Neurobusiness: cómo se aplica en días de crisis

Lucía Sutil Martín es doctora en Psicología, consultora y directora del primer máster oficial europeo en neuromanagement.

Lucía Sutil Martín.

Lucía Sutil Martín.

El contexto económico actual que atraviesa la Argentina genera incertidumbre tanto para los dueños de las pequeñas y medianas compañías así como para sus empleados. De cara a esta coyuntura, Lucía Sutil Martín, quien también es autora de varios libros y coordinadora del Brain Research Lab de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), de Madrid, España, profundiza además en el nuevo paradigma de gestión empresarial que está compuesto por escenarios cambiantes y compañías dinámicas.

Con asesoramiento profesional, la especialista, que es doctora en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, master en Estudios Freudianos y master en Psicoterapia Psicoanalítica, propone pasar de ser un directivo tradicional a uno que entienda sobre sí mismo y que apueste a la cooperación por sobre la competencia.

¿Cómo funciona el neurobusiness? ¿Se puede hablar de diferencias entre los conceptos de neurobusiness, neurociencia empresarial o neuromanagement?

En los escenarios empresariales se evitarían muchos problemas o malos entendidos si se tuvieran en cuenta los conocimientos de la neurociencia cognitiva. Es importante que el nuevo manager tenga nociones de cómo funciona su cerebro para incrementar la eficacia de su empresa. Es decir, conocer las herramientas de su interior basadas en el dominio y entrenamiento de sus procesos cerebrales. El objetivo principal es entrenar al cerebro para que responda a la velocidad con que se le exige actuar.

También, se promueve la motivación de equipos así como disminuir la dispersión de esfuerzos. No hay diferencias entre los conceptos, unos más que otros fueron utilizados en diferentes campos de investigación.

¿Qué pasa en nuestros cerebros cuando la crisis amenaza con quiebras empresariales o despidos?

Con la incertidumbre aparece el miedo, provocándonos un bloqueo, momento en el que el cerebro instintivo (el más antiguo) entra en funcionamiento y activa los mecanismos de supervivencia. Toma las riendas de nuestra conducta inconsciente y se mantiene al margen la voluntad y el intelecto. Tenemos reacciones primarias de huidas o ataque. La situación de miedo también se vive en las empresas. La neurociencia explica así el funcionamiento del circuito del miedo: ante el estimulo, la razón nos abandona y el sistema emocional (límbico), que es el primero recibe la información, toma el control del cerebro.

El sistema límbico invade la corteza prefrontal, la encargada de las funciones operativas. El resultado es que el individuo desorganiza su conducta, lo que lleva a una destrucción de la motivación. Si a estas situaciones las vivenciamos como oportunidades que se nos brindan, se activa en nuestro cerebro el circuito responsable de la motivación que abre a procesos creativos. Si aceptamos la incertidumbre, podemos poner en marcha nuestro liderazgo.

En sus textos y ponencias, usted plantea que las crisis son bienvenidas para organizar una empresa de manera más exitosa. ¿Cuál es la clave para este proceso?

Con asomarnos a la calle y a los medios de comunicación en la primera década del siglo XXI encontramos que las palabras más escuchadas son crisis y cambios. Ambas muy relacionadas entre sí. ¿La crisis viene provocada por el cambio o el cambio surge por la crisis?

Se puede decir que la crisis se produce porque las soluciones que se plantean no se adaptan al problema. Asimismo se observa que los cambios son cada vez mayores y que provocan situaciones críticas. Otra forma de mirarlo es que no tenemos conciencia de las crisis hasta que nos afectan. En principio, las crisis son algo externo. No obstante, provocan un cambio y crisis en la persona. Sería lógico preguntarse si nos encontramos en una crisis de la empresa o en una crisis del empresario.

Más que poner la mirada en la planificación, es necesario tener en cuenta a la persona, cualquiera sea su posición. Los cambios no pueden ser afrontados desde la inmovilidad. La crisis pasa por iniciar un entrenamiento en la capacidad de cambiar, suelen ser excelentes caminos que abren nuevas puertas.

¿En qué consiste el nuevo paradigma en la gestión empresarial del siglo XXI?

