Impulsar la transformación: la “nueva normalidad”

La conferencia Smart Conversations, que tuvo lugar en las oficinas de Globant, puso el foco en la importancia de la innovación, la adaptación a las nuevas generaciones en los entornos laborales y los cambios de viejos paradigmas del trabajo, al tiempo que incentivó la adopción de nuevas tecnologías como aliadas en este camino.

A sala llena, tuvo lugar una nueva edición de Workplace Design Conference.

A sala llena, tuvo lugar una nueva edición de Workplace Design Conference.

La tecnología ya no es una herramienta. Es una forma de vida que permite realizar una infinidad de cosas. Esto es lo que se llama la “nueva normalidad”, producto de los cambios que esta generó en el mundo. “La situación actual, en cuanto a modelos de negocios o hacia dónde voy, es confusa. Antes planificabas las estrategias de acá a cinco años. Hoy no tienes idea. Puede pasar de todo”, admitió Francisco Vázquez, presidente y fundador de 3G Smart Group, en el marco del evento Smart Conversations en las oficinas de Globant, al que El Cronista pudo acceder de forma exclusiva. Y continuó: “Podemos aportar valor a través de estas conferencias a nuestros clientes y amigos. El objetivo es impulsar la transformación. Somos conscientes de que toda compañía tiene que transformarse, tanto la persona en cuanto a sus habilidades digitales como las empresas”.

Francisco Vázquez y Javeir Mosquera, de 3G Smart Group.

Es fundamental que esa transformación cuente con un sentido claro. Los directivos y gerentes deben tener en claro el porqué y el para qué del cambio que están realizando. Andrés Larré, subsecretario de Innovación y Ciudad Inteligente de la CABA, detalló que el objetivo fue: “Sentar condiciones, hablar entre todos de cuáles deben ser las condiciones para que esta preocupación que tenemos, que la gente nueva o nuestro talento quiera quedarse, pueda crecer y desplegar al máximo sus capacidades”. Para lograrlo, es necesario que los directivos generen las condiciones para que la innovación y la creatividad fluyan. Javier Mosquera, Country manager en la Argentina de 3G Office, admitió que la forma en la que se actúa cambió de manera alevosa y todavía va a seguir haciéndolo. “Mañana, hoy será ayer” es una frase que, siente, identifica el momento que se está viviendo.  

Andrés Larré, de Innovación y Ciudad Inteligente de la CABA.

La gente en las empresas no habla del cambio social que se vive. La forma en que consumen los clientes o se relacionan con su cadena de comercialización, hoy, es otra. Para Paula Molinari, fundadora y presidente de Whalecom, el cambio es mucho más grande y rápido que el de la Revolución Industrial. “Cuando lo veamos retrospectivamente, dentro de 20 o 30 años, va a ser un quiebre en la forma de hacer las cosas en la sociedad en general, porque esto impacta en todo”, dijo. Y agregó: “El núcleo central de este grandísimo lío es la tecnología, la globalización y el bienestar, porque acá está la gente que quiere otra cosa. No espera a que la cosa sea top-down. Se resignificó el concepto de líder, ahora es mucho más cercano”.

Paula Molinari, de Whalecom.

Desde Globant aseguran que muchos de sus proyectos se vieron forzados a modificaciones porque no era lo que la gente necesitaba o quería. “Uno tiene que ir cambiando y estar abierto a las ideas que, muchas veces, vienen de las personas que menos nos esperamos. Nos dimos cuenta de que, a veces, internamente hay temas que no se están resolviendo. Es muy difícil poder llevarse bien en el mundo digital si uno adentro de la empresa no adopta ciertas medidas”, reconoció Axel Abulafia, VP ejecutivo de Globant, quien explicó la importancia de la cultura dentro de las organizaciones, incluso más que una buena estrategia. Existen diferentes herramientas para poder fomentar el sentido de pertenencia y la cultura. Globant apuesta al reconocimiento. “A todas las personas les gusta ser reconocidas y necesitan ese feedback. Ese reconocimiento no tiene que venir de un jefe y cualquiera pueda tener la posibilidad de darlo”, comentó Abulafia. Crearon una aplicación llamada “Star Me Up” que busca llevar los valores de la organización a la acción. La idea es que entre pares y superiores se puedan reconocer con una estrella por los logros alcanzados. 

