De comida orgánica a productos deportivos, las oportunidades para las pymes exportadoras

Catalina Pulido Abondano, gerente de Tax & Legal de PwC Argentina del equipo de Comercio Exterior y Aduanas, analiza los desafíos y oportunidades que se presentan para las pymes exportadoras en el marco de la pandemia de Covid-19. 

De comida orgánica a productos deportivos, las oportunidades para las pymes exportadoras

De acuerdo al GPS Empresas del Ministerio de Producción, hay unas 605.000 firmas privadas generadoras de empleo en el país, de las cuales, el 83% son microempresas y el 16,8%, pymes. Entre las exportadoras, se contabilizan poco más de 9600 organizaciones. Y, si bien el contexto, marcado por la pandemia de Covid-19 y una aguda crisis económica, no resulta alentador, existen pequeñas y medianas empresas albicelestes que, aún en la adversidad, lograron colocar sus productos y servicios en el mundo.

En un mano a mano, Catalina Pulido Abondano, gerente de Tax & Legal de PwC Argentina del equipo de Comercio Exterior y Aduanas, analiza los desafíos y oportunidades que se presentan para las pymes exportadoras. 

 
¿Cómo está resultando este año en términos de Comercio Exterior para la Argentina y, sobre todo, para las pymes?   

Siguiendo a organismos internacionales, como la Organización Mundial del Comercio, inicialmente se previó una caída del comercio mundial de entre el 13% y 32%, augurando un golpe menos severo para países menos industrializados como la Argentina. Si bien aún es temprano para poder emitir un reporte de daños objetivo, con los datos que tenemos hasta ahora, puede inferirse que esos pronósticos no fueron errados, conforme surgen de las cifras del Indec hasta julio 2020 y es que, si el peor escenario rondaba los 30 puntos, el hecho de que la Argentina haya limitado ese pronóstico a una caída del 17,5% interanual en sus cifras de intercambio hasta julio debería considerarse, cuanto menos, como un resultado no tan adverso. Máxime, si se tiene en cuenta que veníamos con un incide a la baja desde antes que sucedieran las particulares circunstancias de este año, con una baja de intercambio interanual para 2019 respecto de 2018 de 10,2%. 

En definitiva, si bien es innegable el duro impacto para la Argentina, puede inferirse, aun por derrotista que suene que, dado el contexto, no estuvimos tan mal como se esperaba y menos aún, considerando el deteriorado estado del que veníamos en 2019. 

¿Cómo incide este mercado internacional no tan “dañado” para las pymes? 

Ciertamente limita aún más sus posibilidades de internacionalizar sus operaciones, el decrecer del comercio exterior las remueve con mayor facilidad que a sus grandes competidores, aunque, siguiendo con el cliché de que la crisis es oportunidad, también coacciona la posibilidad de que éstas vean oportunidades en el mercado internacional más que en el local

¿Cuáles son los sectores que están teniendo mejor desempeño, a pesar del contexto y de la crisis?   

Lo que impidió un daño de mayores proporciones fue el sector de materias primas y agropecuario. El primero de ellos incluso logró resultados positivos por encima de los 40 puntos interanuales en junio. 

Si bien este crecimiento no fue sostenido en la totalidad de lo que va del año y tuvo gran incidencia las temporadas de cosecha, fue notorio cómo el sector supo sortear e, incluso, aprovechar el excepcional momento del mercado mundial

No tanto así el sector de manufacturas agropecuarias que, si bien logró salir bien parado en medio del negativo contexto, no llegó a revertir el resultado, quedándose con el título del menos perdedor entre los restantes sectores exportadores. 

¿Cuáles fueron los más perjudicados?   

El sector que obtuvo el mayor daño fue el de manufacturas industriales. El contexto castigó con mayor impacto en este rubro que cedió abruptamente (58,3% en abril de 2020) ante la crisis global, donde la prioridad cambió totalmente de foco hacia los productos primarios. 

Agrava el panorama el hecho de que los pronósticos más próximos no esperan una recuperación activa o acelerada del sector, extendiendo a largo plazo los estimados favorables y de reactivación. 

En menor medida se vio perjudicado el sector de combustibles y energía que, si bien reaccionó frente al freno mundial, tomó rápidamente las señales de recuperación en diferentes partes del mundo a partir de junio, evitando así el continuar en una tendencia bajista tan amplia como la del primer semestre del año. 

¿Qué perspectivas de crecimiento podría abrir el desarrollo del comercio exterior para la Argentina?  

Bajo un nivel de incertidumbre tan alto como el que aún existe mundialmente, la Argentina podría reducir su negativa performance en un futuro cercano. El hecho de que los sectores estrella de la pandemia -productos primarios y agropecuarios- representen mínimamente el 50% de la cartera exportadora del país da pie a cierto optimismo

Optimismo cuidado, ya que no podemos descansar solamente en la actividad de estos rubros para emprender el camino a la recuperación, sino aprovechar la relativa estabilidad de ellos para apalancar la reconstrucción de sectores más vulnerables, haciendo foco en contrarrestar el pronóstico de su lenta rehabilitación. 

Si las políticas y acciones que se toman a futuro son efectuadas a partir de un análisis de daños no solo del Covid-19, sino de aquellas condiciones que llevaron a la caída previa, el país tiene todas las condiciones para salir fortalecido. 

  

 ¿Cuáles son las principales trabas que enfrentan las pymes exportadoras?  

Según nuestra encuesta “Expectativas 2020 - Pymes en Argentina”, la mayor preocupación de este tipo de empresas refería a la presión tributaria y la inflación, y precisamente son estos factores los más decisivos a la hora de exportar. 

Si bien en el marco de la crisis se extendieron ciertos beneficios a las pymes para el pago de derechos a la exportación, el tener que afrontar el cuantioso pago de los tributos a fin de poder realizar un envío al exterior -del cual generalmente no se tiene adelanto alguno- es claramente uno de los principales escollos para la actividad exportadora de las pymes

Si a ello se suman los altos costos internos de producción en constante suba, producto de la inflación, el escenario se complejiza todavía más, desincentivando iniciativas incipientes que se esfuman cuando nuestras pymes toman conocimiento de la pérdida de competitividad que tienen en comparación con otros mercados. 

¿Cuáles son las principales trabas que enfrentan las pymes para desarrollar su primera exportación?   

Si sobrepasaron las preocupaciones de la inflación y la carga tributaria, el siguiente problema debería ser menos difícil de llevar. No obstante, en muchas ocasiones, las pymes se paralizan con mayor temor ante los requisitos técnicos y solicitudes ante el servicio aduanero. Es habitual que la falta de conocimiento del rubro y su tecnicidad lleve a importantes demoras en la gestión y cumplimiento de los requisitos legales de la exportación, generando importantes costos adicionales que pueden ser evitables con un asesoramiento adecuado. 

Sobresalen en el sector los problemas relacionados con la importación de los insumos necesarios para la producción a exportar, en específico, las licencias de importación, o las restricciones de cambios del complejo y vasto marco regulatorio del Banco Central. Otro factor que muchas veces genera problemas para los exportadores y, en mayor medida a las pymes, tal vez por la falta de práctica, son las pautas aduaneras muy técnicas y específicas, como es la correcta determinación del valor en aduana de los bienes para su exportación o la reciente entrada en vigencia de los precios de referencia de exportación

Todas estas cuestiones técnicas resultan cruciales para llevar a cabo con éxito una exportación, más aun, existe la posibilidad que un análisis previo de las condiciones de las operaciones pueda traer aparejada una reducción de gastos y costos por la aplicación de regímenes promocionales como pudiera ser el "Exporta Simple". 

Catalina Pulido Abondano, de PwC Argentina.

¿Qué oportunidades cree que se abren para las pymes que puedan colocar sus productos y servicios en el exterior?   

En este momento de grandes cambios y profundas modificaciones, la adaptabilidad de las pymes puede dar lugar a grandes oportunidades en el mercado internacional. Empresas que ante la necesidad decidieron iniciar la producción de productos customizados para la pandemia hoy siguen generando réditos de su capacidad de reinvención. 

Ahora más que nunca, las oportunidades están para aquellos mercados que son capaces de reconstruirse a partir de las necesidades del contexto. En productos es muy amplia la gama de opciones, desde comida orgánica y productos deportivos por la explosión del estilo de vida saludable, hasta productos de mayor especialización como medidores de temperatura a distancia y otros objetos de uso diario que ya hacen parte de la nueva normalidad. 

En servicios, el cambio de perspectiva en el mundo acerca de que todos podemos trabajar de forma remota ha abierto inmensamente las posibilidades para las pymes, servicios que antes solo se prestaban de forma presencial ahora son utilizados 100% virtual. 

Se instaló en el colectivo general que las formas de conectarnos son distintas y, ello claro está, abre nuevas oportunidades para la pymes en servicios que tradicionalmente no lo eran, como emprendimientos relacionados con el cuidado de la salud mental, actividad física, cuidado personal, enseñanza, etcétera. 

¿Cuáles son los mercados que, hoy, pueden resultar más atractivos para los envíos locales?  

Los mercados más adelantados o menos golpeados por la emergencia sanitaria, en general, van a tener una mayor tasa de recuperación y, por lo tanto, mayor nivel de aceptabilidad para nuestros productos y servicios. Apuntar a aquellas economías que están viviendo el rebote de la caída puede derivar en ingresar en alza a nuevos mercados. 

Países de Asia Oriental y el Pacífico, así como algunos europeos, son buenos ejemplos de ello con previsiones de crecimiento en su PBI, aun en este contexto.  

Shopping