Claves para liderar, según los All Blacks

Tips para mejorar el negocio a partir de los factores que ayudaron al seleccionado de rugby de Nueva Zelanda a convertirse en el más exitoso. Por Salomón Jorge Babor, director de la Consultora Antropología y Empresa.

Los factores que ayudaron al seleccionado de rugby de Nueva Zelanda a convertirse en el más exitoso.

Los factores que ayudaron al seleccionado de rugby de Nueva Zelanda a convertirse en el más exitoso.

En una lectura profunda y a su vez llevadera del libro Legado, de James Kerr, sobre el sistema de liderazgo de los All Blacks, nos desasnamos sobre qué fue lo que hizo posible que este lengendario equipo de rugby se convirtiera en el más exitoso de todos los tiempos.

Nuestra tarea aquí será llevar esas 15 lecciones al ámbito de las compañías y, más precisamente, su aplicabilidad al mundo de las empresas pymes. Estos principios son:

Personalidad. ¿Qué hacen los All Blacks al terminar un partido? Limpian el vestuario. Primera lección: el éxito, la fama y los logros son secundarios. La humildad y la intención de ser siempre mejores, eso es lo más importante. El equipo se ennoblece si todos se suman a la labor de construir una personalidad de empresa y una identidad marcaria que vaya más allá de los individuos que la componen.

Adaptación. Este punto no debe ser entendido como reacción, sino como acción continua, donde sobreviven las especies más inteligentes, no las más fuertes. Las empresas tienen que encontrar el hueco y cambiar el juego en lo más alto, no en los momentos de la caída o la crisis. Es muy importante demostrarles a los competidores que pueden cambiar el juego cuando les está yendo bien.

Propósito. ¿Nos preguntamos por qué jugamos, cómo jugamos, qué vendemos, por qué, quiénes son nuestros clientes actuales o futuros y si formamos líderes en las empresas? Hay que jugar por algo más que uno mismo. Siguiendo al autor Simon Sinek, la gente no compra lo que se hace, sino por que se hace.

Responsabilidad. Es necesario poder pasar la pelota a otras personas. Pasar del "yo" al "nosotros". De esta forma, se construye el equipo: compartiendo el conocimiento y generando autoestima entre los distintos colaboradores implicados. Uno debe manifestar una causa en común y generar una entrega total hacia el otro. Esto se trata de una responsabilidad compartida.

Aprendizaje. Hay que decidir sobre recoger el buen alimento y desechar el que no sirve. Es necesario crear entornos colectivos de aprendizaje.

Salomón Jorge Babor, director de la Consultora Antropología y Empresa.

Whanau. La fuerza de la manada es el lobo, la fuerza del lobo es la manada. El Whanau es el equipo, es decir, la punta de lanza conformada por múltiples puntos. Nadie puede quedar por fuera de la formación, todos deben permanecer adentro de ella sumando a la colectividad.

Expectativas. Uno debe apuntar a la nube más alta de todas. El benchmarking es la observación y aplicabilidad de las mejores prácticas de empresas del mismo o de otros rubros. Se debe pasar de la creencia a la convicción profunda. Las grandes historias les suceden a quienes las cuentan.

Preparación. Hay que entrenar para ganar. El ensayo permite que la obra salga perfecta.

Presión. La cabeza azul, en frío, busca alternativas, promueve la claridad y maneja las emociones. La cabeza roja es el pasado, dominada por la incertidumbre del futuro.

Autenticidad. La clave es conocerse a sí mismo. La huella que uno deja no se borra. Cada mañana es importante listar las cosas que hay que hacer y cumplirlas. Los All Blacks adelantan el reloj 10 minutos para no retrasar el bus a sus compañeros.

Sacrificio. Los campeones dan un poco más. Piensan en dejar la camiseta en un mejor lugar. Para ser el mejor del mundo, siempre hay que dar más.

Lenguaje. Debe tenerse en cuenta que no es la camiseta, es el hombre en la camiseta. La remera es el equipo. La cultura oral, el boca a boca y las palabras crean revoluciones. Un mundo sin metáforas es un mundo sin propósitos.

Ritual. Prácticas y ritos en la compañía crean cultura, construyen identidades, involucran a la gente y resultan una amalgama emocional.

Whakapaka. Hay que plantar árboles que nunca se verán. La selección de rugby de Nueva Zelanda trabaja para los que aún no han nacido. Mientras se sostenga la antorcha, uno quiere hacerla brillar.

Legado. El ejemplo principal para influir. Salk dona la vacuna de la polio para la humanidad. Se deben llenar páginas en blanco.

Comentarios1
Marcelo Bobadilla
Marcelo Bobadilla 29/03/2018 01:32:17

Brillante... edificante lectura