“En las pymes familiares resulta incómodo hablar de patrimonio”

La abogada y escribana Cynthia Manis publicó Si lo hubiera previsto, un libro sobre la importancia de contar con una adecuada planificación patrimonial.

“En las pymes familiares resulta incómodo hablar de patrimonio”

Una buena -y clara- planificación patrimonial puede ser capaz de salvar todo tipo de vínculos, desde laborales a familiares. Con este foco en mente, y a conciencia de que los conflictos por el control patrimonial son tan antiguos como la historia de la humanidad, Cynthia Manis escribió Si lo hubiera previsto, un libro que vio la luz durante el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio, en el cual plasma años de experiencia y conocimiento de campo.  

Así, a través de 10 historias noveladas, todas ellas basadas en situaciones reales, la autora plantea vivencias y problemas, con las posibles sugerencias que ella habría dado para resolver los conflictos.  

A través de libro, explica cuáles son las mejores alternativas para resguardar un patrimonio familiar o societario. “En el ejercicio de la profesión de escribana me fui encontrando con infinidad de conflictos que podían haber sido evitados: si los hubieran previsto a tiempo, la mayoría de las disputas que me ha tocado presenciar no habrían existido ni habría tenido que buscar soluciones a situaciones evitables, que nacen con conflictos patrimoniales, pero arrastran los vínculos más preciados”, introduce.  

¿Resulta difícil hablar de patrimonio en las empresas familiares, sobre todo, en las que son pymes? 

Resulta incómodo, ya que se confunde fácilmente la relación laboral y empresarial con la familiar. Los temas de la empresa son llevados a las cenas familiares y cuesta diferenciarlos. La incorporación de nuevos integrantes a la compañía va de la mano con el crecimiento de los hijos y/o nietos que empiezan a trabajar en ella. Hablar del patrimonio en estos casos incomoda muchísimo. Además, es natural sentir que tocar determinados temas sobre el manejo de la empresa o cuestiones relacionadas a sucesiones pueden herir sentimientos de las personas que más queremos. Pero es un error. Siempre es mejor hablar con la verdad y poner las cosas sobre la mesa. Luego de ese proceso llegará el momento de ponerlo por escrito. 

¿Qué prácticas deberían mejorarse para evitar problemas patrimoniales en las pymes? 

Lo más importante es tener claridad de que el objetivo es preservar la empresa y los vínculos familiares, desde ahí todo es ganancia. Existen varias formas de instrumentar las necesidades que pueden, o no, ser diferentes en cada empresa y vínculos familiares. Algunas herramientas podrían ser los protocolos familiares de incorporación a la empresa, la instrumentación de fideicomisos, cláusulas estatutarias, pacto entre los socios y muchas otras figuras. Otra herramienta importante, a partir del Nuevo Código Civil y Comercial es el Pacto de Herencia Futura. Este instrumento plantea un tratamiento excepcional para preservar la unidad productiva.  

¿Y en el caso de un emprendimiento que recién comienza? Dos o tres amigos, emprendedores, por ejemplo, que se asocian y empiezan a emprender. ¿Cuándo y cómo conviene abordar los temas patrimoniales para evitar problemas a futuro? 

Casualmente, en el libro, una de las historias que menciono trata de tres amigos que comenzaron juntos un emprendimiento y expandieron su negocio. En ese caso, brindo la sugerencia de realizar un acuerdo partitivo sujeto a condición suspensiva, para el caso que alguno de los tres –o los tres, como en el relato de Si lo hubiera previsto- falleciera. Aunque suena complejo, consiste simplemente en dejar en claro el deseo de los integrantes de esa sociedad sobre cómo se distribuyen los bienes en caso del fallecimiento de alguno de ellos. Sería conveniente realizarlo lo antes posible para dejar todo claro y disminuir los riesgos de conflicto futuro. 

¿Cuáles son los problemas más frecuentes, en lo que tiene que ver con planificación patrimonial, en las pymes argentinas? 

Las problemáticas más frecuentes son, por un lado, cómo incorporar a los herederos que continuarán la empresa. Por el otro, cómo funcionará la empresa cuando los familiares que quedan a cargo no son capaces de dirigirla. 

Cuesta mucho hablar de la muerte, aunque es algo inevitable. Pero también es difícil plantear escenarios donde las cosas se modifican o el negocio no funciona como cada uno de los socios espera. Dialogar e intercambiar ideas no siempre significa pelear. 

¿De qué manera evitar esos conflictos? 

El primer paso es tomar conciencia de que las cosas como están hoy pueden cambiar. Nada se mantiene, eternamente. Luego, sentarse a conversar para trabajar sobre esos temas que nos incomodan y empezar a plantear diferentes posibilidades, proyectando la empresa a futuro para dejar herramientas de manejo e incorporación de socios. 

Si bien pueden presentarse situaciones totalmente inesperadas e imposibles de prever (como, por ejemplo, lo que está ocurriendo ahora con la pandemia), por lo general, los conflictos se repiten en la mayoría de las empresas. 

¿Qué es lo que más disfrutó del proceso de escritura?  

Me gustó mucho conectarme con los casos que me han tocado resolver en mi oficina a lo largo de estos años. Viví como un gran desafío el transmitir por medio del libro la importancia de la planificación familiar desde el lado patrimonial, legal y emocional. Acercar conceptos jurídicos y comprobar que son fácilmente digeribles para el lector me genera mucha satisfacción. También aproveché el impulso para difundir el libro en redes sociales como Instagram (N. de la R: a través de la cuenta @silohubieraprevisto, Manis brinda información adicional), que es otra manera muy interesante y divertida de poder difundir y llegar a más personas aun sin un sello editorial. El no contar con intermediarios me permite tener una relación directa con los lectores que me hacen muchos comentarios y preguntas en forma directa. 

Nacida en Buenos Aires en 1975, la autora se recibió de abogada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y es escribana en la Ciudad de Buenos Aires. Durante los primeros años del ejercicio profesional, enfocó su trabajo en barrios privados, clubes de campo y fideicomisos inmobiliarios. Con el correr del tiempo, se encontró con distintos conflictos que la llevaron a prestar especial atención a la organización patrimonial. 

“Es una gran satisfacción escuchar que el lector, después de leer el libro, se pregunta, se cuestiona, relaciona los casos con historias que le han pasado y se informa de términos que desconocía. La mayoría de los conflictos pueden preverse con ayuda profesional. Creo que en ese sentido cumplí mi objetivo”, cierra.