Axel Abulafia, de Globant.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación tiene como fin generar innovación o potenciarla en el sector público y privado. Reconocen que la ciencia estuvo desvinculada del sistema productivo, y que es necesaria la vinculación y transferencia tecnológica. Eso tiene que empezar por cada uno en particular, para poder llevarlo al producto y así darle valor agregado. “Hablamos mucho de innovación y de la velocidad de los cambios, pero en nuestro país tenemos una brecha tecnológica enorme y eso impacta en el trabajo, que repercute en el salario y en el consumo, que impacta en la vida de todos nosotros”, sostuvo Martín Guinart, director Nacional de Desarrollo Tecnológico e Innovación. La forma de achicar esa brecha es fortaleciendo las instituciones que trabajan para ciencia y tecnología. Y la forma que hallaron para lograr la vinculación es a través de un portal orgánico en el que se relevan demandas de muchas instituciones y en todos los sectores productivos del país. “Validamos esas demandas y empezamos a buscar soluciones. Creamos matrimonios entre la demanda tecnológica, la problemática y la posible solución”, señaló Guinart.

Martín Guinart, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

La importancia de la visión social

En el marco de las Smart Conversations, un panel de líderes de diversas organizaciones habló sobre la importancia de comprender a las nuevas generaciones y adaptarse a ellas. Por primera vez, desde que se crearon las Smart Conversations en 2006, se propuso hacer un panel compuesto por CEOs o líderes empresarios para que debatieran en torno a distintas preguntas relacionadas con la transformación y cómo la vivían dentro de sus organizaciones. Del mismo participaron Santiago Murtagh, presidente y gerente General de Sparkling-Culligan; Javier Braun Polledo, gerente General de Ricoh; Juan Waehner, entrepreneur y business advisor; y Daniel Valli, CEO de Llorente & Cuenca Argentina. A su vez, Fernando Straminsky, fundador y CEO de The X. Vázquez ofició de mediador. En términos generales, la conversación se centró en la importancia de comprender a las nuevas generaciones y adaptarse a ellas. 

La transformación está en cómo se interpreta lo que el cliente pide y cómo se intenta lograrlo, al menor costo y lo más rápido posible, sin perder el ADN de la firma. En este sentido, se puede disponer de la mejor tecnología y ambiente de trabajo, pero si la cultura de la organización no acompaña, el éxito es poco probable. Los planes estratégicos deben ser flexibles y estar diseñados para adaptarse a los cambios imprevistos. El gran reto, hoy, es amalgamar todas las generaciones, desde los millennials hasta los que están próximos a jubilarse. 

a transformación está en cómo se interpreta lo que el cliente pide y cómo se intenta lograrlo, al menor costo y lo más rápido posible, sin perder el ADN de la firma.

Juan Carlos Baumgartner, CEO y socio fundador de Space, habló sobre lo complicado que es el cambio, dado que el ser humano no está genéticamente diseñado para cambiar. Para él, todos deberían inspirarse en las ganas que tienen los millennials de cambiar el mundo. Algo que parecía insólito pensarlo 20 años atrás. “No sirven de nada las buenas ideas y la tecnología sin una posición moral, una visión social. No se puede liderar un grupo de gente con una visión del futuro, parado con una visión de hace 30 años”, sostuvo.

En este sentido, una de las conclusiones de su intervención fue la búsqueda de la felicidad, y cómo todo este tiempo los directivos y gerentes se hicieron las preguntas equivocadas. El motor que debería impulsar el trabajo es: “¿Cómo podemos hacer más felices a las personas?”. El cambio y la innovación dentro de las organizaciones son indispensables para seguir compitiendo en el mercado; siempre respetando el ADN que identifica a la compañía y adaptándose a los nuevos cambios y generaciones.

El modelo que prima es el de la colaboración y cohesión social. Los equipos que mejor se llevan son los más productivos: el diseño de los ambientes de trabajo y las herramientas que se brindan a los empleados permiten lograrlo. “Pensar en lo que podemos hacer para potenciar a toda la empresa y colocarlos bajo el mismo sentido y no que esté cada uno por su lado. Pensemos hacia dónde vamos a dar el paso”, concluye el fundador de las Smart Conversations. 

Claves para tener en cuenta

  • Modelo de colaboración, bottom-up, y no de dirección, top-down.
  • Brindar las herramientas para generar buenos ambientes de trabajo. 
  • El cambio debe darse ya, es urgente.
  • Encontrarle un propósito al cambio. 
  • Buscar la felicidad en aquello que se hace.

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