Nuevos negocios

Se expanden los emprendimientos de té con nuevos usos y variedades

Empresas argentinas suman a las clásicas infusiones, color, cuerpo, aroma y opciones gastronómicas

El está íntimamente conectado con la historia y la evolución del hombre pasando de ser una hierba depurativa para el agua en la China antigua a posicionarse como uno de los más grandes commodities del mundo post moderno. "Es la primera bebida mundial en cuanto a consumo y en Argentina, por tener una fuerte raíz o identidad europea se lo valora más que en otros países de América latina", dice Diego Morlachetti, fundador de la Escuela Argentina de Té.

Esa supremacía lo posiciona como un genérico universal que no tiene carácter estacional. Su volumen de ventas -en blends dónde el ingrediente principal es la hoja de la camellia sinesis o en mezclas con otras hierbas- tiene presencia durante todo el año.

En nuestro país, los chais y los blends dulces son elegidos en invierno, los frutales y cítricos en primavera y las infusiones mentoladas con limón y frutos rojos son la opción refrescante en ice tea veraniegos.

"No hay límites a la hora de combinar sabores y aromas", dice Inés Bertón, quién lleva adelante el proyecto Tealoshopy, una soul brand que busca llegar al corazón de los consumidores prestando especial atención a la cosecha sobre la que se apoyan los perfumes.

La firma está formada por un equipo que está en continua innovación; son los Dreamers and Doers que de cara a nuevos lanzamientos se encuentran actualmente abocados a dos proyectos: el concepto de la clorofila como luz líquida y un trabajo sobre la memoria olfativa para registrar los aromas que de a poco se van perdiendo.

En Argentina hay un público que sigue siendo tímido y que a la hora de elegir opta mayormente por el té negro y los clásicos english breakfast, masala, chai, jasmine y earl grey. Por otro lado, hay una creciente tendencia a optar por tés especiados, blends florales y cítricos.

Como el té es una cultura milenaria en constante dinamismo y cambio, las empresas han tomado nota de la avidez de los consumidores por probar fórmulas originales y sofisticadas. La demanda está centrada en la combinación de infusiones especiadas con canela, anís, jengibre o hierbas y en las mezclas aromatizadas con flores y frutas como la menta, la melisa, la manzanilla, la lavanda, las rosas y el cedrón.

La tendencia en relación al té es que se transformó en un subproducto, es decir, como componente de cocktails a través de almíbares, espumas y hielos. La firma Tea Blends For You ofrece en su catálogo un creativo kit para cocktails que incluye tubos con tés y especias; latas de blends; cajas con flores y un recetario para preparar tragos con o sin alcohol y satisfacer la demanda tanto de los consumidores como de los bartenders que buscan fórmulas especiales que tengan al té como protagonista.

Los cambios de hábitos de los argentinos hacia productos más saludables hace que los kits de blends que brindan bienestar, además de disfrutar de un buen momento, sean protagonistas. Las marcas ofrecen mezclas energizantes, relajantes o antioxidantes y que puedan adaptarse a las necesidades de un público que gira constantemente hacia productos nobles, naturales y con alma.

El matcha, conocido por sus múltipes beneficios corporales y mentales, es un té verde en polvo que actualmente está siendo elegido como infusión pero que también está siendo utilizado de manera creciente como ingrediente en la pastelería y en la coktelería. A diferencia del resto de los tés, que se presentan en forma de hebras, las hojas de éste se muelen en partículas extremadamente finas y puede beberse tanto caliente como frío.

La pretensión de llevar una vida más saludable y pausada y esta conciencia sobre lo que consumimos está presente también en la comunión del té con el mate que hoy se beben de manera fusionada a través de toppings que se agregan a la yerba. Los toppings son mezclas en las que si bien el té está presente, no se destaca como producto principal sino que participa en la misma proporción que otros ingredientes como la rosa, la manzanilla o la lavanda. Lejos de contraponerse, el mate y el té se complementan; crecen en el mismo suelo misionero y están asociados al ritual. Por eso los argentinos no optan por uno o por otro, los combinan.

"Me parece estupendo el hecho de que tanto a la yerba mate como al té hayan ingresado en una dinámica de integración con olores de otros productos", dice Diego Morlachetti de manera contundente. El Tea Master sostiene que esta fusión facilita el consumo de nuevos segmentos de clientes y que les da una renovación a los clientes de mayor antigüedad. "Estoy de acuerdo, no sólo lo promociono sino que también lo enseño en mis clases", enfatiza.

Con sus productos cosechados en altura, Inés Bertón busca estructurar aromas para que el sabor tenga una lectura maravillosa. Dice que con un poco de hebras, agua, sensibilidad y paciencia se puede refrescar los sentidos y que el té es una filosofía de vida. Quizá también un estilo. Para Morlachetti el té no sólo deja impresiones de aroma y gusto sino que "también despierta en nuestra conciencia recuerdos". Para ambos el hecho de beber té es un momento de placer que tiene un recorrido.

En continua expansión, el té ha ido conquistando espacios como elemento base para otras preparaciones. Filosóficamente es una pausa placentera capaz de serenar el espíritu que sigue vigente como una de las infusiones que eligen los argentinos y que ha sabido estar a la altura de consumidores cada vez más exigentes.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios