Cocooing: de qué trata esta tendencia que impulsa la migración digital

En qué consiste esta herramienta, cuáles son sus características y cómo afecta a los diversos sectores de las pymes. Claves y consejos. 

"Cocooning" significa vivir dentro de un “capullo”.

Impuestos que se pagan con home banking, bienes que se compran a través de e-commerce, cursos que se toman por medio del e-learning, diarios que se leen en su versión web o series que se miran online. En la actualidad, cualquier necesidad parece estar a un click de distancia. Y en eso consiste el cocooning: vivir dentro de un “capullo”. 

“El cocooning es una de las tendencias socioculturales que se mantuvo a lo largo de los años, que fue evolucionando, pero que nos viene acompañando en el desarrollo y marcando el desarrollo de nuestros negocios. Influye principalmente en las conductas del consumidor”, explica la licenciada en Negocios Natalia Moure. 

Los casos varían según el sector, pero la presencia de las empresas en la web creció considerablemente con el paso del tiempo. De todas formas, cuando una compañía se lanza a la esfera online también debe contemplar otros factores, porque una existencia digital meramente ‘testimonial’ parece ser el camino incorrecto. “El tener una web no te asegura nada. Hay que tener una estrategia y objetivos claros, y recursos que estén atentos en lo que pasa alrededor de la empresa”, sugiere Moure. 

Claves y consejos

El fervor por adecuarse al cocooning no debe darse de manera descontrolada. Siempre se recomienda que la maniobra sea meditada, para alcanzar un resultado efectivo. “La estrategia digital para empresas, hoy, está definida por dos aspectos: presupuesto y tiempo”, apunta Moure. 

Otra fase del proceso de adaptación recae en las herramientas digitales. Estas deben ser elegidas de forma inteligente, para que la experiencia resulte amigable al usuario. “Si la firma piensa o ya tiene un e-commerce instalado, es esencial que el cliente encuentre allí imágenes y características del producto e idear acciones que promuevan el consumo a través de ella, como descuentos, combos o envío sin cargo; incluso incorporar algún tipo de chatbot que sirva de vendedor o asesor”, amplía.  

Natalia Moure, licenciada en Negocios.

Las redes sociales son otra parte central de la transformación, por lo que la estrategia para estas debe mantener la misma dirección. “Pertenecer debería significar un compromiso a largo plazo: publicaciones periódicas, actualizaciones y contenidos pensados para esas plataformas”, dice Moure. “Cuando se les empezó a dar un uso comercial, se hablaba de humanizar la marca. Creo que hoy va más allá de eso: es una puerta de entrada a la experiencia. Si abandonás tu página de Facebook o tardás en responderme un mensaje en Twitter, ¿qué me hace creer que no me vas a abandonar a mí como cliente si llegara a tener algún inconveniente o duda?”, reflexiona.

Las formas para llegar a un cliente en la web es otro de los fines básicos que merecen atención: para lograrlo, se debe hacer hincapié en cómo encontrar el mejor medio para vender un producto o servicio. Un artículo puede contar con virtudes satisfactorias, pero si el modo de presentarlo es incorrecta, el negocio puede frustrarse. “Las firmas deberían generar contenidos que generen el deseo de satisfacer determinada necesidad con su producto y no con otro. Me puedo sentar en cualquier silla, pero ilustrámelo de manera tal que yo quiera sentarme en tu silla y no en otra. La ilustración requiere montar un escenario, ver el producto en ‘acción’; requiere una inversión de tiempo y dinero, de un profesional que piense cómo se va a hacer”, observa Moure. 

Mientras se consideran los distintos aspectos de la transformación, los ejecutivos de la firma siempre deben enfocarse en fortalecer un vínculo a largo plazo con el cliente. “Hay dos cuestiones básicas a establecer en la estrategia: cómo vamos a proceder con cada contacto y almacenarlos en una base de datos que guarde la mayor cantidad de información posible. Quién es, cómo se llama, porque medios nos contactó y lo contactamos, en qué producto está interesado, si la compra fue efectiva y todo lo que pueda ser funcional al negocio a largo plazo”, completa. 

El impacto, en primera persona

Agustina Cerato es la fundadora de una empresa de artículos de decoración que lleva su nombre. Más allá de los muebles de hierro y los accesorios artesanales que exhibe en sus locales, Cerato percibió la importancia de internet e incorporó distintas herramientas digitales para estar más cerca de sus clientes. “Tengo web, Facebook, Instagram e e-commerce. Lo incorporamos porque es tendencia comprar todo sin moverte de tu casa. Cada vez más gente se anima a hacerlo y, si conoce la marca y sabe la seriedad con la que contamos, más aún. Mucha gente lo hace por falta de tiempo o rapidez”, manifiesta. 

Agustina Cerato, de Cerato.

Lógicamente, el consumidor puede tener algunas dudas al momento de adquirir un producto. Y el ámbito online también parece ser el elegido para evacuarlas. “La gente consulta mucho a través de la web, email y redes sociales. Son muchas diariamente y crecen”, sostiene Cerato.  

Por su parte, Juan Gasparola, gerente Comercial de la editorial Errepar, analiza: “Consideramos que debemos incorporar herramientas digitales no solo a nivel de la comercialización de productos, como llegar con una propuesta integral al cliente, que a través del e-commerce pueda suscribirse a una obra, comprar un libro o inscribirse a un curso; sino que, a nivel de contenidos, el mercado nos va solicitando cada vez más e-books, alertas de novedades de temas definidos como favoritos, micrositios con temas relevantes del momento y, por sobre todo, en formato mobile”.

Juan Gasparola, de Errepar.

“Las nuevas tecnologías impactaron positivamente en nuestra editorial, ya que, en nuestro segmento de mercado, hubo una migración gradual desde el formato papel al online en la contratación de las suscripciones. Actualmente, los clientes se vuelcan mayoritariamente al formato en línea, ya que necesitan estar actualizados en línea con un servicio de información profesional y confiable”, añade, en relación a la experiencia que la firma transitó  en el terreno web, al tiempo en que hace hincapié en que ahn logrado formar “una comunidad de seguidores en las principales redes sociales” que les permite interactuar con sus clientes a través de posteos de novedades, artículos de interés y videos explicativos. 

Otro de los aciertos de Errepar fue haber implementado un sistema de venta online. “Desde 2013, incorporamos el e-commerce a nuestra página web, ya que el mercado de profesionales requería contar con una plataforma donde pudiera encontrar por título, tema o autor el material necesario para desarrollar su labor, solicitándolo en el momento en que desee a través de su computadora o celular y recibiéndolo en su estudio, ganando así tiempo y la posibilidad de acceder a contenidos sugeridos que, si no era por esta experiencia digital, tal vez no hubiese adquirido”, sostiene Gasparola. 

El e-commerce también resulta vital para Carina Farinaccio, diseñadora de moda que creó su propia joyería. “Decidimos incorporarlo porque, hoy, es la herramienta más efectivamente usada para transacciones comerciales dentro y fuera del país. Vendemos desde todas las plataformas en las que publicamos”, dice Farinaccio.

“Desde el momento en que creé mi web, y desde que subo mis contenidos a Facebook y Mercado Libre, el grueso de mi venta de produce vía web, tanto a conocidos como al interior del país”, suma. Y completa: “Ahora incorporamos un servicio innovador de locker llamado Packasap, en el cual dejamos la mercadería en el locker y el cliente la pasa a retirar cualquier día de la semana. Es un rasgo innovador que facilita nuestras ventas”. 

Comentarios1
Daniela Dsm
Daniela Dsm 18/10/2017 10:34:56

Parece una nota de 2011