El después de la devaluación: los retos para las pymes exportadoras

Las empresas que venden al exterior son cada vez menos. Hoy, las industriales que exportan son la mitad que en 2009, según un informe de la Fundación Observatorio Pyme. Las causas que explican su desaparición. El impacto de la suba del dólar y experiencia de los empresarios. 

El después de la devaluación: los retos para las pymes exportadoras

Las cifras son contundentes y delinean una tendencia que se profundiza: las pymes exportadoras argentinas son cada vez menos y el volumen de sus ventas a mercados externos también disminuye. El panorama es especialmente preocupante para las empresas industriales. "Los datos presentados diagnostican una verdadera debacle estructural de las pymes industriales exportadoras", afirma un informe de Fundación Observatorio Pyme (FOP).

En 2017, la proporción de pymes exportadoras fue un 27% menor al registrado en 2009, según las estadísticas de FOP. Si bien en ese período hubo leves repuntes, la tendencia a la baja se mantuvo. Las ventas al exterior, en tanto, sufrieron una caída del 41% respecto de lo registrado en 2010. A su vez, la rentabilidad de estas exportaciones disminuyó 9%.

También se observa una caída del 48% respecto de 2009, en lo que FOP denomina "el núcleo duro exportador", es decir, las empresas que exportan 5% o más de sus ventas. "El resultado de esta dinámica es una balanza comercial negativa (las importaciones de insumos superan a las exportaciones de manufacturas pyme), así como ocurre para la economía argentina en su conjunto", se lee en el informe.

Pérdida de competitividad

Desde Ieral Fundación Mediterránea, brindan un diagnóstico similar. "El volumen de exportación en dólares cayó en forma significativa, de alrededor de u$s 5700 millones en 2011 a u$s 3846 millones en 2017, según datos de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA)", detalla Marcos Cohen Arazi, economista a cargo de Pymes de Ieral. En ese período, la dinámica fue cambiando, con caídas cercanas al 10% entre 2011 y 2015 y un leve crecimiento del 0,6% al cierre de 2017.

"La pérdida de competitividad que existió hasta 2017 fue determinante, en general, salvo algunos saltos en el valor del dólar, el tipo de cambio evolucionó por debajo de la inflación, encareciendo los bienes producidos en Argentina", explica Cohen Arazi. "En el caso de las pymes el problema de tener costos altos (derivados de factores macroeconómicos) se intensifica ya que no consiguen realizar economías de escala, porque no manejan volúmenes elevados de producción, entonces no pueden trasladar subas de costos porque los mercados mundiales son muy competitivos, ni tampoco neutralizarlas a través de mayor escala", añade.

Este escenario se completa con un descenso de los términos de intercambio. "El poder adquisitivo de las exportaciones de las pymes industriales disminuyó el año pasado un 3% y acumula desde 2011 una caída del 20%", explica el informe de FOP.

Una unidad de producto exportado por las pymes compraba en los primeros meses de 2018 un 20% menos de insumos importados que en 2011.

De acuerdo con un informe de Ieral, el magro desempeño de los últimos años ha derivado también en una concentración de las exportaciones de pymes en mercados regionales, en detrimento del mercado europeo. "América latina concentra el 54% del volumen exportado, mientras que el Mercosur como destino de exportación representa el 33% del total y manifiesta una merma en los últimos años", señala Cohen Arazi.

Arma de doble filo

Consultada por el impacto que la reciente devaluación podría tener a la hora de revertir este escenario, Ayelén Bargados, economista de FOP, explica: "(La suba) del tipo de cambio ayuda, pero la competitividad que se gana así es del corto plazo. Para lograr algo sostenido en el tiempo son otras cuestiones las necesarias, como la modernización de las empresas, las mejoras de la gestión comercial, la inversión en maquinaria y equipos".

Más de la mitad de los empresarios encuestados por FOP que no realizaron ventas al exterior en 2017 explicaron que el motivo principal estaba dado por costos de producción que excedían al precio internacional.

Bargados subraya que más que la depreciación de la moneda local en sí misma, lo importante para ganar competitividad es lograr su estabilidad, y señala que sería positivo para el sector el "lograr una estabilidad de precios internos con el que las empresas pudieran darle previsibilidad a sus costos y sostener sus niveles de precios".

En el mismo sentido, Cohen Arazi señala: "Ganar una posición en mercados internacionales toma mucho tiempo, por ello la suba reciente es un punto a favor de la posibilidad de exportar, abre más oportunidades, pero la volatilidad y la gran incertidumbre respecto al futuro que aún existen, juegan en contra".

La suba del dólar aumenta los costos de los insumos importados de estas empresas. "En comparación con las pymes que venden al mercado interno, el requerimiento de insumos importados es un 50% mayor entre las exportadoras", detalla Cohen Arazi.

Por su parte, Bargados asevera que los insumos importados no pueden ser reemplazados ni con producción propia ni con producción nacional, por lo que, si no cuentan con esos insumos, la línea de producción se ve afectada.

