Acceso al crédito: cómo financiarse con una SGR

Estas entidades sirven como nexo entre las empresas y los bancos y se perfilan como aliadas esenciales en la recuperación pospandemia. Hoy cumplen un rol clave en el acceso al crédito que les permite a las pymes transitar esta etapa de crisis sanitaria.

Acceso al crédito: cómo financiarse con una SGR

En el marco actual y de cara a la pospandemia, los sistemas de crédito cumplen un rol clave para el desarrollo y la recuperación de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) en Argentina. Y, en ese ecosistema crediticio, las Sociedades de Garantía Recíproca (SGRs) son una pieza clave como facilitadoras de acceso a los préstamos, un puente entre las empresas y el banco. Sin embargo, Judith Tobias, CFA y Asesora Financiera de Financiamiento Pyme Consultores, advierte que “aún hay mucho desconocimiento sobre el funcionamiento y el rol de estas entidades financieras” y considera es importante difundirlo porque son una buena herramienta de acceso al financiamiento, un recurso clave, dado que “nadie crece sin crédito”.

La mayor

Hace 23 años que existe el sistema de SGR y avales de crédito en la Argentina, integrado por un total de 45 entidades.

Hoy, la más grande de las sociedades de garantía es Garantizar SGR, con más de 20 años de experiencia. Su presidente, Gabriel González, cuenta que han respaldado a 7800 pymes de distintos sectores en lo que va del año de distintos sectores, lo que representa un incremento exponencial respecto de 2019, cuando llegaron a asistir a cerca de 4500 organizaciones. “El crecimiento tuvo mucho que ver con las necesidades de las empresas a raíz de la pandemia, que requirieron más fondos y, a la vez, se volvieron más riesgosas por la pandemia, y se vio muy potenciado por ver el crecimiento en el uso de e-cheqs”, informa el ejecutivo.

González explica que “una empresa recurre a una SGR porque logra así acceder a mejores plazos y mejores tasas, gracias a que las opciones que brindamos son mayores que si van al banco directamente”.

Garantizar cubre con sus avales a representantes de diversos sectores económicos, entre los cuales comercio e industria representa el 30% y el agropecuario, el 25%. Este año lanzaron Garantizar Digital, que abarca el aval gestionado totalmente online de financiamiento a monotributistas, emprededores y responsables inscriptos de entre $ 50.000 a $ 450.000.

Sobre este 2020 tan particular, comenta que “ni bien comenzó la pandemia, doblegamos nuestros esfuerzos para acompañar a las pymes, buscamos las mejores tasas con los mejores plazos y tratamos de que todo fuera lo más digitalizado posible para facilitarle el acceso al crédito a las pymes”. Las tasas del 24% a 24 meses que implementó el Gobierno resultaron atractivas para las empresas y recientemente lanzaron créditos de 36 meses con el Banco Nación con muy buenas tasas. Además, hace un par de semanas, la sociedad presentó Garantizar Inclusión, un programa que facilita el acceso al financiamiento a empresas más pequeñas, y también tienen un programa dirigido a mujeres líderes con tasas del 22%.

Financiarse para reconvertirse

Gran parte de las pymes tuvieron que reconvertirse para sobrevivir en el marco de la cuarentena y ellos las acompañaron en este proceso. Una de ellas es Hidrotor, que se dedica a la fabricación de jacuzzis y saunas, pero, ante la pandemia, se transformó en una de los principales fabricantes de cabinas sanitizantes y cumple una función esencial en muchos hospitales, sanatorios y organismos públicos del país. Para hacerlo realidad, con el respaldo de Garantizar, pudo acceder a una línea crediticia por $ 4 millones para destinar a capital de trabajo.

Otra entidad que viene creciendo fuerte es Aval Federal, con más de 15 años de trayectoria en el mercado, operación en todos los sectores de la economía y en todo el país. Su cartera de avales alcanza los $ 1500 millones y tiene un fondo de riesgo de $ 800 millones. “Nos enfocamos en mejorar las condiciones de acceso al crédito y realizar operaciones que se adapten a la realidad del negocio de cada uno de nuestros clientes”, cuenta Sebastián López, gerente general de la sociedad.

El ejecutivo dice que 2020 se presentaba como un año desafiante para las pymes, que habían tenido que afrontar un 2019 con escasez de crédito, altas tasas de interés, inflación y devaluación y que, al contrario de la expectativa, la situación fue agravada por la pandemia de Covid-19.

En ese contexto, señala que “las SGR han sido la mejor alternativa de financiamiento para las empresas, con tasas y plazos muy competitivos” y opina que eso representó una oportunidad para que más empresarios conozcan el trabajo que hace el sector y las diferentes maneras en las que pueden ayudarlos a conseguir la mejor opción de financiamiento. “Nuestra estrategia se centró en estar muy cerca de los clientes para entender su realidad, asesorarlos y planificar juntos la mejor manera de afrontar esta situación sumamente particular que nos toca vivir”, cuenta.

Una de las empresas a las que tuvieron que acompañar en esta etapa es Pani, una pyme gastronómica fundada en 2010. Hernan Fischman, gerente de Administración y Finanzas de la empresa, cuenta que en 2018 se encontraban en pleno proceso de expansión y necesitaban capital para financiar dicho crecimiento. “En ese momento, nos contactamos con Aval Federal y con la posibilidad de acceder a dicha financiación a través del mercado de capitales” (hasta ese momento solo operaban con fuentes de financiación más tradicionales).

Fischman resalta que el proceso de onboarding fue rápido y sencillo y el equipo de la SGR los asesoró hasta lograr instrumentar las líneas que necesitaban. Hoy, gracias a ese apoyo continúan creciendo y consolidándose en el mercado como una marca exitosa.

