Inflación, el primer paso para el rebote pyme

Inflación, el primer paso para el rebote pyme

La actividad, la carga tributaria y el nivel que alcanzan las tasas de interés, son aspectos que figuran al tope de la agenda pyme. Sin dudas, se trata de factores que inciden en forma determinante en el desarrollo de los negocios de las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, en las últimas semanas el humor de la calle parece haber mejorado por la relativa calma en el mercado cambiario, que resulta clave para empujar o reducir el ritmo de aceleración de los precios en la economía doméstica.

El punto es que con elevados niveles de inflación, todas las variables se trastocan. Los costos de producción se multiplican, si hay traslado a precios caen las ventas y, a la vez, esto impacta en el nivel de actividad. Además, inflación y tipo de cambio se retroalimentan mutuamente. La inflación pone presión sobre el valor del dólar pero éste afecta también la dinámica de precios.

"La inflación de abril bajó y aparentemente mayo también dará mejor, pero hay un delay entre los indicadores macro y la actividad de las pymes", aseguró Pedro Cascales, empresario metalúrgico y vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En el marco de una actividad que no levanta, o lo hace con carácter muy selectivo en sectores puntuales, Cascales recordó una frase que circula entre las pymes y pinta con crudeza la realidad del sector. "Las pymes estamos jugando un partido de tenis con una paleta de ping pong", graficó. 

En ese sentido, destacó que "el primer paso es que se desinfle la inflación". No hace abundar en detalles sobre el impacto de la suba constante de precios en las tasas de interés, que hoy superan el 70% para la mayoría de las pequeñas empresas.

Por su parte, Jorge Göttert, presidente de la Cámara Argentina de la Máquina Herramienta y Tecnologías para la Producción (Carmahe), precisó que "hay sectores que están mostrando cierta recuperación, como algunos nuevos desarrollos en el sector automotor, empresas que fabrican bienes de capital e incluso en la industria maderera". Para el empresario, la exportación está empezando a reaccionar pero habrá que mantener las condiciones contextuales.

Frente a un escenario que en los últimos meses se caracterizó por la incertidumbre, Göttert valoró la menor volatilidad del tipo de de cambio en las últimas semanas. "Necesitamos la tranquilidad pero también que no haya atraso cambiario". Y enfatizó: "No podemos correr el riesgo de que se atrase" el tipo de cambio.

Marcos Cohen Arazi, economista de IERALPyme de la Fundación Mediterránea, sostuvo que tras la mejora cambiaria de 2016, el nuevo proceso de atraso cambiario de 2017 y las turbulencias de 2018 "es posible afirmar que luego de todo eso existen hoy mejores condiciones de competitividad y que las exportaciones han comenzado muy tímidamente a recuperarse".

Sin embargo, advirtió que en el contexto volátil de los últimos tres años y aunque hoy hay un tipo de cambio competitivo, "no se ha logrado que se sumen nuevas pymes a la exportación". Por el contrario, la cantidad de firmas involucradas siguió cayendo entre 2015 y 2018, cerca de un 3%.

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