"Indefectiblemente, la suba del tipo de cambio aumenta los costos para estas empresas", señala la economista, que, sin embargo, aclara que los empresarios podrán experimentar cierto alivio al volverse más caras las manufacturas que compiten con la producción de las pymes nacionales.

"Si bien (con la devaluación) uno se vuelve más competitivo en el corto plazo, en nuestro caso, por ejemplo, el costo más alto que tenemos es en los envases de vidrio, ya que la empresa que nos vende el vidrio y las tapas ajusta sus precios de acuerdo al dólar. Nuestros costos más relevantes están en dólares así que la única ventaja de la devaluación viene de la mano del deterioro del salario real, lamentablemente", explica a Pyme Guido Agostinelli, CEO de Geson, una pyme que actualmente elabora e importa productos gourmet pero que hasta 2015 exportaba regularmente a Chile, España, Francia e Inglaterra. "El problema en la Argentina es que nunca sé por cuánto tiempo se mantienen los precios", añade.

En el mismo sentido, Martín Pacheco, fundador de Bazar Magia, una empresa que desde hace 25 años abastece de trucos de magia a profesionales y aficionados y en la actualidad exporta el 70% de su producción, celebra el "empujón" que le da la suba del tipo de cambio a la hora de exportar, algo que, asegura, le permitió a la empresa volver a vender productos que habían tenido que retirar del mercado internacional, pero, sin embargo, destaca que lo prioritario es lograr estabilidad cambiaria, para poder planificar a mediano y largo plazo.

"El tipo de cambio alto nos pone en una situación complicada debido a la incidencia que tenemos de insumos importados, como los metales y plásticos, que se cotizan en dólares", detalla Pacheco, y explica que la proporción de esos insumos de producción extranjera alcanza el 30% en algunos productos.

El rol del Estado

Analistas y empresarios argentinos coinciden en que la acción política es clave para revertir este escenario, mediante la implementación de medidas de corto, mediano y largo plazo. “La devaluación por sí sola no ayuda a exportar más bienes industrializados. No alcanza. Hace falta organizar ferias, rondas de negocios, todo tipo de eventos que unan al exportador con los potenciales importadores”, asevera Guido Agostinelli, CEO de Geson.

Para el empresario, el contacto cara a cara con el potencial comprador es esencial en su rubro, donde se valora el poder probar el producto y conocer a sus fabricantes. En diálogo con El Cronista Pyme, expresa su reclamo por el retorno de este tipo de políticas de fomento a la exportación: “Antes, cuando queríamos participar de ferias internacionales, nos subvencionaban los stands, que quedaban a precios muy económicos. Eso, que fue clave para permitirnos exportar, hoy se levantó, se desmanteló todo”.

“Como importadores que somos, nos pagan pasajes de distintos países para que vayamos a conocer sus productos y los importemos. No entiendo por qué acá no hacemos lo mismo”, añade Agostinelli. “Se necesita un mayor acompañamiento con políticas de ayuda más cualitativas”, concluye.

A fin de 2017, el Gobierno creó Exporta Simple, una plataforma online que busca simplificar trámites de exportación a pymes y permite cotizar y coordinar envíos al exterior con solo contar con clave fiscal nivel 3 de la AFIP, sin la necesidad de estar incluido en el registro de importadores y exportadores de la Aduana argentina.

Aunque recibió críticas por los elevados costos de envíos que puede implicar su utilización, dado que se utilizan servicios postales, hay empresarios que celebran su puesta en marcha.

En Bazar Magia, por caso, utilizan Exporta Simple con buenos resultados para vender sus productos en los Estados Unidos, Japón, Europa y Corea. “Era algo que existía hace muchos años en la región y acá nadie lo había hecho hasta ahora”, señala. “Al empujón que da el tipo de cambio, se suma esta plataforma, que nos ahorra el costo del despachante de aduana”, expresa Martín Pacheco, su fundador.

Marcos Cohen Arazi, economista en Ieral Pyme Fundación Mediterránea, por su parte, también ve con optimismo el programa y la posibilidad que brinda a las pymes de simplificar el proceso para exportar. Aunque reconoce la dificultad que implican los costos logísticos altos, destaca que se trata de una herramienta a ser aprovechada por segmentos que tengan un gran componente de valor en poco volumen o poco peso. “Es una mejora cualitativa muy significativa disponer de este programa, por su parte posiblemente sus efectos a nivel cuantitativo sean moderados o bajos inicialmente”, señala.

Comentarios2
Chris MB
Chris MB 18/11/2018 06:46:23

Test5

Nicolas Ferreyra
Nicolas Ferreyra 18/11/2018 05:22:51

Lo tuve que leer tres veces. No pod�a creerlo. La nota HACE REFERENCIA AL 2017. Muchachos estamos terminando el 2018 y el peso se devalu� 110% este a�o. Es de TERROR: publicaron una nota de hace un a�o? .