necesidades de insumos, materia prima, mano de obra, reposición de activos fijos con plazos de hasta 3 años y sin tope de monto.

Banco por banco

Mientras tanto, distintas entidades bancarias que operan en la Argentina también buscaron acompañar con alternativas las propuestas que surgían desde el Gobierno, ya sea como parte de esas mismas iniciativas o bien a través de productos de mercado que aspiraban a responder a la necesidad de financiamiento por parte de las pequeñas y medianas compañías.

En líneas generales, todas las entidades tienen líneas específicas para el segmento de pequeñas y medianas empresas. Y, aunque el entorno de tasas conspira contra los volumenes, ya sea de la mano de iniciativas oficiales como las líneas subsisidadas para pymes del segundo trimestre del año o con promociones propias, los bancos privados buscaron ingeniárselas para seguir abasteciendo a ese mercado.

En particular, las entidades privadas pudieron en muchos casos ganar participación de mercado en una plaza que perdía tamaño. La clave estuvo en la capacidad de crear líneas a medida.

La tasa de referencia saltó a 85% después de las PASO y empujó al alza todos los costos de financiamiento.

BANCO GALICIA

La entidad pasó de ocupar el tercer puesto en el ranking de los que mayor cartera de pequeñas y medianas empresas tenían en mayo del año pasado a ser el segundo en el mismo mes de este año.

Con una cartera total de $ 34.231 millones a ese mes, la entidad ofrece, entre otras alternativas, líneas de crédito automáticas de hasta el triple de la facturación mensual de una empresa (con tope en $ 6 millones), además de ofrecer toda la gama de descuento de documentos, acuerdo en cuenta corriente, préstamos financieros y tarjetas corporativas.

BANCO PATAGONIA

Otro banco que aumentó su market share fue el Banco Patagonia, a fuerza de sostener su cartera de crédito a pequeñas y medianas empresas. Pasó del sexto al quinto puesto en el ranking del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en cuanto a cartera de crédito pyme, con $ 28.460 millones en stock prestado.

Además de las líneas de crédito para capital de trabajo (descuento de cheques, cesión de facturas y préstamos comerciales) y leasing para bienes tecnológicos y vehículo (entre otros bienes de capital), el Patagonia también hace hincapié en alternativas de financiamiento en el mercado de capitales, como la emisión de fideicomisos financieros u obligaciones negociables. En todo el año pasado participó en colocaciones por $ 8200 millones por esa vía.

BANCO MARIVA

Banco Mariva ofrece entre sus productos principales el aval de obligaciones simples, algo que pocos bancos ofrecen actualmente, y que permite emitir obligaciones con el sostén de una SGR. Además, cuenta con líneas orientadas a financiar capital de trabajo como acuerdo de descubierto en cuenta corriente, préstamos amortizables, descuento de cheques de pago diferido, descuento de certificados de obra pública y leasing de maquinarias.

BANCO MACRO

Banco Macro, por su parte, también ganó market share. Pasó de contar con el 4,8% de la cartera de crédito Pyme a explicar el 6,2%, con lo que pasó del 8º al 7º puesto en el ranking del Banco Central. Además de su oferta de crédito a corto (cuenta corriente, cheques, certificado de obra, facturas y otros) y largo plazo (prendarios, hipotecarios y leasing) también hizo foco en préstamos impulsados por organismos públicos, que se aplican para adquirir capital de trabajo, financiación de proyectos y compra de bienes de capital.

Son programas acordados con el Fondo de Financiamiento de Inversiones Productivas (FONDEFIN), convenios provinciales para el impulso de economías regionales y operaciones relacionadas al Consejo Federal de Inversiones (CFI).

BANCO HIPOTECARIO

Banco Hipotecario, por ejemplo, se adhirió a las líneas de financiamiento productivo y capital de trabajo lanzadas por el Gobierno.

Como complemento a estos programas, mantiene alternativas de financiamiento a las pymes de todo el país con amplios destinos como proyectos de inversión productivos, descuento de cheques diferidos, así como financiamiento para adquisición, ampliación y remodelación de inmuebles a través de líneas de leasing, hipotecarios o con el aval de sociedades de garantía recíproca para todas las líneas facilitadas por el Ministerio de Producción.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar