Día del Padre: cómo compatibilizan la paternidad cinco emprendedores full time

Los responsables de Tienda Nube, Restorando, Onceloops Media, Contabilium y Bambox abren las puertas a la intimidad de su experiencia con la paternidad como clave en el crecimiento de sus negocios.

Día del Padre: cómo compatibilizan la paternidad cinco emprendedores full time

Cambiar pañales, preparar mamaderas, sacrificar horas de sueño, adaptarse a nuevas rutinas y ser más compañeros con las madres de sus hijos son realidades por las que deben pasar los padres de hoy. Y, si a eso se suma el hecho de liderar su propia compañía, la agenda de actividades parece estar casi completa. En la previa del Día del Padre, los responsables de Tienda Nube, Restorando, Onceloops Media, Contabilium y Bambox cuentan los desafíos y enseñanzas que les generan compatibilizar la paternidad con un emprendedurismo full time.

 

“La principal diferencia es la dedicación horaria,:antes trabajaba todos los días de 9 a 20.30 e incluso los fines de semana y, con la llegada de mi hija, tuve que aprender a ser más eficiente, revisar las prioridades, concentrarme en las actividades de más impacto y sobre todo a delegar más”, cuenta Santiago Sosa, padre de Mili y CEO y cofundador de Tienda Nube, la plataforma que permite crear tu propio e-commerce.

 

La niña, que hoy tiene un año y cinco meses, vino con un “pan abajo del brazo”: “Se adelantó un mes y, camino al hospital, nos llega una propuesta de inversión que veníamos negociando hacía meses. Por suerte salió todo bien, Mili nació un viernes a la noche; el sábado y domingo estuve revisando la propuesta en el hospital con ella a mi lado; y el lunes negociamos el acuerdo en la clínica mientras aprendíamos a cambiar pañales”, recuerda Sosa.

 

Respecto a aquellas cualidades que se compatibilizan o diferencian entre el rol de padre y el de emprendedor considera que “se comparte el amor por lo que uno hace”. “Cualquier posición ejecutiva requiere un esfuerzo, carga y exigencia muy alta, y si uno no es apasionado o no ama lo que hace, es imposible hacerlo bien”, amplía Sosa sobre las similitudes; en tanto señala que “la diferencia principal es la paciencia que uno tiene en las relaciones: a un bebé se le perdona todo, en cambio a un equipo de alta performance no porque la vara está alta y se esperan resultados rápidos”.

 

“Me gustaría transmitirles a mis hijos un espíritu de meritocracia, sobre todo porque nacieron en una posición privilegiada donde, espero, que techo, comida, educación y cariño nunca falten; que no den nada por sentado; y que aprendan a ganarse su propio pan, a través del esfuerzo y del trabajo. O sea, que creen su propio destino”, señala Sosa y agrega: “Ser papá es la experiencia más linda del mundo, es una forma de amor inexplicable. Eso sí, también es muy cansador, hay que planificarlo bien, pero con dedicación, esfuerzo y sacrificio, creo que se puede ser un excelente papá y un excelente profesional”.

 

Por su parte, Franco Silvetti, Chief Operating Officer y cofundador de Restorando, dice que la paternidad no cambió su ritmo de trabajo, pero le enseñó a ser más flexible, en especial con sus momentos de ocio para que coincida con una total disposición hacia su rol de papá. “Sigo trabajando con la misma intensidad y la misma cantidad de horas, pero trato de estar en momentos específicos como el del baño o de verlo más tiempo mientras está despierto”, explica el padre de Juan Bautista, de tres años. Agrega que la principal coincidencia entre ambos roles es la "responsabilidad incondicional", ya que pone lo mejor de sí para que salga de la mejor manera y por eso desea que su hijo aprenda de él a “ser perseverante con los sueños, porque las cosas se consiguen con mucho esfuerzo; entender que ‘está bien equivocarse’ ya que hay que verlo como un aprendizaje constante; y en especial que hay que disfrutar mucho del camino".

 

El CEO de Onceloops Media, Sebastián Mellino, también padre de Lola y Nina, de 7 años y de un mes y medio, cuenta que uno de los principales cambios que experimentó después de ser padre es la necesidad de “ocuparse un poco más por su salud”. Para él las cualidades que comparte como padre y ejecutivo son “el respeto, la responsabilidad, la voluntad y sobre todo el coraje”. “A mis hijas les muestro que la vida del emprendedor es difícil e implica básicamente vivir en riesgo, pero que es maravillosa la sensación de libertad inmensa que se siente al armar equipos que cumplen sueños”, cuenta y agrega: “Quiero que sepan que es preferible seguir la intuición y errar que elegir con miedo y acertar; porque de los errores se aprende, pero con el miedo tarde o temprano se pierde”.

 

Leandro Halfon, CEO y Fundador Contabilium, plataforma que ayuda a profesionales independientes, pymes y grandes firmas a llevar de forma simple su administración y contabilidad, cuenta que hace tres años al mismo momento que lanzó comercialmente su startup nació su hija Delfina. “¡Tuve dos hijos en simultáneo!”, exclama y cuenta que hoy a esa experiencia de ser papá emprendedor se le acaba de sumar Emma, de apenas un mes.

 

“Cuando uno emprende genera una especie de simbiosis con su proyecto y lo lleva consigo a todos lados, partiendo también de un gran entusiasmo y las ganas de que crezca y dé sus frutos. Ahora, tener a mis hijas me hace llevar todo ese amor conmigo y tener otras perspectivas presentes a la hora de encarar cualquier situación que demande mucho de mí. Al principio cuesta, pero con el tiempo y predisposición, uno se acomoda. Si bien hay un refrán que dice ‘No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy’, hay veces que es mejor hacerlo mañana”, dice. ”Ambas tareas implican disciplina. Ser paciente, constante y tener confianza son cualidades; pero el ser cariñoso y baboso es una clara diferencia”, expone Halfon. En ese sentido, explica que confía “plenamente en la energía y el espíritu emprendedor” por eso a la hora de transmitirle una enseñanza a sus pequeñas les dirá que “si tienen una visión, trabajen hasta cumplirla porque la mente es un factor decisivo a la hora de setearse metas y objetivos”.

 

Por último, Charles Carette es cofundador junto a Timothée Jaufrette y Rémi Beaufils de Bambox, una startup argentina con sello francés para comprar productos para bebés y niños pequeños a precios de promoción sin moverse de casa. La plataforma acaba de lanzarse y por ahora está presente en la Ciudad de Buenos Aires. Surgió para optimizar el tiempo y el dinero de una nueva generación de padres. Ninguno de los tres fundadores tiene hijos aún y cuentan que se inspiraron en la experiencia de sus amigos cercanos y familiares.

 

“Empezamos cada día a tener más amigos con hijos y vimos la cantidad de tiempo y energía que les tomaba las compras de cosas tan básicas como son los pañales: comparando el precio, recorriendo todos los supermercados o esperando en la fila de una farmacia a las 23.00 hs. para finalmente no encontrar la promo que los hizo ir allí en un principio”, cuenta Carette y explica que, para que la oportunidad que vieron en el mercado tomara forma, fue imprescindible la ayuda de mujeres madres y ya expertas en estos menesteres que hasta les hicieron “llegar invitaciones para cambiar los pañales de sus bebés”.

 

Carette dice que desde siempre tuvo la idea de ser papá y asegura que la relación que empezó a generar con los usuarios de Bambox lo motivan aún más y cuando lo sea le gustaría transmitirles a sus hijos “la curiosidad, la resiliencia y el optimismo”.

 

“Aún no somos padres, pero estamos en contacto cada día con ellos y vemos similitudes. Por ejemplo, nuestros usuarios realizan compras hasta las 3 de la madrugada, y ser padre o ser emprendedor es un trabajo 24/7 por eso admiramos a los que consiguen ser emprendedores y padres al mismo tiempo. Una diferencia fundamental entre ser padre y ejecutivo se puede ver en el ‘Fail fast, fail often’ de los emprendedores que se traduciría como ‘fracasar rápido, fracasar a menudo’ y significa que la mejor manera para aprender y hacer evolucionar las ideas es cometiendo errores, pero hay que hacerlo rápido ya que los recursos son limitados en el mundo startup. No imagino un padre o una madre usando ese lema al momento de cuidar a su bebé. Si bien, uno aprende a ser padre con su bebé, cometer errores no se vuelve un objetivo de aprendizaje”, concluye.

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