Otra SGR es Crecer, que cuenta con un fondo de riesgo de $ 750 millones y avales otorgados por $ 1800 millones. “Nos diferenciamos del resto de las sociedades de este tipo porque, en lugar de exigir garantías reales de hipotecas y prendas, como se suele hacer en el sector, tomamos los flujos de fondos que las empresas originan como respaldo”, cuenta Rafael Galante, su presidente.

El ejecutivo explica en este sentido que lo que hacen a la hora de evaluar el otorgamiento de un aval es tomar en cuenta que la empresa tenga caja “porque creemos que es el principal activo que tienen”. Contra esos flujos les dan el respaldo para que financien sus necesidades de capital de trabajo.

Este año ha sido de fuerte crecimiento para la sociedad. “Hace unos ocho meses, nos digitalizamos, en línea con una resolución de la Secretaría de Pymes que habilitó a las SGRs a celebrar contratos en forma digital, y eso nos permitió incrementar en 2020 los volúmenes de avales otorgados durante la pandemia en un 60% respecto del año pasado”, describe Galante. Durante la pandemia Crecer observó una fuerte baja en las ventas de algunas pymes y, en muchos casos, un alargamiento de los plazos de cobro, dado que muchas empresas empezaron a cobrar con plazos de 120 a 180 días, mientras los tiempos normales eran a 60 o 90.

No obstante, destacan, a contramano de lo esperable, la mora no se incrementó, respecto del año pasado, incluso se redujo un 50%. En este escenario, celebra que han podido dar aval a empresas pequeñas en estos meses.

Un caso que menciona especialmente es el de Muchnick Design, una pyme que diseña exhibidores de alto nivel para negocios. Enfrentaban un parate en su actividad y necesitaron un crédito. “Ellos emplean mano de obra calificada y pidieron $ 1,5 millones para poder seguir haciendo que la rueda gire”, cuenta Galante. Así, con pocos requisitos y el asesoramiento de los expertos de la SGR, lograron acceder al mejor financiamiento para ellos.

Galante resalta que la banca pública –especialmente el BICE- salió con líneas a tasas fijas del 19% y celebra el otorgamiento de créditos a 36 meses que se dio en el último tiempo. “Nos gusta poder avalar a empresas que se endeuden a largo plazo con tasas fijas”, asegura el directivo de Crecer. No obstante, considera que Argentina debe incrementar la participación del crédito respecto del PBI y considera que eso será clave de cara al futuro.

Una SGR que nació hace poco, pero viene creciendo rápidamente es Resiliencia, encabezada por su presidenta, Andrea Grobocopatel. La ejecutiva opina que estas entidades sirven como nexo para que las pymes que nunca accedieron al sistema financiero y tienen una situación más vulnerable puedan hacerlo por primera vez. “Son una herramienta ganar-ganar”, afirma.

Grobocopatel cuenta que, en febrero de 2019, empezaron a otorgar avales y en este tiempo han respaldado a 170 empresas, de las cuales alrededor del 30% son emprendedoras y casi el 50% tiene accionistas mujeres, dado que el foco de la SGR es que sea inclusiva.

Durante la cuarentena, las empresas que avalan tuvieron que enfrentar algunos problemas como la caída en la facturación. “En algunos casos, están facturando el 20% o 30% de lo habitual. Están tristes y complicados, por lo que nosotros tenemos que generarles motivaciones para que se den cuenta de que esto es momentáneo e incentivarlos a que sigan queriendo invertir”, señala.

Así, se confiesa convencida de que es necesario motivar a las pymes para que sigan creciendo. Opina que es necesario crear un mercado diferente basado en la educación de las pymes en herramientas de financiamiento. “La gente no puede crecer sin financiamiento. Necesitamos desarrollar el mercado de capitales y el sistema financiero”, sostiene.

La pata de los bancos

Una de las iniciativas que han emprendido es el lanzamiento, en conjunto con Sistema B y Banco Galicia, de una línea especial de financiamiento para emprendimientos de impacto social, ambiental y económico. “La alianza tiene como objetivos principales otorgar una reducción de cinco puntos en la tasa de interés y brindar asesoramiento y guiar a las Pymes y emprendedores para que puedan cumplir con los requisitos y conseguir los avales necesarios de MiPymes para acceder al financiamiento”, detalla Constanza Gorleri, gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia. Con un stock de $ 50 millones y un monto máximo de $ 5 millones por proyecto, la línea ofrece una tasa nominal anual (TNA) de 29% por un período de 12 meses a sola firma. Por medio de Resilencia SGR, se puede obtener un descuento de 5 puntos sobre la tasa, es decir que pasa al 24%.

Por su parte, Juan José Bianchimano, Gerente División SGRs y Cadenas de Valor de Banco Supervielle, destaca la trayectoria de más de una década de la entidad en el mercado de las SGRs. Tal es así que fue la primera en contar con una división especializada en operaciones con estas sociedades. “Somos referentes en el sector y tenemos la capacidad de operar como “sastre a medida”, generando líneas de financiación que tengan en cuenta las características particulares de cada actividad y su flujo de fondos específico”, señala. Prevé que a futuro crecerá la oferta a Pymes que pueden jugar un papel importante en la recuperación de la actividad económica gracias a su capacidad de generación de empleo. Y, en este escenario, sin duda las SGRs y los Fondos de Garantía deberían tener una participación importante por su rol de facilitadores en materia de acceso al crédito, a partir del otorgamiento de sus avales como cobertura del crédito que se otorgue.

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