Capello: "Si gana Cristina, volverían las turbulencias financieras"

El presidente del IERAL, Marcelo Capello, habló sobre las implicancias financieras que podrían tener los resultados de las elecciones legislativas para las pymes y las medidas más urgentes que requiere el sector. 

Marcelo Capello, presidente del IERAL.

Marcelo Capello, presidente del IERAL.

A menos de una semana de las elecciones de medio término, Marcelo Capello, presidente del Ieral de Fundación Mediterránea, habló con El Cronista sobre las consecuencias que podrían tener los resultados de los comicios para las pequeñas y medianas empresas.  

Para el economista, un triunfo de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires “despejaría el panorama sobre la posibilidad de que, en un futuro próximo, regresen las políticas populistas”. Además, hizo alusión a las reformas más urgentes que deberían tratarse en el Congreso y sobre cuáles prevé que serán los sectores ganadores y perdedores del próximo año. Así como también qué impacto podrían tener las inversiones en el sector.

¿Qué impacto pueden tener las elecciones legislativas en la economía y, puntualmente, en las pymes?

El resultado determinará, en gran medida, si el gobierno nacional consolida su poder político y su capacidad para avanzar en la aplicación de su programa económico, así como el grado de credibilidad que éste generará en los agentes económicos, con relación a sus posibilidades de resultar exitoso. En función de ello, las políticas nacionales que benefician a las pymes podrán ampliarse y consolidarse, así como las que las perjudican podrán hacerlo también.

¿Sería muy distinto el panorama si gana Cristina Fernández en Provincia y no Bullrich, como dicen las encuestas?

Como se dijo, si gana Bullrich, en la provincia de Buenos Aires se consolidaría políticamente el gobierno nacional y despejaría, en buena medida, la incertidumbre respecto de la capacidad del Gobierno para seguir aprobando reformas. También despejaría el panorama sobre la posibilidad de que, en un futuro próximo, regresen las políticas populistas. Si, por el contrario, ganase Cristina, volverían las turbulencias financieras, subiría el dólar y por esta vía aceleraría la inflación, que le ganaría a los salarios y así abortaría la incipiente recuperación del consumo que actualmente se observa. En ese escenario podría complicarse el financiamiento al Estado, y, si esto diera lugar a un mayor ajuste en el gasto público, afloraría la recesión. Si, por el contrario, se afrontase con mayor emisión de moneda, aceleraría la inflación. La suba de tasas a que daría lugar también complicaría financieramente a las pymes.

Desde el Congreso, ¿cuáles son las reformas más urgentes que deberían hacerse para mejorar la situación de las pymes?

Entre los mayores problemas de las pymes se hallan la alta presión tributaria y los elevados los costos laborales, salariales y no salariales. Por ende, las reformas más urgentes deberían apuntar a bajar algunos tributos, especialmente el Impuesto al Cheque e Ingresos Brutos, y a reducir costos laborales, vía reducción de contribuciones patronales y con la modificación de ciertas regulaciones que incrementan el costo y/o reducen la productividad laboral. Por supuesto, también se necesita expandir el crédito a las pymes a tasas razonables e incentivar la innovación y el uso de la tecnología.

Se habla de la famosa "lluvia de inversiones". En caso de que esta se concrete, ¿se volcaría hacia las pymes?

Un resultado favorable al gobierno nacional en las elecciones legislativas atraería mayores inversiones, especialmente de empresas grandes, locales y extranjeras, que son las que más valoran la seguridad jurídica y la certidumbre a largo plazo. Por ejemplo, para la realización de inversiones en energía no convencional, en energías limpias, en infraestructura, etcétera. Para la mayoría de las pymes, en cambio, para que decidan invertir, lo más importante es que aumente la demanda y el nivel de actividad, de modo que disminuya la capacidad ociosa, y con ello aumenten los incentivos a invertir para expandir la capacidad y así poder atender la demanda a largo plazo. Por supuesto, también es importante la competitividad y la rentabilidad, y aquí a las pymes no les sobra nada.

El resultado determinará, en gran medida, si el gobierno nacional consolida su poder político y su capacidad para avanzar en la aplicación de su programa económico

Más allá de la Ley Pyme, las pequeñas y medianas empresas, ¿perciben que para este Gobierno sean una prioridad?  

Se le ha dado mucha importancia a la Ley Pyme. También a la innovación y a la generación de nuevos emprendimientos, que constituirán las futuras pymes. De todas maneras, no hay una política mayoritariamente centrada en las pymes, como ocurría con el anterior gobierno, que no generaba credibilidad en el sector empresario, especialmente en las empresas grandes.

¿Qué medidas las beneficiaron más hasta el momento?

La posibilidad de tomar el Impuesto al Cheque a cuenta de otros impuestos, y algunos otros beneficios impositivos aprobados. También lo avanzado en materia de ART y juicios laborales. 

¿Y en contra?

La recesión inicial, especialmente en 2016, que afectó particularmente al mercado interno, jugó claramente en contra de las pymes. También los ajustes de tarifas, especialmente en algunas provincias en que existen tratamientos negativos para las tarifas de los pequeños y medianos comercios o industrias.

Pensando en el año que viene, ¿cuáles creés que serán los sectores ganadores?

En 2018 estarán en mejor situación los sectores pymes ligados a la construcción pública y privada; a las energías limpias; al sector automotriz y, en general, a los bienes durables de consumo, así como buena parte de las pymes agorindustriales y relacionadas. También, muchas pymes de servicios modernos y, en general, de servicios relacionados con los sectores ganadores de la economía.

¿Y los perdedores? 

Aquí habría que inscribir a las pymes industriales y comerciales y de servicios ligadas a los sectores en que se reduzca la protección relativa, que podrían seguir cayendo, y también están aquellos que tendrían alguna recuperación, pero lenta, pues dependen en mayor medida del consumo masivo de no durables, que irán a la par del salario real, que podría crecer pero poco en 2018.

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