Ladrillo por ladrillo, el crecimiento de una pyme del rubro de la construcción

La empresa, fundada por Gerardo Daniel Zito, comenzó a operar en marzo de 2009 con una inversión inicial de u$s 2 millones. El emprendedor sorteó distintas crisis y hoy cuenta con 15 empleados y factura $ 35 millones al año.

Gerardo Zito, fundador.

Gerardo Zito, fundador.

A principios de 2009, Gerardo Daniel Zito sintió que era el momento para salir de su trabajo en relación de dependencia y ver la forma de encarar un proyecto propio. Pensó en llevar adelante algún negocio relacionado al rubro en el que se desempeñó como empleado: el de productos para la construcción. Enseguida nació Silke Block, una empresa de bloques de hormigón.

Cuando Zito estaba dando los primeros pasos como emprendedor, él conoció a una persona que poseía un terreno en Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. En este espacio, ya estaba instalado el equipamiento básico para la fabricación de bloques de hormigón. El dueño del terreno lo invitó a Zito a llevar adelante el proyecto de montar la fábrica y hacerla funcionar. "Así establecimos una sociedad y con ella dimos inicio a la construcción de una primera nave industrial, de unos 900 metros cuadrados, para montar el equipamiento. Todo el proceso nos llevó aproximadamente un año", relata el fundador de Silke Block en diálogo con El Cronista Pyme.

Al poco tiempo, por cuestiones personales, el socio tuvo que retirarse de la empresa y dejó de participar en la sociedad, quedando Zito como único dueño, con todo lo que significaba en un período de primeros pasos. "Fueron momentos difíciles por cuestiones de inexperiencia en la fabricación del producto. Además, otra dificultad fue la distancia, que recorría día a día, porque por un tiempo necesitaba mantener mi trabajo habitual en relación de dependencia. Con el acompañamiento de un equipo de personas comprometidas, logramos arrancar con la fabricación de los bloques de hormigón", comenta Zito, quien tuvo que invertir u$s 2 millones para comenzar con su empresa.

Largo camino

Como todo emprendedor, el recorrido no estuvo privado de obstáculos. Al ser consultado por los inconvenientes, Zito comenta: "recuerdo como momento crítico la devaluación del 2013. En ese entonces, tenía dos opciones: cerrar o apostar a un cambio de condiciones que hicieran viable el negocio. Afrontamos esos momentos con una mirada de oportunidad, redefiniendo líneas de acciones en lo comercial con la adición de producción de adoquines para pavimentos intertrabados y su colocación, ofrecida a empresas constructoras. También, aumentamos nuevos productos a la familia de bloques de hormigón".

Al producirse una nueva tracción del mercado, la empresa inicio una ampliación de la nave industrial, llegando a los 2000 m2. Además, se construyeron 700 m2 semicubiertos. En el año 2015, Zito montó un laboratorio de control de calidad con el equipamiento necesario para los controles de rigor exigidos por las Normas IRAM, de manera de asegurar la trazabilidad del comportamiento de los productos. "Desde luego, esto nos llevó a actuar en la optimización de los procesos a través de la eficacia y eficiencia teniendo como norte la mejora continua de la calidad", agrega el fundador de Silke Block.

La infraestructura con la que cuenta la planta de producción se componen de: silos para acopio de cemento, superficie de playa techada para acopio de agregados, equipos fijos de alto desempeño para lograr un óptimo moldeo y vibrocompresión, operados de forma automática. Allí, la dosificación y mezcla de hormigones se realiza por peso a través de dosificadoras comandas por una central de comando automatizada. El curado de productos se lleva adelante en cámaras acondicionadas para tal fin y los productos terminados son estibados en áreas de playas una vez dispuestos en pallets.

Más espacio

"Siempre con la mirada puesta en apostar por la producción y el crecimiento, vimos oportunidades para introducir otra línea de productos como son los caños de hormigón. Como consecuencia de esto importamos equipos para la producción de caños de hormigón simple y armados de distintos diámetros, dirigiéndonos así a incrementar la gama de productos premoldeados para abastecer al mercado de la construcción, principalmente dirigido a empresas constructoras", comparte Zito a El Cronista. Producto de aquello, se volvió a aumentar la construcción de la nueva nave industrial para llegar a los 4000 metros cuadrados.

Al igual que la superficie de la nave industrial, la estructura de la empresa también fue creciendo progresivamente. Hoy Silke Block cuenta con 15 empleados. Además, alcanzó una facturación anual de $ 35 millones. Los principales clientes son las empresas constructoras y los corralones.

"En la actualidad, y con la situación económica por la que estamos atravesando, nos abocamos fuertemente a optimizar nuestros procesos con pie en la mejora continua para obtener la eficiencia necesaria para mejorar productividad. No queremos dejar de lado el desarrollo de nuevos productos", reflexiona Zito. Y, mientras tanto, sigue con la mirada firme en seguir creciendo.

Silke Block

Fecha de Inicio: 2009

Facturación anual: $ 35 millones

Empleados: 15

Inversión inicial: u$s 2 millones

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