El INTI busca fortalecer las economías regionales

La red de centros regionales y sectoriales canaliza la capacidad de las pymes alrededor de las cadenas productivas industriales; entre ellas se encuentran la producción de algodón, el litio y el sector hidrocarburífero.

El INTI está llevando a cabo una intensa labor para fortalecer sus centros tecnológicos en todas las provincias del país

El INTI está llevando a cabo una intensa labor para fortalecer sus centros tecnológicos en todas las provincias del país

Este año, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) celebró un hito al cumplir sus primeros 60 años. Desde su creación en 1957, la misión del ente autárquico que funciona bajo la órbita del Ministerio de Producción de la Nación fue impulsar el crecimiento de las pymes argentinas, promoviendo el desarrollo industrial federal. Ahora, con la mirada puesta en el desarrollo de las economías regionales, el INTI está llevando a cabo una intensa labor para fortalecer sus centros tecnológicos en todas las provincias del país a través de inversión en equipos y recursos humanos.

“En nuestros primeros 60 años, el foco estuvo puesto en calidad, competitividad y metrología, como también en la transferencia entre industria y sectores. Hoy estamos poniendo el foco en la innovación”, contó Mariano Ortega, Gerente de Asistencia Regional del INTI, que se refirió a la industria algodonera en el NEA y a la floreciente industria del litio en el NOA como ejemplos en los que el organismo facilita la vinculación público-privada para potenciar el desarrollo industrial. Las pymes que no cuentan con el personal específico o con los instrumentos necesarios para validar su desarrollo reciben capacitación, transferencia tecnológica y puesta en valor de sus productos y procesos.

Los 53 centros de investigación y desarrollo distribuidos a lo largo y ancho del territorio del país le otorgan al INTI una “mirada profunda” sobre las economías regionales, que les permite diagnosticar situaciones sectoriales y poner el foco sobre aspectos clave para las pymes. “Como brazo técnico del Ministerio de Producción, nuestros esfuerzos están puestos en mejorar los procesos industriales para que las pymes puedan ganar competitividad y ser protagonistas en la transformación productiva del país”, comentó Ortega, que resaltó el trabajo que se realiza en el sector algodonero, el del litio y el hidrocarburífero, entre otros.

En el caso de la industria algodonera, que se desarrolla en nueve provincias del centro y noreste del país, la decisión fue poner el foco sobre el tema de la calidad, más precisamente sobre el desmotado, nombre con el que se conoce al quite de las semillas. La etapa entre la recepción del algodón crudo y el embalaje de las fibras procesadas fue el punto de la cadena de valor identificado como el eslabón a reforzar para mejorar la calidad del producto, y así alentar a los productores a revertir una tendencia de baja productividad.

En este sentido, una comitiva de funcionarios, productores e industriales argentinos realizó una misión técnica a Brasil, coordinada por la Gerencia de Asistencia Regional y el Centro INTI de Santiago del Estero, con el objetivo de intercambiar conocimientos tecnológicos para mejorar la calidad del algodón. La misión técnica viajó al estado de Mato Grosso, donde realizó investigaciones conjuntas con Cotimes do Brasil, una empresa especializada en la calidad y el desmote del algodón.

“El intercambio tuvo por objetivo fortalecer la vinculación regional entre actores de la industria del algodón. Fue una oportunidad para compartir conocimientos tecnológicos sobre aspectos productivos, técnicos, del proceso de industrialización, de calidad, logísticos y de comercialización de la fibra”, detalló Ramiro Casóliba, director del Centro de INTI-Santiago del Estero, área que coordinó la actividad junto con la Gerencia de Asistencia Regional del Instituto y con el centro INTI-Textiles.

 “Desde el INTI, ofrecemos diagnósticos tecnológicos y acompañamos a las pymes en el manejo de los procesos productivos. Este año llevamos visitadas 75 empresas y estimamos un potencial universo industrial de unas 230 pymes”, explicó Casóliba sobre los esfuerzos que apuntan a mejorar la calidad del algodón y la productividad del sector.