El paradigma antiguo, que definimos como racional mecanicista y se remonta al siglo XVII, se basa en los hallazgos de Newton, quien contribuyó a la idea de una física en la que el universo estaba predeterminado. Esto colaboró a una visión reduccionista, donde toda causa tiene su efecto.

Las empresas públicas y privadas se estructuraban a partir del orden y control. Unos mandan y otros obedecen. Las organizaciones aspiraban a seguir la estructura de un reloj, con piezas engranadas, predecibles y estables.

En 1980 surgieron retos a los viejos modelos, período con importantes cambios para el que el paradigma vigente no tenía soluciones eficaces. El vacío de paradigma del siglo XX surge entre la intención de rechazar un paradigma y la adopción de otro. Así emergieron la teoría del caos, la física cuántica y la ciencia de la complejidad que dieron lugar al paradigma cuántico orgánico actual.

En este paradigma las estructuras son vivientes, complejas e imprevisibles. Aplicar este punto de vista a las empresas ayuda a comprender y gestionar la organización. Al ser la empresa una estructura viviente, los directivos tienen a relajarse de la obsesión por el control, se acoge la incertidumbre y se asume la vivencia como una oportunidad de negocio. Se promueven las capacidades de los miembros de la organización para que el liderazgo surja desde arriba, abajo y de forma lateral.

¿Cuáles son los desafíos que plantean el neurobusiness y el neuromanager en una pequeña y mediana compañía?

Para llevar exitosamente su gestión empresarial, el neuromanager debe gestionar el cambio, abandonar la comodidad y el miedo a lo desconocido y reenfocar el centro de atención a la persona para mantener un equilibro personal.

Los desafíos que tienen que vencer los directivos en el nuevo siglo dejan poco operativas las antiguas competencias de planificar, dirigir y controlar. En este sentido, tienen que adaptarse a una estructura viva, por tanto, impredecible, en la que convergen lo racional con lo ilógico, lo lineal y no lo lineal y el orden y el caos. Para ello, necesitan nuevas competencias, tales como desarrollar amplitud de miras, y la forma en la que se perciben la realidad, potenciar la conciencia paradójica como una forma de pensar que va en contra de las ideas aceptadas como válidas en un determinado contexto, mantener la energía vital alta y, por último, desarrollar el conocimiento intuitivo y la toma de decisiones responsables. Romper con el concepto de que el empresario es el que pone los recursos y se lleva los beneficios ya que la empresa es responsabilidad y misión de todos.

"LOS DESAFÍOS QUE TIENE QUE VENCER EL DIRECTIVO EN EL NUEVO SIGLO DEJAN POCO OPERATIVAS LAS ANTIGUAS COMPETENCIAS DE PLANIFICAR, DIRIGIR Y CONTROLAR. TIENEN QUE ADAPTARSE A UNA ESTRUCTURA VIVA, POR TANTO, IMPREDECIBLE, DONDE CONVERGEN LO RACIONAL CON LO ILÓGICO, LO LINEAL Y NO LO LINEAL Y EL ORDEN Y EL CAOS."

FORMACIÓN PARA LAS PEQUEÑAS FIRMAS

Un profesional que se especialice en neurobusiness trabaja de forma cotidiana realizando un diagnóstico de la compañía y de la persona in situ. Cada herramienta o instrumento se aplica a situaciones en particular.

"Lo que vale para una empresa, no vale para otra", aclara la especialista española Lucía Sutil Martín en diálogo con El Cronista Pyme. Un estudio de clima laboral resulta clave para determinar qué sucede. Luego, dependiendo de los resultados, se actúa sobre los problemas concretos.

Para conocer más sobre esta temática, la capacitación es fundamental. De hecho, dos veces al año la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), de Madrid, dicta el curso gratuito "Neurociencia empresarial: siete claves para la pyme". Las clases son online, duran siete semanas y se puede acceder desde cualquier dispositivo y a la hora que se desee con inscripción previa. En la Argentina, hay institutos y consultoras que -aparte de cursados- brindan este servicio personalizado a empresarios, instituciones y gobiernos.

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