La hora de las compañías 4.0

La automatización de los procesos comienza a revolucionar los modelos de negocios de las pymes argentinas.

El Ministerio de Producción busca alentar a las pymes a incorporar tecnología a sus modelos de negocios.

El Ministerio de Producción busca alentar a las pymes a incorporar tecnología a sus modelos de negocios.

La automatización de los procesos productivos revoluciona los modelos de negocios de empresas en el mundo, y ya se trabaja para que las pymes argentinas sean parte del cambio de paradigma que propone el concepto de Industria 4.0. Los resultados son cada vez más concretos: la integración de tecnologías como robótica y sensores, Big Data y analítica, impresión 3D, realidad aumentada, internet de las cosas (IoT), entre otras, optimizan los procesos productivos y mejoran la competitividad de las empresas.

Iniciativas del Ministerio de Producción, conducidas por las secretarías de Transformación Productiva y la de Emprendedores y Pymes, y el INTI, buscan alentar a las pymes a incorporar tecnología a sus modelos de negocios, punto clave frente a la apertura de nuevos mercados. Si bien hoy los principales esfuerzos pasan por la mejora de la infraestructura de conectividad y por la capacitación de nuevos talentos para los procesos de digitalización, la primera gran barrera es la adopción de estas tecnologías por parte de los dueños o gerentes de las pymes.

Así lo describe Mariano Mayer, secretario de SePyme: "Mas allá de los programas y herramientas que podamos aportar como Estado, la gran barrera es la adopción. Hay que entender que el proceso de digitalización es complejo, y que en muchos casos tiene que ser gradual. No se le puede ofrecer a una pyme trabajar con robótica, sensores e IoT, cuando ni siquiera maneja un software de gestión". Otro punto que suele frenar la adopción a los cambios tecnológicos son los traspasos generacionales en las firmas familiares. "Aportan un problema más a la introducción de tecnología en las pymes. Los hijos ya tienen incorporadas nuevas ideas, pero luego hay que ver si quien maneja la empresa está abierto a sumarlas. En general, hay resistencia a las ideas que plantean los más jóvenes. Hoy, es clave escucharlos, son ellos el principal insumo de innovación; nacieron digitales e intuitivamente saben donde está el futuro", aporta.

Raquel Ariza, directora del INTI-Diseño Industrial, resalta que el mayor desafío es integrar la automatización y digitalización al modelo de negocio de las empresas. "Adquirir tecnología no te garantiza estar en la industria 4.0. Si el dueño de la pyme no entiende para qué funciona o no utiliza la tecnología estratégicamente, no sirve", plantea. Y agrega: "Los grandes cambios se pueden ver reflejados en la organización de la producción. Con distintas herramientas tecnológicas, se puede ser más flexible, tener información en tiempo real, lograr automatización. Muchas pymes entienden bien el negocio, pero a la hora de producir falla". Para determinar acciones a tomar, el INTI, en conjunto con la UIA, elabora un diagnóstico de ocho empresas de distintos sectores que fueron incorporando tecnología a su producción.

En primera persona

Bettini es una industria alimenticia de Córdoba que produce pastas tipo italianas, frescas y secas. Con más de 85 años en el mercado, los cuatro hermanos Yapur que dirigen la empresa se animaron a dar el salto tecnológico. En la planta de producción computadoras determinan la composición exacta de líquido y sólido para la conformación de la masa; sensores calculan con exactitud el gramaje de cada envase; sistemas de filtrado de aire logran un gradiente de presión entre el interior y exterior de la planta; con robótica y aire comprimido se traslada la harina desde los silos hasta las máquinas mezcladoras; y con sistemas de big data está todo interconectado. "Redujimos la incidencia del costo laboral en el producto sin achicar nuestro plantel. Con la misma cantidad de empleados logramos triplicar la cantidad producida", destaca Yapur.

Además de potenciar la formación de los operarios de la planta, apostar por nuevas tecnologías permitió a la empresa bajar el consumo de servicios y de logística. "La nueva línea de producción es más rápida y con una menor incidencia en el costo de la energía, y la mejora de procesos nos permitió duplicar la fecha de vencimiento (60 días en refrigerado), favoreciendo en los costos logísticos", asegura el empresario. Y agrega: "El reto para las pymes alimenticias es dar un paso más para que todo el sector sea competitivo a nivel internacional". La firma cordobesa elabora marcas para terceros, y sus productos se distribuyen en 11 provincias argentinas y exporta a Chile, Paraguay, Perú y Panamá.

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