Conexión global: el puente de la Argentina al mundo de los negocios

Cómo aprovechar el trabajo colaborativo con las cámaras binacionales para no caerse del mapa. Las coordenadas de un país en el globo pueden ser determinantes para su inserción en la economía internacional. Las oportunidades para las pymes.

Cómo aprovechar el trabajo colaborativo con las cámaras binacionales para no caerse del mapa.

Cómo aprovechar el trabajo colaborativo con las cámaras binacionales para no caerse del mapa.

Estar conectados y trabajar en forma colaborativa es clave para no caerse del mapa. Incluso, para las pymes. Las cámaras binacionales estimulan el intercambio comercial. Las funciones que tienen son varias, pero hay una que es su hilo conductor: dar soporte. La labor de estas entidades es tan amplia como los socios que las integran, desde profesionales y emprendedores, hasta pymes y multis.

Las actividades que realizan estas asociaciones podrían dividirse en dos grupos. Así lo explica Daniela Martin, directora de Gestión de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham), la más grande entre los más de 30 entes bilaterales que hay en el país. "Están los aspectos más bien 'internos', como el trabajo que realizamos con el Gobierno en sus niveles nacional, provincial y municipal; o la participación en discusiones sobre marcos regulatorios, que apunten a facilitar la llegada de inversiones o que propicien el comercio. También apuntamos a agilizar procesos aduaneros o respaldar programas como Exporta Fácil", sintetiza.

"En la función 'externa' reabrimos el área de trade & investment, con el fin de facilitar la exportación e importación, participamos con las empresas en distintas ferias y coordinamos misiones comerciales para que los locales viajen a los Estados Unidos (y a la inversa). En abril, podría partir una a Alabama", dice.

Barbara Konner, vicepresidenta Ejecutiva de la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK), comenta al respecto: "Ofrecemos servicios integrales en comercio exterior y facilitamos la cooperación tecnológica a fin de aumentar la productividad de las industrias y fomentar la integración entre la investigación científica, el sector académico y el privado". La AHK nuclea a 400 socios de servicios e industria.

En igual sintonía, se expresa Ernesto Fernández Taboada, director Ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentino-China. "Ayudamos a las empresas locales a encontrar la posibilidad de exportar y a las chinas a contactar a su contraparte adecuada. El acceso a China es visto como riesgoso, por eso a los socios les suministramos información del mercado y los ayudamos con el mandarín y con los protocolos de negocios y culturales", se explaya.

Barbara Konner, de AHK Argentina.

Para Australia, es desafiante que se echen amarras en la tierra de los canguros. "Buscamos consolidar un esquema on-to-one, promoviendo joint ventures y transferencia de tecnologías", sintetiza Diego Temperley, presidente de la Cámara de Comercio e Industria Argentino-Australiana (AusCham). Por su lado, la labor de la Cámara de Comercio Italiana en la Argentina pone de manifiesto la tarea de ser federal. "Nos comprometimos con las provincias en business development para gestionar y consolidar proyectos de cooperación y desarrollo internacional", dice su gerente, Claudio Farabola.

Las cámaras tienen una relación "muy arraigada" con otros organismos, manifiesta Jorge Zabaleta, presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Brasileña (Cambras). "Nos apoyamos en un vínculo muy fuerte a nivel Gobierno, con Cancillería, el Ministerio de Producción y funcionarios de ambos países; es muy fluido el contacto con el embajador y tenemos línea abierta con el gabinete económico de la Embajada", destaca.

Caja de herramientas

Los requisitos para asociarse a una cámara son mínimos. Basta cumplir con determinadas obligaciones: en el caso de una empresa, por ejemplo, que esté constituida como tal, que presente su balance y otros documentos estándar a la hora de afiliarse a una organización. Luego, puede haber entrevistas en las que se evalúa el potencial y los intereses del futuro socio y donde se produce el primer acercamiento a la cámara, a sus valores y principios éticos y a sus otros miembros.

Las cámaras estimulan el intercambio. Sus funciones son varias pero hay una que es su hilo conductor: dar soporte.

El punto común en todas es el pago de una cuota social (o membresía, como se denomina en AmCham), que suele variar según la dimensión del afiliado o bien por su categoría: socio adherente y socio activo, como en la cámara del país asiático, que ostenta unos 340 socios. Otra opción es la que maneja AusCham. "Hay una cuota anual estándar y luego una categoría de socio patrocinador o sponsor que paga el doble, pues goza de mayor visibilidad", distingue Temperley. En ningún caso, se segmenta por la facturación de la compañía o por la cantidad de personas que la componen.

Daniela Martin, de AmCham.

Para los empresarios o emprendedores, la capacitación es crucial para poner la mira más allá de la frontera. El reto es ser más competitivos, y a ello orientan sus programas las cámaras. Los socios quedan habilitados a participar de eventos y ferias, y pueden sumarse a comisiones de trabajo e integrar misiones comerciales. Además, acceden a actividades de formación.

Estas pueden ser intracompany, como en el caso de AmCham, que provee entrenamientos que alcanzan a los distintos públicos de las compañías; o bien pueden trascender a los socios para alcanzar a instituciones universitarias, asociaciones profesionales y organizaciones sin fines de lucro, en las que se dictan cursos.

Farabola introduce lo que podría llamarse capacitación intrasocio: "Cada año formamos a unas 500 empresas sobre temas específicos". Las pymes representan un 80% de los 230 adherentes a la entidad, y sobresalen rubros como automotriz y mecánica agrícola, construcción, eléctricoelectrónico, metalmecánico, salud.

"Si bien las relaciones bilaterales siempre fueron sólidas, hoy experimentan un momento de auge. Esto se traduce en oportunidades para ambos países", reconoce la vocera de la cámara germana. Y analiza: "Hay potencial de crecimiento, principalmente en la agroindustria, así como en energías convencionales y renovables. En materia de productividad, las compañías alemanas pueden dar un aporte relevante".

Jorge Zabaleta, de Cambras.

Desde Cambras, hacen hincapié en cómo cambió el acercamiento al Estado, pues consideran que la reciprocidad es más fluida. "Antes la relación era más restringida Y limitada", señala Zabaleta.

Una oportunidad

La Argentina tiene los recursos para tomar el timón, pero deberá esforzarse si quiere torcer el rumbo. Fernández Taboada sostiene: "Hay déficit comercial, la meta es equilibrarlo y para ello hay que exportar más". Pese a ello, las perspectivas son buenas. En 2008, Pekín elaboró un documento en el que instaba a organizaciones del ámbito público y privado a acercarse a América latina y el Caribe. Esa iniciativa llevó a que el acercamiento fuera prolífico. "Cada año tenemos tres o cuatro productos nuevos que desembarcan en China", recalca el director.

Pero la riqueza de la tierra albiceleste no se acaba allí. "Se concretaron inversiones en el país por u$s 1.000 millones en minería, turismo, agricultura y energías renovables. Y, dado el interés en la producción local de litio, esta cifra aumentará a corto plazo al menos un 50%", dice Temperley.

Ernesto Fernández Taboada, de la Cámara de Comercio Argentino-China.

"La Argentina atravesó cambios que la posicionaron dentro del mapa que las firmas miran para invertir; trabajaremos con ese goal", apunta Martin. "El desafío es que la pyme italiana se anime a regresar. En 2017 se realizaron misiones para reactivar el comercio", plantea Farabola.

Entre Europa y la Argentina

La cooperación y el diálogo marcan el camino de las relaciones en un mundo globalizado. No es extraño que se consoliden bloques de integración comercial; y las instituciones se preparan para darles respuesta.

El 20 de marzo de 2014, las cámaras de Alemania, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Polonia y Suecia fundaron la Eurocámara Argentina (ECA), que daría luego la bienvenida a Croacia, Dinamarca, España e Irlanda. Su misión es promover relaciones socio-económicas bilaterales y regionales entre la Argentina, el Mercosur y la Unión Europea. La ECA no tardó en convertirse en interlocutor de intereses, inquietudes y proyectos de la comunidad de negocios europea en el país.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar