Pymes, una llave para encontrar el crecimiento y la salida a la crisis

No hay tiempo que perder. Venimos de una década sin crecer que llevó a pymes cerradas y empleos perdidos. La cuarentena solo aceleró lo que venía ocurriendo y nos deja frente a una necesidad que es también una oportunidad. Es momento de que las pymes no solo estén en boca de todos como el objetivo prioritario para la recuperación, sino que pasen a estar, también, en los planes de todos.

El camino necesario, como siempre, es el mediano y el largo plazo. Esto implica dejar de generar políticas públicas que sirven de manera circunstancial para implementar acciones con una mirada estratégica. Dejar de sostener solo a ciertas pymes y potenciar el impulso a todas las pymes.

Cuando pensamos en la Agentina como un todo debemos pensar en las pymes y su capilaridad. Están en todos los rincones del país, en todas las ciudades y los barrios populares, generando empleo y siendo pilares para los momentos más duros que nos tocan vivir. Son quienes federalizan el empleo. Las pymes son la Argentina.

En razón de ello, deberían ser prioridad porque representan alrededor del 42% del PBI y el 70% del empleo, solo superado por el Estado en relación de participación en el PBI. Ver a las pymes como un factor social además de como unidad económica es terminar de entender la oportunidad que tenemos frente a nosotros mismos.

Las pymes son las que más fuentes de trabajo generan y las que menos se desprenden de empleados en los momentos complejos por cuestiones afectivas, porque los conocen, pero también porque el costo de contratar y capacitar es sustancialmente alto.

Tenemos que pensar en un esquema de políticas públicas para las pymes porque son las que se financian con capital propio y no están generalmente endeudadas en el sector bancario, entre otras cosas, porque les resulta complejo acceder a créditos. Sin embargo, durante la cuarentena el endeudamiento de las pymes aumentó, aunque su nivel de endeudamiento respecto de PBI sigue siendo todavía significativamente menor que su participación en el PBI. Mientras que el Estado y las pymes tienen similar contribución al PBI, el Estado tiene un endeudamiento de aproximadamente u$s 400.000 millones y las pymes un endeudamiento de u$s 6500 millones. Esto implica un importante efecto multiplicador en la economía argentina por cada dólar de inversión pyme.

La Argentina saldrá de la crisis con pymes trabajando y creando empleo. Son una llave importante para encontrar la salida y el crecimiento . Si cada una de ellas toma un empleado por año, en tres años el desempleo baja a un dígito y enfrentamos de manera sustentable la tremenda desigualdad que existe en nuestro país.  

Se necesitan trámites simples y costos burocráticos más bajos, repensar la carga tributaria para hacerla más progresiva, lograr líneas de crédito de inversión productiva a tasas similares a las de la región, considerar legislación en materia laboral para generar incentivos a contratar más y a disminuir la conflictividad. Se necesita pensar en clave pyme.

No se trata de la dicotomía entre grandes y chicas, de un sector u otro, del AMBA o el interior. Solo un acuerdo que incluya a todos los sectores, que los escuche y los haga parte, permitirá construir un sendero con reglas claras y sostenibles para que Argentina genere confianza, atraiga inversiones, cree empleo y de una férrea y necesaria lucha contra desigualdades que nos duelen e interpelan.

(*) el autor también es socio y COO de Grupo GNP

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