“La implementación de instrumentos de medición en laboratorio que miden 5 parámetros tecnológicos de la calidad de la fibra nos ayudó a mejorar el proceso de producción mediante medidas objetivas. Estos avances están llevando a revertir una tendencia que se había dado en los últimos años en la disminución de superficie sembrada”, agregó Casóliba.

Así como la industria algodonera es vital para la zona del centro y noreste del país, la actividad de exploración y explotación del litio surge como un importante generador económico para las pymes del noroeste. Allí, en la puna jujeña, los esfuerzos del INTI acompañan a las pymes proveedoras de servicios de la empresa Sales de Jujuy, la operadora local del proyecto de operación conjunta Olaroz, entre Orocobre Limited, empresa de minerales industriales, Toyota Tsucho Corporation (TTC) y Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE).

El INTI desarrolló un sistema de gestión para las 16 empresas que forman parte de la Cámara de Proveedores Mineros.

El litio es un metal liviano que se encuentra dentro de minerales estables, en una variedad de rocas duras y en salares. Sus propiedades, entre las que se encuentran un alto potencial electroquímico y un coeficiente alto de expansión térmica, la vuelven atractiva para diversas aplicaciones, tales como cerámica, vidrio, baterías, grasas, aluminio, y tratamiento de aire. En 2014 y luego de siete años de planificación, Sales de Jujuy inició allí la producción comercial de carbonato de litio primario. Actualmente la planta tiene una capacidad de 17.500 toneladas métricas de carbonato de litio de grado batería.

Carolina Sánchez es la directora INTI-Jujuy y coordina los esfuerzos para fortalecer las capacidades de gestión de los proveedores de la Puna: “Hoy en día son 16 pymes locales las que se encargan del transporte, la higiene, el montaje de los campamentos, como también de tareas de mantenimiento y reparación”, comenta desde el departamento de Susques, al suroeste de Jujuy. El Solar de Olaroz se encuentra a 4300 metros de altura, en condiciones donde no abundan precisamente los servicios.   

“A través del análisis de los proveedores y definición de objetivos, buscamos fortalecer las relaciones entre la Empresa Sales de Jujuy y los proveedores locales de la Puna Jujeña, para mejorar la eficiencia, la calidad y el ajuste de costos de los servicios”, explicó Sánchez. El INTI desarrolló un sistema de gestión para las 16 empresas que forman parte de la Cámara de Proveedores Mineros.

Periódicamente, se realizan diagnósticos de los proveedores para detectar las necesidades de gestión más urgentes y se diseñan planes de trabajo acordes a las necesidades. Los puntos más relevantes dentro del esquema de trabajo son cinco: puntualidad, disponibilidad, calidad, cantidad y seguridad. Según las autoridades del INTI, la coordinación entre las pymes y las operadoras es positiva, y el esquema de Olaroz se podrá replicar en proyectos similares del noroeste argentino.

Potencial y desafío de los hidrocarburos no convencionales

El INTI le encomendó a la empresa especializada SPR Services un relevamiento y análisis de la cadena de abastecimiento del sector de exploración y producción de hidrocarburos no convencionales. El objetivo del pedido del INTI es el de comprender la conformación sectorial y su problemática, para luego desarrollar las herramientas para potenciar su cadena productiva. Las conclusiones del informe hicieron hincapié sobre los cinco pilares sobre los cuales se basa la “sustentabilidad” de la industria de Petróleo y Gas No Convencional: Mercado, Regulaciones, Infraestructura, Productividad y Competitividad. A modo de recomendación, el informe resaltó que “una condición fundamental para el desarrollo de una cadena de suministros articulada y eficiente es el planeamiento integrado a lo largo de la misma”, a la vez que alentó acciones de divulgación e integración de los actores y de la cadena de suministros, y de acciones de implementación tendientes a remediar brechas de productividad y competitividad en el universo de las empresas prestadoras de servicios.        

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