Historias de garage

Fabrican productos esenciales, arrancaron con u$s 5000 y en un año ya facturan $ 80 millones

Oh! Wear produce ambos para el personal de la salud que reúnen comodidad, telas inteligentes y diseño

El emprendimiento nació durante una tarde de café en el verano del 2009. Aquel día, Sebastián Prado, licenciado en Comunicación Social y dueño de WeGolf, agencia de turismo líder en dicho deporte, le propuso a su amigo, el odontólogo Joile Álvarez Castro, lanzar una marca de uniformes que fusionara la moda y el ámbito de la salud. Álvarez Castro no dudó en darle el visto bueno porque justamente esa idea le llegaba en un momento de su vida donde anhelaba dar un paso más en su desarrollo profesional.

Enseguida se pusieron a cranear el emprendimiento pero se encontraron con el primer escollo: su inexperiencia en el rubro textil. Lejos de amedrentarse, se vincularon con expertos del sector que los ayudaron a conocer los secretos de la industria y a aprender en tiempo récord todo lo necesario para encontrar telas alternativas a las tradicionales y talleres que les garantizaran el desarrollo de un producto de calidad y bien diferenciado.

Así, en marzo de ese año, nació Oh! Wear, la marca argentina de ambos de diseño para el personal de la salud que reúnen comodidad, telas inteligentes e infinidad de estampas y colores de tendencia.

"La propuesta surge de la necesidad de proveer indumentaria de trabajo que tuviera un enfoque estético y práctico, de esos que Jolie no encontraba por aquel entonces en el mercado. En su momento arrancamos con pocos modelos y hoy contamos con más de 25 opciones de ambos elaborados en diferentes telas y combinaciones cromáticas con variedad de precios (entre $ 3500 y $ 5800). Además, y con el objetivo de ampliar la línea de productos y ofrecer nuevas experiencias, sumamos accesorios, tales como cofias, medias, gafas de protección, calzado, camisolines, suéteres y bolsos que completan el look del profesional. Muchos son de diseño y producción propia, y otros son cápsulas desarrolladas por marcas nacionales como Humms y Vulk Eyewear", relata Prado.

A 12 años de su creación, sus fundadores no sólo le dan batalla a los vaivenes de la economía argentina sino también al contexto pandémico. "El Covid-19 nos obligó a resetearnos, ya que tuvimos que aprender a redefinir prácticas, rever procesos, actualizar formas de trabajo e innovar en la búsqueda de nuevos diseños, telas, modelos y productos que aporten soluciones y opciones para el profesional de la salud. Sin duda, la marca sigue marcando la diferencia por sus propuestas disruptivas: estilos llamativos, telas más cómodas y diferentes estampados", cuenta uno de los socios fundadores de esta empresa que arrancó con un capital inicial propio de u$s 5000 y en el 2020 facturó $ 80 millones.

Entre los hitos de la firma, que hoy cuenta con 24 empleados y fabrica más de 7000 ambos mensuales, sobresale el haber introducido entre sus creaciones distintas variedades de telas, como el Spandex, una fibra caracterizada por sus propiedades elásticas. "Cuando contactamos al proveedor nos miró con cara de desconcierto y hoy es una tela que el resto de las marcas han empezado a usar, inclusive las más tradicionales. Tanto nos rindió que hoy estamos fabricando nuestra propia fibra Lycra con la cual diseñamos ediciones limitadas y productos exclusivos", cuenta Alvarez Castro.

Los fundadores cuentan que empezaron comercializando su emprendimiento en su propia tienda física ubicada a una cuadra de la Facultad de Medicina y de la Facultad de Odontología de Buenos Aires, hasta que en 2015 llegó el canal virtual, lo cual afianzó el posicionamiento de la empresa y reforzó los canales de ventas. Y como parte de su plan de expansión, actualmente poseen franquicias en Córdoba, La Plata, Rosario, Tucumán, Salta, Trelew, Quilmes , Mar del Plata y más de 80 revendedores en todo el país.

"En cuanto a proyectos a futuro, tenemos pensado abrirnos a nuevos mercados. Ya lo estamos haciendo en Uruguay y esperamos en el mediano plazo sumar otros países de la región con los cuales ya estamos bien encaminados. Además, seguimos trabajando en el desarrollo de nuevas telas que potencien nuestras creaciones, por eso entre los lanzamientos que tuvimos estos últimos meses se destacan unos ambos confeccionados con Pima Cotton, una tela hipoalergénica de 100% algodón peruano que importamos de manera exclusiva, y otros elaborados con Biotec, un género antibacterial diseñado para inhibir el virus SARS-Cov 2 con un 99,83% de eficiencia en tres minutos. También sumamos una nueva máquina estampadora que brinda la oportunidad de personalizar los ambos con diseños dibujados por y para la marca", precisa Prado. Y concluye: "Sabemos que es riesgoso, pero seguimos apostando por nuestro país. Si los cálculos no nos fallan, este 2021 estimamos un crecimiento de entre un 10 y un 15%".

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