El ilusionismo como estrategia de comunicación enamora a las multinacionales

Tres socios hicieron del ilusionismo, una oportunidad. Con oficinas en Buenos Aires y Miami, hacen campañas de comunicación digital para firmas como Sony Music, Falabella y Coca-Cola, y facturan u$s 7 millones. En 2019, esperan cortar cintas en Madrid.

El equipo de Asombro extremo.

El equipo de Asombro extremo.

Corría 2010 y los ilusionistas y amigos de la infancia Marcos Amadeo, hoy de 41 años, y Julián Ávila, de 34, encontraron que la tecnología que aplicaban en sus shows que llevaban adelante en los subtes de Buenos Aires podía ser, bien implementada, la puerta de entrada a una nueva oportunidad para hacer negocios, a través de la realización de campañas de comunicación digital para grandes empresas. Con la ayuda de Ezequiel Escudero (31), programador y fanático de la tecnología que se sumó a la aventura emprendedora poco después, fundaron Asombro Extremo, una firma dedicada a vincular a las marcas con sus audiencias que en 2017 facturó u$s 7 millones y espera crecer 35% este año. Entre sus clientes, se encuentran compañías de la talla de Coca-Cola, Antel (Uruguay), Samsung (Argentina), Sprint (Estados Unidos), LG (México), Falabella (Chile) y Credomatic (Costa Rica), entre otras.

"Logramos que los consumidores vivan experiencias asombrosas", sostienen desde la firma. Es que, a través de esta empresa, los socios generaron campañas corporativas poco tradicionales como el hecho de que Papá Noel llamara por celular y les hablara a los chicos en nombre de sus padres; que el cantante Carlos Vives enviara una foto suya autografiada a determinado cliente o que futbolistas como el colombiano Carlos Valderrama o el uruguayo Luis Suárez intercambiaran unas palabras con algún consumidor.

"El ilusionismo era algo que desde siempre nos gustó, pero descubrimos que, a partir de la ilusión, se podía sorprender a gran escala a millones de personas al mismo tiempo. Es decir, que cada proyecto de Asombro Extremo tiene el ADN de la empresa", comparten los tres socios durante una entrevista con El Cronista Pyme. Y sintentizan: "El emprendimiento surgió por arte del ilusionismo, la necesidad de superarnos y mucha creatividad (esto es lo que podemos contar)".

La esencia del negocio, aseguran sus socios, es la creatividad, el asombro y la tecnología, aplicada al servicio de las marcas, empresas y organizaciones que estén dispuestos a invertir en una plataforma de marketing personalizado.

Los roles que ocupan los cofundadores, asimismo, están divididos: Ávila, licenciado en Diseño y Comunicación Visual por la Universidad Abierta Interamericana, es el CEO; Amadeo, formado en Abogacía en la Universidad de Buenos Aires, el COO; y Escudero, el CTO.

Punto de partida

Todo empezó cuando Coca-Cola de Argentina les aprobó el primer proyecto para la campaña más importante de la compañía: Navidad. Desde la empresa de bebidas, les comunicaron que, si la acción de personalización contaba con más de 10.000 llamados, la campaña sería un éxito. El resultado fue superador: tuvieron 4,5 millones.

Al año siguiente, hicieron la campaña global de la Navidad para Coca-Cola y esta funcionó en más de 60 países. "Cuando un mensaje es transmitido con asombro, se impregna 20 veces más que un mensaje común", advierten.

La cartera de servicios de Asombro Extremo ofrece un mix a los clientes, siempre relacionado con el enfoque de la tecnología, el asombro, lo digital, la creatividad y la personalización.

"Cada proyecto es único y personal. Cada empresa quiere algo diferente para sus clientes o sus usuarios. Todos los proyectos comienzan con la hoja en blanco y terminan sorprendiendo e impactando en las más variadas audiencias, en algunos casos en más de 50 idiomas en todo el mundo", sostienen los socios.

Sin embargo, el recorrido no fue sencillo. Los socios admiten que tuvieron enfrentar diferentes trabas a la hora de emprender. "En un principio, fue el de conseguir que los productores de teatros los contraten para los espectáculos de ilusionismo. Luego de esto, fue que las grandes empresas aceptaran tener una reunión para escuchar la propuesta. Además de la perseverancia y el convencimiento de que las propuestas son realmente buenas, se creó y desarrolló una herramienta para que los principales directivos de las empresas les concedan las reuniones".

Asombro Extremo cuenta con oficinas en Miami y en Buenos Aires, con clientes en varios países de la región.

De cara a este segundo semestre, los socios proyectan seguir avanzando. "En el primer semestre se creció más de un 20% en facturación y proyectos, para la segunda parte del año se piensa crecer un 50% más frente el año pasado", aseguran.

Para 2019, la firma que emplea a siete personas en la Argentina y a 14 en los Estados Unidos planea cortar cintas en Madrid.

Asombro extremo

La historia de Asombro Extremo comenzó a tejerse en la red de subtes de Buenos Aires. Es que allí fue el lugar en el que dos de sus socios empezaron ofreciendo shows callejeros de ilusionismo. Sin embargo, con la incorporación de un tercer partner y la mirada puesta en ganar reconocimiento, el emprendimiento encontró una nueva faceta de negocio en la comunicación digital.

De cara a lo que queda del año, los proyectos siguen: "Hay muchos, siempre relacionadas con la tecnología, la creatividad y la personalización. También está en pleno proceso de análisis un modelo de expansión internacional en base al modelo de franquicias", adelantan.

"El beneficio ante cualquier otra publicidad de Internet es que jugamos con la personalización, que es nuestra llave. No solamente acertamos en el tiempo y el momento, sino a quién le llegamos. Ven una experiencia propia, única porque es de esa persona. Es un diferencial. Y las marcas, cada vez más necesitan la diferenciación para destacarse", resaltan desde la firma.

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