Dólar y pymes: alertan sobre “circulo vicioso” que impacta en distintos frentes

En un mano a mano, el economista Camilo Tiscornia, al frente de CyT Asesores Económicos, analizó el impacto de la suba del dólar sobre las pymes y adelantó que, si el tipo de cambio sigue "subiendo alocadamente" es muy difícil cortar con la inflación.

CAMILO TISCORNIA,

CAMILO TISCORNIA,

Hasta fin de abril, la economía argentina venía marchando -con algunos sobresaltos y asignaturas pendientes- en un sendero de crecimiento y perspectivas positivas para casi todos los sectores productivos. Pero entonces una serie de factores cambiaron radicalmente el panorama. La fuerte devaluación de la moneda a partir del 24 de abril, el rebrote inflacionario, la disparada de las tasas de interés, en un contexto de tarifas de servicios públicos que siguieron actualizándose y el impacto de la sequía en la primera parte del año, derivaron en un enfriamiento de la actividad económica, caída del consumo y estiramiento de la cadena de pagos, todos factores que afectan particularmente a las pequeñas y medianas empresas.

"Estamos atrapados en una especie de círculo vicioso", aseguró el economista Camilo Tiscornia, director de CyT Asesores Económicos, en diálogo con El Cronista y destacó que "el tipo de cambio real es bastante razonable pero la inflación sigue alta y eso va comiendo competitividad".

¿Cómo impacta la devaluación en la actividad económica y en especial en las pymes?

Estamos en un momento muy complicado, aunque el impacto de la devaluación es muy dispar. Lo que le está pegando a todo el mundo, y negativamente, es que la devaluación ha generado inflación y el modo de contenerla es con una tasa de interés que es tremendamente alta.

Esto está generando problemas financieros a todas las empresas y lógicamente mucho más a las pymes, que son las que tienen más dificultades para acceder al crédito. Por otro lado, la inflación no compensó toda la devaluación, hubo una mejora de competitividad importante para los productores locales, y eso es algo positivo, pero hoy está todo muy pinchado por el temor y la caída del salario real.

¿El tipo de cambio está hoy en un nivel de equilibrio o hay que esperar mayor depreciación del peso?

El nivel de equilibrio es muy difícil de definir, siempre es muy variable, aunque hay referencias de momentos históricos en que el tipo de cambio parecía razonable. El nivel actual de tipo de cambio real (ajustado por inflación) es bastante razonable, pero el problema es que como la inflación sigue alta, eso va "comiendo" la competitividad.

Por eso, salvo que hubiera una recomposición rápida de la confianza, que no parece el escenario más probable, en este contexto diría que el dólar tiene que seguir subiendo para compensar mínimamente la inflación. Pero, con la desconfianza que hay ahora, habrá momentos, como está pasando últimamente, con saltos del tipo de cambio, después baja un poco, queda unos días y después vuelve a subir, una tendencia que irá acompañando la inflación.

¿Hasta cuándo puede mantenerse esa tendencia?

El momento clave va a ser el ingreso de los dólares de la cosecha.

¿Se refiere a la liquidación de la cosecha gruesa a partir del segundo trimestre de 2019?

No, la cosecha fina también. Ya en noviembre hay cosecha de trigo, viene una cosecha bastante buena y el precio no es nada malo. Pero el problema es que hoy no hay obligación de liquidar las divisas. Sin embargo, los productores vienen de una mala cosecha y eso puede jugar a favor de la liquidación, porque las tasas de interés para financiar la espera están muy altas, con lo cual debería haber algo de liquidación.

¿El nivel de tasas de interés es un obstáculo para el negocio de las pymes? En los bancos superan el 45% y en el circuito informal pueden llegar al 100%.

El nivel de las tasas es la consecuencia de tener que enfrentar la situación que estamos enfrentando. En la Argentina los movimientos del tipo de cambio son una forma de corregir un problema de déficit externo, como han tenido Brasil, Colombia o Chile. Ante eso, en un esquema de tipo de cambio flotante como el actual, lo lógico es que el tipo de cambio suba. La diferencia es que en esos países la devaluación no provoca tanta inflación.

¿Qué sector ve hoy más complicado dentro del universo pyme?

En las economías regionales hay una de cal y una de arena, la mejora de competitividad las debe ayudar pero las altas tasas de interés complican mucho financieramente. También hay pymes relacionadas con software o servicios que andan muy bien ahora porque han recuperado competitividad. Pero las pymes industriales están un poco más complicadas. Muchas de ellas trabajan quizá para una empresa grande, por ejemplo autopartistas o talleres textiles, y en este momento está todo bastante difícil. Siguen teniendo la ventaja de la mejora de la competitividad cambiaria, que protege un poco frente al producto importado, pero están ante un mercado doméstico que está muerto y encima con un costo de financiamiento muy alto.

¿Los sectores volcados a la exportación pueden liderar la recuperación?

Eso va a ser lento. La mejora del sector externo ante un problema de este tipo pasa, más que nada, por la caída de las importaciones. Si se ven los últimos datos de comercio exterior, lo más llamativo es la caída de las importaciones, también hay caída de exportaciones pero fundamentalmente, por la sequía y la menor cosecha. Las únicas exportaciones que en julio crecieron en volumen fueron las industriales.

¿Esto tiene que ver solo con el tipo de cambio?

Tiene que ver con el tipo de cambio pero también con Brasil que no está creciendo lo que se esperaba pero está un poco mejor respecto de hace tres o cuatro meses. La devaluación corrigió el atraso cambiario y esto va a ser positivo si se puede normalizar el aspecto financiero.

¿La apuesta fuerte es que la demanda brasileña traccione las exportaciones?

Sí, pero lo que ocurre es que eso no lo controla uno. Hay que recrear la confianza, que los mercados financieros crean en las cuentas fiscales y que eso permita ir bajando la tasa de interés. Pero el Banco Central ya anticipó que no bajará las tasas hasta que no vea que la inflación cede y para eso también el tipo de cambio tiene que estabilizarse un poco, si sigue subiendo alocadamente es muy difícil cortar con la inflación. Estamos atrapados en una especie de círculo vicioso.

Cadena de pagos, centro de la escena

En las últimas semanas, se instaló con fuerza en la agenda de las pymes el alargamiento de plazos de pago y en casos extremos, la ruptura de la cadena. Para Camilo Tiscornia, director de CyT Asesores Económicos, hay "una combinación muy mala entre la caída de las ventas por la baja del consumo y las altísimas tasas de interés" y agregó que "en ese contexto se corta siempre la cadena de pagos". Advirtió que eso afecta en especial a las pymes porque no tienen fácil acceso al crédito para capital de trabajo y dijo que allí debe actuar el gobierno, con líneas a tasas preferenciales o postergando vencimientos impositivos.

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